{"id":394,"date":"2016-07-28T11:00:49","date_gmt":"2016-07-28T09:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/?p=394"},"modified":"2016-07-27T14:04:36","modified_gmt":"2016-07-27T12:04:36","slug":"paris-austerlitz-rafael-chirbes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/paris-austerlitz-rafael-chirbes\/","title":{"rendered":"Par\u00eds-Austerlitz, Rafael Chirbes"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_396\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-396\" class=\"wp-image-396\" src=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/n19_3_5-590x393.jpg\" alt=\"Estaci\u00f3n de Par\u00eds-Austerlitz\" width=\"560\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/n19_3_5-590x393.jpg 590w, https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/n19_3_5.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><p id=\"caption-attachment-396\" class=\"wp-caption-text\">Estaci\u00f3n de Par\u00eds-Austerlitz<\/p><\/div>\n<h6>POR FERNANDO VALLS<\/h6>\n<h4><em><strong>Fernando Valls<\/strong> rese\u00f1a <a href=\"http:\/\/www.anagrama-ed.es\/libro\/narrativas-hispanicas\/paris-austerlitz\/9788433998026\/NH_555\"><strong>Par\u00eds-Austerlitz<\/strong><\/a>, la novela p\u00f3stuma de <strong>Rafael Chirbes<\/strong>, publicada por Anagrama (2016).<\/em><\/h4>\n<p>En 1996, tras publicar <em>La larga marcha<\/em>, Rafael Chirbes empez\u00f3 a escribir una novela que narra la relaci\u00f3n homosexual entre un joven espa\u00f1ol de familia acomodada, hijo \u00fanico y aspirante a pintor, y un rudo obrero franc\u00e9s, cuya acci\u00f3n transcurre casi \u00edntegramente en Par\u00eds. Ni su tem\u00e1tica, ni el tratamiento de la lengua resulta por entero novedoso, pues ya en <em>Mimoun<\/em> (1988), su primera obra, aparec\u00edan diversos fragmentos en franc\u00e9s, as\u00ed como la homosexualidad, que volvemos a encontrarnos \u2013por ejemplo\u2013 en <em>Crematorio<\/em> (2007) y, aun antes, <em>En la lucha final<\/em> (1991).<\/p>\n<p>En mayo del 2015, tres meses antes de su muerte, Chirbes la dio finalmente por terminada, entreg\u00e1ndosela a su editor. En una conversaci\u00f3n que mantuvo con Julio Jos\u00e9 Ordov\u00e1s (Turia, n\u00ba 109-110, pp. 324-340), confesaba: \u00abTengo una novela que no publiqu\u00e9 porque no acababa de convencerme que pasa en Par\u00eds, una novela sobre el sida que se titula <em>Paris-Austerlitz<\/em>\u00bb. El caso es que desde muy pronto el escritor valenciano hab\u00eda sentido una gran atracci\u00f3n por la capital francesa; aunque no por la urbe \u2013digamos\u2013\u00a0<em>progre<\/em> de <em>Rayuela<\/em>, que nunca lo convenci\u00f3, sino por una ciudad m\u00e1s s\u00f3rdida. Quiz\u00e1 tampoco est\u00e9 de m\u00e1s recordar que entre 1969 y 1970, Chirbes hab\u00eda vivido en Par\u00eds, limpiando las oficinas del Herald Tribune.<\/p>\n<p><em>Paris-Austerlitz<\/em> comparte tambi\u00e9n con otras novelas de su cosecha la presencia del arte, no solo porque el joven protagonista aspire a triunfar como pintor, ni por las alusiones a artistas que Chirbes apreciaba (Grunewald, Soutine, Matisse o Schiele), o por su fascinaci\u00f3n ante el arte religioso, sino sobre todo porque vuelve a traer a colaci\u00f3n a dos de sus pintores favoritos: Otto Dix y Francis Bacon (aqu\u00ed se alude a las series de fotos de Muybrigde, que inspiraron al pintor, y a la carne desollada frecuente en su pintura); y porque el narrador intenta sintetizar en un cuadro la relaci\u00f3n que ambos han mantenido.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo alude a la estaci\u00f3n parisina donde llegan los trenes procedentes del sur. En una mod\u00e9lica rese\u00f1a, publicada en El Cultural, \u00c1ngel Basanta ha descrito las relaciones entre las distintas partes de la novela, lo cual me evita que deba referirme a ello. S\u00ed quisiera apuntar, en cambio, que la acci\u00f3n parece transcurrir en 1986, pues se deduce de la visita que el narrador y su madre realizan a la <a href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/1986\/03\/27\/cultura\/512262004_850215.html\">exposici\u00f3n sobre la \u2018Viena de fin de siglo\u2019, en el Beaubourg<\/a>.<\/p>\n<p>La novela se presenta como el relato que el joven va escribiendo en un cuaderno, o la respuesta a la carta que Jaime, el mejor amigo y nuevo \u00e1ngel de la guarda de Michel, le manda al narrador, d\u00e1ndole noticia del fallecimiento de su antiguo amante. Pero lo que se nos brinda es la historia de una relaci\u00f3n desigual entre dos hombres muy diferentes, basada en el deseo, el inter\u00e9s y el amor. Concluye con el abandono y la muerte a causa del sida (palabra maldita que no aparece en la novela, siendo sustituida por: <em>sarcoma de Kaposi<\/em>, la <em>plaga<\/em> o el <em>mal<\/em>) de uno de ellos, y la consiguiente culpa del superviviente.<\/p>\n<p>El narrador se presenta como un joven de familia acomodada e ideolog\u00eda izquierdista, antiguo militante del PCE, que juega durante un tiempo a la bohemia. En cambio, Michel pasa de los 50 a\u00f1os. Es un matricero que se entrega incondicionalmente en las relaciones amorosas. Se trata del eslab\u00f3n d\u00e9bil de la cadena, quien \u2013sin embargo\u2013 cuenta con el apoyo cercano de dos amigos: Janine y Jaime. Ella resulta ser la voz m\u00e1s cr\u00edtica, la que increpa a los anteriores amantes de Michel (el marroqu\u00ed Ahmed, quien le ocult\u00f3 que estaba casado y ten\u00eda hijos; o Antonio), pero sobre todo reprende al narrador, por haberlo utilizado, por el da\u00f1o que le ha causado. Por su parte, el narrador ha roto con su acomodada familia, dejando tambi\u00e9n un amante en Madrid, el anticuario Bernardo. De ninguno de estos tres antiguos amantes sabremos apenas nada. Al final, si la pasi\u00f3n lleva a Michel a la muerte; el narrador acaba regresando a su vida peque\u00f1oburguesa, acogido de nuevo por los suyos, e incluso reconstruyendo su relaci\u00f3n con Bernardo.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n transcurre en Vincennes, entre \u00abgente en filo\u00bb (p. 14), la cual se nos presenta con ribetes balzaquianos y ciertos componentes naturalistas, no solo en la descripci\u00f3n del espacio, sino tambi\u00e9n en los rasgos que hereda Michel de su padre, o en la presentaci\u00f3n de la madre, prostituida durante la ocupaci\u00f3n. As\u00ed, se afirma que Michel hered\u00f3 de su progenitor unos pulmones averiados, el alcoholismo y la inclinaci\u00f3n a los celos.<\/p>\n<p>El caso es que mientras que el rom\u00e1ntico Michel se entrega; el joven, m\u00e1s pragm\u00e1tico, se protege, consciente de que el amor puede ser una trampa mortal, de que \u00abno puedo abandonarme al mal como \u00e9l se abandon\u00f3\u00bb (p. 28). O lo que es lo mismo: no est\u00e1 dispuesto a arriesgarse a contraer el sida. No resulta casual que las relaciones entre ellos comiencen a cambiar en el momento en que el pintor se emancipa al conseguir un trabajo y empezar a recibir ayuda de su familia. Entonces el trato entre los amantes se enfr\u00eda y el joven empieza a salir con otros hombres. Llegados a ese punto, tanto la ciudad, como los protagonistas, se convierten \u2013para Michel\u2013 en can\u00edbales, por lo que desea regresar a Normand\u00eda, su lugar de origen.<\/p>\n<p>Al fin y a la postre, se relata una obsesi\u00f3n, en la que el deseo y los celos se entremezclan con la confusi\u00f3n, que podr\u00eda resumirse en la pregunta que Michel le hace al joven: \u00abqu\u00e9 quieres de m\u00ed [\u2026], vienes a buscarme y no sabes qu\u00e9 es lo que quieres\u00bb (p. 147); una variante moderna de la a\u00f1eja <em>qu\u00e9 me quieres amor<\/em>. Es probable que Chirbes empezara \u00abesta triste historia\u00bb (p. 150) como reacci\u00f3n ante los efectos del sida. Se tratar\u00eda, por tanto, de una llamada de atenci\u00f3n sobre c\u00f3mo en la pasi\u00f3n amorosa tambi\u00e9n se reproduce la lucha de clases. A la vez que reitera su desconfianza hacia la educaci\u00f3n y la cultura, para que no olvidemos que la <em>buena letra<\/em> esconde mentiras. Chirbes se consideraba un desclasado que al estudiar ascendi\u00f3 socialmente, y as\u00ed se lo confiesa a Ordov\u00e1s; pero, adem\u00e1s, observa que hay algo gen\u00e9tico en la clase social a la que uno pertenece y que perdura siempre.<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>Fernando Valls<\/strong> (Almer\u00eda, 1954) es profesor de Literatura Espa\u00f1ola Contempor\u00e1nea en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Ha publicado numerosos trabajos sobre la narrativa espa\u00f1ola de las \u00faltimas d\u00e9cadas, as\u00ed como sobre algunos de los componentes de la llamada \u201cla otra generaci\u00f3n del 27\u201d (Enrique Jardiel Poncela, Jos\u00e9 L\u00f3pez Rubio y Miguel Mihura).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR FERNANDO VALLS Fernando Valls rese\u00f1a Par\u00eds-Austerlitz, la novela p\u00f3stuma de Rafael Chirbes, publicada por Anagrama (2016). 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