{"id":432,"date":"2016-09-20T11:00:53","date_gmt":"2016-09-20T09:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/?p=432"},"modified":"2016-09-15T19:40:15","modified_gmt":"2016-09-15T17:40:15","slug":"la-muerte-de-virgilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/la-muerte-de-virgilio\/","title":{"rendered":"La muerte de Virgilio, Hermann Broch"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_460\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-460\" class=\"size-medium wp-image-460\" src=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/loffit-virgilio-el-poeta-de-la-eneida-04-590x370.jpg\" alt=\"El poeta Virgilio\" width=\"590\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/loffit-virgilio-el-poeta-de-la-eneida-04-590x370.jpg 590w, https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/loffit-virgilio-el-poeta-de-la-eneida-04-768x481.jpg 768w, https:\/\/elasombrario.publico.es\/bonsauvage\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/loffit-virgilio-el-poeta-de-la-eneida-04.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><p id=\"caption-attachment-460\" class=\"wp-caption-text\">El poeta Virgilio<\/p><\/div>\n<h6>POR RICHARD PARRA<\/h6>\n<p><em><strong>Richard Parra<\/strong> analiza\u00a0<strong><a href=\"http:\/\/www.alianzaeditorial.es\/libro.php?id=3404613&amp;id_col=100500\">La muerte de Virgilio<\/a>\u00a0<\/strong>(1945), de <strong>Hermann Broch<\/strong> (Alianza Editorial).<\/em><\/p>\n<p><em>La muerte de Virgilio<\/em> (Hermann Broch, 1945, trad. Alianza) critica y desmantela la obediencia c\u00f3mplice e irracional de las masas al poder, la compulsiva violencia guerrerista del Imperio, y el providencialismo hist\u00f3rico y cultural instaurado por este con terror.<\/p>\n<p><em>La muerte de Virgilio<\/em> reflexiona sobre la postura subalterna de los intelectuales ante esa realidad. Critica el vaciamiento nihilista del ser, la separaci\u00f3n radical de la comunidad y la historia del lenguaje art\u00edstico. Revela la alienaci\u00f3n del escritor y su silencio encubridor, correlatos del fascismo, el colonialismo y la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>Relata los \u00faltimos d\u00edas del poeta latino Virgilio, su decadencia f\u00edsica y muerte, que se describen como un tr\u00e1nsito m\u00edstico de integraci\u00f3n con la divinidad, como un renacimiento carnal y uni\u00f3n con el universo, en donde totalidad y vac\u00edo acontecen en simult\u00e1neo: un retorno m\u00edtico al \u201corigen de la multiplicidad del destino, para volver a pulsar desde el origen en una nueva multiplicidad de unidad, en una nueva creaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><em>La muerte de Virgilio<\/em> despliega una po\u00e9tica germinada de la poes\u00eda virgiliana, basada en una cosmogon\u00eda totalizante (no totalitaria, ni cristiana, ni cartesiana) que integra humanidad y naturaleza. Una est\u00e9tica asentada en una memoria primigenia, las musas y un lenguaje anterior a la lengua patriarcal: una que rechaza el ordenamiento positivista-lineal del tiempo, y la acotaci\u00f3n burocr\u00e1tico-militar del espacio. <em>La muerte de Virgilio<\/em>, as\u00ed, es una novela metaf\u00edsica, cuya forma recrea, invocando a Lucrecio, las unidades constitutivas del universo -el agua, el fuego, la tierra y el \u00e9ter- y sus interacciones.<\/p>\n<p><em>La muerte de Virgilio<\/em> poetiza sobre la creaci\u00f3n basada en la experiencia social, la memoria m\u00edtico-pagana y los sue\u00f1os (el inconsciente no lacaniano). Por medio de un complejo mon\u00f3logo metadiscursivo y polif\u00f3nico, medita sobre el contexto hist\u00f3rico, literario, moral y pol\u00edtico y las determinantes y secuelas que llevaron a Virgilio -en su lecho de muerte- a querer quemar <em>La Eneida<\/em>. <em>La muerte de Virgilio<\/em> tambi\u00e9n es la materializaci\u00f3n de la muerte del intelectual, la poes\u00eda, el lenguaje y de una Europa devastada por una guerra total y el memoricidio.<\/p>\n<p>No se trata de una novela hist\u00f3rica, de un retrato de \u00e9poca <em>kitsch<\/em>, sino de reflexi\u00f3n contempor\u00e1nea diacr\u00f3nica. Contempla a Homero, Dante y Joyce y el v\u00ednculo no siempre feliz entre religi\u00f3n y cultura. Pero tambi\u00e9n dialoga con las teor\u00edas cr\u00edticas de Freud, Marx, Benjamin y Adorno. Su materia erudita plantea que el reto de la literatura es ansiar la \u201crealidad del ser\u201d, es decir formularse como un humanismo cr\u00edtico. Un aspecto determinante es el amor que, en Virgilio, se expresa como un deseo vital por el esclavo Lisanias y como la nostalgia por un pasado de comuni\u00f3n con la naturaleza divina (<em>natura naturans<\/em>), un espacio alternativo a la barbarie y corrupci\u00f3n imperial.<\/p>\n<p>El amor -deseo carnal donde \u201creposa toda la realidad\u201d- es una manifestaci\u00f3n de aquella integraci\u00f3n y el reconocimiento del hombre como experiencia que siempre trasciende a lo social, su \u00fanico \u00e1mbito de sentido. El reencuentro er\u00f3tico de Virgilio con Plocia, su esposa ya muerta (\u201cdesnudos alma con alma\u201d entre faunos), ilustra esta confianza en el amor en contra el Imperio, en que solo el C\u00e9sar \u201cpuede joder\u201d y es incapaz de conocer \u201cla divinidad de la belleza, de lo predivino de divina apariencia\u201d.<\/p>\n<p><em>La muerte de Virgilio<\/em> se lee como un di\u00e1logo po\u00e9tico literario sobre el Eros y la cultura, como <em>El Simposio<\/em> de Plat\u00f3n o <em>Los di\u00e1logos de amor<\/em> de Le\u00f3n Hebreo, o <em>El malestar de la cultura<\/em> de Freud. Su posicionamiento no es idealista, insulsamente ut\u00f3pico, un juego letrado, sino materialista que critica a los formalistas que \u201cvegetan\u201d en su propio c\u00edrculo de ideas y palabras, de imitaciones y simulacros, que les impide ver m\u00e1s all\u00e1 de la superficie de ruinas de Roma y sus dominios. Por eso, la finalidad de la poes\u00eda es \u201cel conocimiento de la muerte\u201d; por el contrario, para el tir\u00e1nico emperador nihilista, la muerte no significa nada.<\/p>\n<p>La novela se\u00f1ala la incapacidad de la escritura de soportar el ingente flujo de la existencia. El peligro de su reducci\u00f3n al abismo de la forma pura (\u201cinstrumento del mal\u201d), si es que \u201cel alma del lenguaje\u201d no anima esa escritura muerta, si no le otorga un sonido, si no la recita desde lo terrenal, en contraposici\u00f3n a una soledad opresiva impuesta por el Imperio. En contra, <em>La muerte de Virgilio<\/em> opta por un retorno on\u00edrico a un silencio primigenio, a la m\u00fasica c\u00f3smica, interior y exterior, a la totalidad del ser inherente al momento de su creaci\u00f3n, al amor de la disposici\u00f3n creadora. El poeta, en suma, impuro, solo tantea la realidad, sin arrogancia colonizadora o burocr\u00e1tica, sin un destino manifiesto.<\/p>\n<p><em>La muerte de Virgilio<\/em> ahonda sobre la dial\u00e9ctica del amo y el esclavo. Pero no para pontificar sobre la hegemon\u00eda de una cultura, como cuando Borges, en su \u201cNota sobre la paz\u201d, enaltece al Imperio Brit\u00e1nico genocida y esclavista, como la \u00fanica civilizaci\u00f3n propiamente dicha, orientada a la perfecci\u00f3n. No: el imperio, en <em>La muerte de Virgilio<\/em>, aparece con su horror pol\u00edtico, como una fuerza represiva de lo m\u00e1s interior. Lisanias, por ejemplo, el esclavo asi\u00e1tico de Virgilio (un ser con atributos m\u00edticos, una sabidur\u00eda mordaz), cuenta que, a su padre, lo crucificaron y que, a \u00e9l, lo separaron de su madre. Su posici\u00f3n se define por un horror que culmin\u00f3 en un estado de orfandad y humillaci\u00f3n, frente a la cual el poeta, desde un exilio desp\u00f3tico, despliega una literatura que reconstruye el mundo perdido a partir de las ruinas (Edward Said, Inca Garcilaso).<\/p>\n<p>En el presente (guerra global, vigilancia totalitaria, refugiados, hambre, hecatombe ecol\u00f3gica, imperialismo, supremac\u00eda blanca) cunde una novela vaciada de reflexi\u00f3n psicol\u00f3gica, hist\u00f3rica y m\u00edtica. Sobran novelas retra\u00eddas a un individualismo vac\u00edo, arrinconadas por las burocracias formalistas que conciben la experiencia humana como simulacro y espect\u00e1culo (Debord). Ante este presente (\u201csoledad repleta de hombres\u201d), Broch sintetiza un horizonte \u00e9tico-est\u00e9tico-humanista. Representa una critica del fascismo.<\/p>\n<p><strong>Richard Parra<\/strong> (Comas, 1977) es docente y cr\u00edtico literario. Ganador del Premio Cop\u00e9 de Oro 2014 por su ensayo <em>La tiran\u00eda del inca. El inca Garcilaso y La escritura pol\u00edtica del Per\u00fa Colonial<\/em> (1568-1617). En 2014 public\u00f3 las novelas breves <em>La pasi\u00f3n de Enrique Lynch<\/em> y <em>Necrofucker<\/em> y, recientemente, la novela <em>Los ni\u00f1os muertos<\/em>, todas ellas en la editorial Demipage.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR RICHARD PARRA Richard Parra analiza\u00a0La muerte de Virgilio\u00a0(1945), de Hermann Broch (Alianza Editorial). La muerte de Virgilio (Hermann Broch, 1945, trad. Alianza) critica y desmantela la obediencia c\u00f3mplice e irracional de las masas al poder, la compulsiva violencia guerrerista del Imperio, y el providencialismo hist\u00f3rico y cultural instaurado por este con terror. 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