{"id":304,"date":"2017-04-25T07:00:47","date_gmt":"2017-04-25T05:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/?p=304"},"modified":"2017-04-24T22:00:07","modified_gmt":"2017-04-24T20:00:07","slug":"national-geographic-einstein","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/national-geographic-einstein\/","title":{"rendered":"National Geographic aborda, por fin, la compleja figura de Einstein"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_305\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-305\" class=\"size-medium wp-image-305\" src=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2017\/04\/genius-590x332.jpg\" alt=\"Geoffrey Rush interpreta a Albert Einstein en la serie Genius de National Geographic. Foto: National Geographic \/ Dusan Martincek.\" width=\"590\" height=\"332\" \/><p id=\"caption-attachment-305\" class=\"wp-caption-text\">Geoffrey Rush interpreta a Albert Einstein en la serie Genius de National Geographic. Foto: National Geographic \/ Dusan Martincek.<\/p><\/div>\n<p><em><strong>Albert Einstein,<\/strong> el m\u00e1s famoso e ic\u00f3nico de los cient\u00edficos, no ha tenido, sin embargo, apenas recorrido en cine y televisi\u00f3n. Ahora el canal <strong>National Geographic<\/strong> viene a cubrir esa laguna con el estreno de la serie <strong>&#8216;Genius&#8217;,<\/strong> dirigida por un maestro del entretenimiento, Ron Howard. El primer cap\u00edtulo se <strong>emite hoy martes.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Siempre me he preguntado sobre la raz\u00f3n por la que Albert Einstein no ha despuntado en el cine. Es el cient\u00edfico m\u00e1s popular del mundo \u2013incluso m\u00e1s que Newton\u2013 pero sus apariciones cinematogr\u00e1ficas se han producido con cuentagotas. Hasta ahora, la \u00fanica notable es la simp\u00e1tica comedia <em>I.Q.<\/em> (en Espa\u00f1a traducida groseramente como <em>El Genio del Amor),<\/em> de Fred Schepisi, en la que el sabio encarnado por Walther Matthau se dedicaba a empujar a su ficticia sobrina (una guap\u00edsima Meg Ryan) al noviazgo con un mec\u00e1nico (Tim Robbins) que le\u00eda, entre cap\u00f3s abiertos y latas de grasa negra, historias de ciencia ficci\u00f3n. Por ello ha resultado una sorpresa muy agradable acudir a la Fundaci\u00f3n Telef\u00f3nica el pasado 19 de abril para presenciar el estreno del primer cap\u00edtulo de <em>Genius,<\/em> la primera serie de ficci\u00f3n producida por National Geographic TV, que ha decidido apostar por Einstein de la mano de un productor como Brian Grazer y un director como Ron Howard, cuyo cine se define en dos palabras, \u201cpuro entretenimiento\u201d, de acuerdo con los cr\u00edticos del diario <em>The New York Times.<\/em><\/p>\n<p>Para un escritor de aventuras e intriga, Einstein es un personaje casi perfecto. Es un cient\u00edfico \u00fanico cuya visi\u00f3n del Universo rompe con todo lo establecido anteriormente, pero la fascinaci\u00f3n no se queda en la ciencia. Los ingredientes cinematogr\u00e1ficos siempre han existido ah\u00ed, dispuesto a que alguien los explote. A grandes rasgos, nuestro personaje era alguien muy pasional, que tuvo varias amantes en su vida, incluida una aventura con una esp\u00eda sovi\u00e9tica, alguien que tuvo que escapar a la persecuci\u00f3n nazi; que abri\u00f3 la puerta al proyecto que fabricar\u00eda la bomba at\u00f3mica, y que por ello se convirti\u00f3 parad\u00f3jicamente en un s\u00edmbolo del pacifismo; alguien a quien se le ofreci\u00f3 la presidencia de Israel; un padre inestable y emocional, desde\u00f1oso a veces en el trato con sus dos hijos, pero que luch\u00f3 para liberar a muchos jud\u00edos de los campos de concentraci\u00f3n. Despu\u00e9s de haber disfrutado durante poco m\u00e1s de una hora del trabajo de Ron Howard, tengo la impresi\u00f3n de que ese vac\u00edo \u2013este fil\u00f3n narrativo por explotar\u2013 se ha llenado por fin, y de una manera grata y satisfactoria.<\/p>\n<p>La serie est\u00e1 basada en la profusa biograf\u00eda que Walter Isaacson escribi\u00f3 para desgranar los detalles de la vida del genio y su ciencia (publicada en Espa\u00f1a por Debate, Random House), en la que no duda en desvelar el car\u00e1cter mujeriego del genio. Tuve la fortuna de hablar con Isaacson en 2008, dos a\u00f1os despu\u00e9s de que hicieran p\u00fablicas m\u00e1s de 4.000 cartas privadas del fundador de la relatividad general. \u201cMuestran a un Einstein muy pasional, destrozado por problemas en su vida familiar\u201d, me cont\u00f3. \u201cUna historia muy dram\u00e1tica\u201d. Ese mismo a\u00f1o, el escritor J\u00fcrgen Neffe escribi\u00f3 una biograf\u00eda que podr\u00eda considerarse el reflejo del otro lado del espejo, intensificando los aspectos de su personalidad m\u00e1s oscuros, pol\u00e9micos y controvertidos: alguien que trataba con dureza y desd\u00e9n a sus esposas, que buscaba fogosamente el sexo femenino fuera del matrimonio, de escasa higiene y pies sudorosos, y que de acuerdo con Neffe, no ve\u00eda con malos ojos la pena de muerte como algo excepcional para individuos \u201csin valor o peligrosos\u201d.<\/p>\n<p><div class=\"rwd-video\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/SICLBlHizUY\" width=\"590\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/div><\/p>\n<p>Si escarbamos m\u00e1s all\u00e1 de los estereotipos, encontramos que Einstein \u2013al que encarna con mucho vigor y credibilidad ese tremendo actor que es Geoffrey Rush, con tanto carisma como el simp\u00e1tico Einstein creado por Matthau\u2013 fue un mujeriego y casi un hereje al creer en el amor libre en una \u00e9poca que, vista con nuestra \u00f3ptica actual, parecer\u00eda prehist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Estructuralmente, la narrativa es sugerente. \u00bfQu\u00e9 es el tiempo, el espacio, el presente, el futuro? El cine puede hacernos viajar en el tiempo. \u00bfY qu\u00e9 mejor embajador que Albert Einstein? Imaginen una historia que se divide en tres, que va saltando desde los a\u00f1os de un Einstein joven que en el Munich de 1894 discut\u00eda con su padre y que so\u00f1aba con rayos de luz y esferas viajando en el espacio interestelar en aburridas clases de geometr\u00eda; un Einstein transformado en una estrella mundial tras la confirmaci\u00f3n de la relatividad general que, en 1922, empieza a vislumbrar signos de inquietud con los s\u00edntomas larvados de lo que ser\u00eda despu\u00e9s la barbarie nazi en Berl\u00edn, asesinatos pol\u00edticos incluidos. Hasta el Einstein que, diez a\u00f1os despu\u00e9s, en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 30 del siglo pasado, comprobar\u00eda que hab\u00eda llegado la hora de marcharse de su propio pa\u00eds, al averiguar en las calles de Berl\u00edn que Hitler, que no hab\u00eda ganado las elecciones, iba a apoderarse de todo. El gran acierto de esta serie se basa en la reconstrucci\u00f3n de todo ese mundo en evoluci\u00f3n bajo el prisma del sabio, un observador privilegiado de su propia historia, alguien que no s\u00f3lo se limita a ser el espectador de su tiempo y espacio: ambas cosas, manifestaciones en realidad de una \u00fanica cosa, el espacio-tiempo de la relatividad general, gravitar\u00edan en torno a \u00e9l para alcanzarle.<\/p>\n<p>En este primer cap\u00edtulo no se omiten los intensos detalles personales que rompen la imagen del cient\u00edfico bondadoso de pelo blanco que hoy todo el mundo sigue albergando. Un Einstein impetuoso que hace el amor a su secretaria, empuj\u00e1ndola contra la pizarra repleta de sus f\u00f3rmulas, un Einstein que, tras el reconocimiento como una figura mundial en 1922, disfruta de sus clases en Berl\u00edn \u2013algo que, nos explica el historiador y acad\u00e9mico Jos\u00e9 Manuel S\u00e1nchez Ron, no termina de ser del todo exacto (\u201cel cap\u00edtulo refleja bastante bien qui\u00e9n es, aunque a \u00e9l no le gustaba dar clases\u201d). As\u00ed que me pregunto con bastante inter\u00e9s qu\u00e9 es lo que veremos a continuaci\u00f3n durante los nueve cap\u00edtulos restantes. Y la cosa promete.<\/p>\n<p>Veamos. Sabemos que Einstein fue un padre cuanto menos inestable; cruel a veces, emotivo en otras tantas ocasiones con sus dos \u00fanicos hijos, Hans Albert y Eduard, el menor, con problemas psiqui\u00e1tricos, que fue enviado a un hospital mental en Zurich, en mayo de 1933, con la promesa incumplida de un viaje a Am\u00e9rica; que alternaba el amor con el rechazo con su primog\u00e9nito, Hans Albert. Y que tambi\u00e9n tuvo una hija ileg\u00edtima antes de contraer matrimonio con Mileva Marich, su primera esposa, en 1901, cuyo nombre era Lieserl, nacida en Serbia y abandonada all\u00ed por su madre antes de volver a Suiza. Nunca se supo m\u00e1s de ella. \u00bfTendr\u00e1 alg\u00fan papel insospechado en la serie?<\/p>\n<p>Y una vez en Estados Unidos, Einstein advirti\u00f3 en una carta al presidente Roosevelt sobre la posibilidad de que los nazis podr\u00edan estar a punto de desvelar los secretos de la partici\u00f3n del \u00e1tomo de uranio. La fecha: 2 de agosto de 1939.<\/p>\n<p>Esa carta es otro de los filones cinematogr\u00e1ficos. Aunque eso l\u00f3gicamente no aparezca en este primer cap\u00edtulo, sin duda creo que va a ser aprovechado por los productores en ulteriores entregas. Einstein escrib\u00eda que esos mismos nazis se hab\u00edan apoderado de las minas de uranio de Checoslovaquia, y no dudaba de sus intenciones de fabricar una bomba at\u00f3mica; en su escrito especificaba que esas nuevas bombas ten\u00edan un alt\u00edsimo poder destructor capaces de destruir un puerto entero y sus alrededores.<\/p>\n<p>Y no solo eso. Einstein animaba al gobierno a emplear fondos y reclutar cient\u00edficos para adelantar a los nazis, una advertencia que supuso el germen del proyecto Manhattan que cre\u00f3 finalmente la bomba. El presidente Roosevelt le contest\u00f3 el 19 de octubre de ese mismo a\u00f1o, inform\u00e1ndole de que hab\u00eda constituido un gabinete para abordar las posibilidades de investigar el uranio (lo cierto es que hasta ah\u00ed lleg\u00f3 su participaci\u00f3n, ya que Einstein jam\u00e1s investig\u00f3 ni form\u00f3 parte del nutrido equipo de cient\u00edficos comandados por Edward Teller y Hans Bethe; o que no impedir\u00eda sus posteriores remordimientos y su conversi\u00f3n como s\u00edmbolo del pacifismo). Seis a\u00f1os despu\u00e9s de aquella carta, el mundo cambiar\u00eda para siempre.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos esperar de la serie cuando Einstein se convierta en testigo del horror at\u00f3mico, y contemple la filmaci\u00f3n del hongo elev\u00e1ndose en el cielo de Hiroshima en 1945? No dejo de pregunt\u00e1rmelo.<\/p>\n<p>Ron Howard y los suyos seguramente no van a desaprovechar esta magn\u00edfica oportunidad. No me sorprender\u00eda que los productores se hubieran imaginado alguna escena construida con toda la potencia realista que los efectos especiales pueden lograr en un paisaje nip\u00f3n devastado y repleto de almas calcinadas, que extienden sus lamentos antes de desaparecer, y que aprovechar\u00e1n todo eso para visualizar la pesadilla nocturna que de vez en cuando asalta a nuestro sabio. Los militares americanos ocultaron las terribles secuelas que las radiaciones produjeron en los supervivientes, los casos de c\u00e1ncer y ceguera, hasta que el soberbio reportaje de John Hersey sobre seis supervivientes lo sac\u00f3 todo a la luz un a\u00f1o despu\u00e9s en el <em>New Yorker.<\/em> Si el p\u00fablico americano qued\u00f3 en shock al leer la primera gran cr\u00f3nica de los horrores at\u00f3micos, \u00bfpor qu\u00e9 no Einstein?<\/p>\n<p>El desaf\u00edo visual tan may\u00fasculo est\u00e1 a la altura del personaje. Un siglo despu\u00e9s, la idea de la relatividad general sigue escap\u00e1ndose al sentido com\u00fan del ciudadano ordinario. Por eso nos es m\u00e1s f\u00e1cil comprender historias como la de Stephen Hawking, trasladadas a la gran pantalla como la lucha de un cerebro genial que ans\u00eda viajar hasta el \u00faltimo conf\u00edn del Universo atrapado en un cuerpo que es como una c\u00e1rcel (Eddie Reymane, <em>La teor\u00eda del Todo); <\/em>la del matem\u00e1tico Alan Turing, que invent\u00f3 una m\u00e1quina para descifrar el c\u00f3digo Enigma usado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial, sentando al mismo tiempo las bases de la inform\u00e1tica actual, y que como premio recibi\u00f3 la castraci\u00f3n qu\u00edmica en Inglaterra por su condici\u00f3n de homosexual, lo que desembocar\u00eda en su posterior suicidio (Benedict Cumberbatch, <em>The Imitation Game). <\/em>O finalmente la del matem\u00e1tico John Nash, brillante premio Nobel de Econom\u00eda y presa de su esquizofrenia paranoide (Russell Crowe,<em> Una Mente Maravillosa),<\/em> por la que Ron Howard consigui\u00f3 el Oscar. A Einstein le ha llegado, al fin, su turno.<\/p>\n<p><strong>&#8216;Genius&#8217; se estrena este 25 de abril en el<a href=\"http:\/\/channel.nationalgeographic.com\/genius\/\"> canal National Geographic,<\/a> con Geoffrey Rush y Emily Watson como principales protagonistas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>National Geographic estrena la serie &#8216;Genius&#8217;, una serie sobre la vida del cient\u00edfico Albert Einstein al que da vida el actor Geoffrey Rush. <\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":305,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[30,111,112,110],"class_list":["post-304","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-series-2","tag-einstein","tag-genius","tag-geoffrey-rush","tag-national-geographic"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/media\/305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elasombrario.publico.es\/sombra-houdini\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}