Ese monstruo que viene a vernos para destapar nuestros autoengaños 

Una de las escenas cumbre de ‘Un monstruo viene a verme’ de LaJoven, con Conor y su madre. Foto: David Ruano.

LaJoven trae este mes al Teatro Fígaro de Madrid todo un éxito en formato libro (la novela del británico/estadounidense Patrick Ness, 2011) y cinematográfico (la impresionante película de J. A. Bayona, 2016, que obtuvo nueve goyas), estrenado en Londres como obra teatral en 2018: ‘Un monstruo viene a verme’, un texto que funciona como un reloj de cara a impactar en el público –aborda desde el acoso infantil al cáncer y la muerte– y que en este proyecto de LaJoven llega a grupos de centros educativos. Estuvimos en una de esas sesiones matinales –la primera en concreto, el pasado miércoles, 1 de octubre– con 390 alumnos de 1º, 2º y 3º de ESO y FP de diversas localidades de Madrid.

Costó hacer el silencio al principio; venían alborotados al teatro situado en pleno centro de Madrid, a tres minutos de la Puerta del Sol, y curiosamente a muchos les dio por atender lo más urgente cuando descubrieron, nada más entrar, que, oh, magia, incluso había baños en el teatro. Pero rápidamente, arropado por una historia tan potente, el excelente equipo de nueve intérpretes logró captar la atención de la muchachada durante hora y media; incluso se respiraba la atención y el impacto que recibían con los momentos más duros de la trama, desarrollada a partir de la relación de un niño de 13 años con su madre, enferma terminal de cáncer.

LaJoven, que echó a andar primero como fundación en 2012, es mucho más que una compañía de teatro; es un proyecto para llevar muchos temas sociales a las nuevas generaciones a través de algo tan plástico y carnal como son las artes escénicas en un mundo donde mandan las pantallas y lo virtual. Quizá experimentar emociones tan de cerca, en vivo y en directo, tenga ahora más sentido que nunca. Muy loable cómo cuida LaJoven el detalle, la reflexión y la integración; en la función a la que asistió El Asombrario hubo en una esquina del escenario un intérprete al lenguaje de signos y al coloquio posterior asistió una colaboradora de la Asociación Española contra el Cáncer, ya que esta obra se enmarca dentro del proyecto Todos contra el Cáncer.

La compañía lo subraya en su sitio virtual: “Nuestro propósito es claro: tender puentes entre el talento emergente y la escena profesional, ofreciendo a jóvenes actores, técnicos y creadores su primera oportunidad real sobre el escenario. Desde entonces, hemos producido 27 montajes que abordan temas que atraviesan a las nuevas generaciones. Nuestras obras han llegado a casi 400.000 espectadores en teatros de toda España, y seguimos trabajando para consolidarnos como un referente en el teatro joven nacional”. “Este año celebramos nuestra 12ª temporada bajo la consigna Contar para existir, una declaración de intenciones que atraviesa todo lo que hacemos: contar para dejar huella, para resistir el olvido, para que lo invisible tenga voz. Porque creemos que en cada historia compartida hay una forma de existir más plena, más libre, más humana. A medio camino entre lo artístico y lo pedagógico, entre lo escénico y lo social, LaJoven construye un teatro que no subestima a la juventud, sino que la escucha, la representa y la celebra”.

La prueba de cómo toca la fibra tanto el proyecto de LaJoven como la historia de ese monstruo que viene a vernos por las noches, un poco pasadas las 12, es la enorme participación del alumnado al terminar la función. Tras unos primeros minutos de timidez, se levantan decenas de manos.

¿Y qué preguntan?

Se han quedado –nos hemos quedado– tan impactados con la interpretación del protagonista, el niño Conor, a cargo de Elisa Hipólito, que la primera pregunta es: ¿Cuántos años tienes? Contesta Elisa que 23. No hay palabras para resaltar el valor de su difícil trabajo de niño al que se le viene encima una avalancha de problemas, desde la separación de sus padres a la enfermedad de su madre y el acoso que sufre en el colegio.

El elenco de LaJoven en 'Un monstruo viene a verme'. Foto: David Ruano.

El elenco de LaJoven en ‘Un monstruo viene a verme’. Foto: David Ruano.

El monstruo, un tejo convertido en la voz de la conciencia, le hará ver a Conor en sueños y pesadillas, y a través de cuatro cuentos, la a menudo compleja diferencia entre la verdad y el autoengaño para convencernos y adaptar la realidad a lo que mejor nos conviene. Un monstruo viene a verme habla de eso, de la verdad y el autoengaño, del cáncer y la sociedad de los cuidados, el acoso escolar, las relaciones familiares, el padre ausente, la madre enferma, la muerte, la pérdida, el poder de la naturaleza… Temas todos que con muy buen tino ha elegido LaJoven para sus primeras representaciones del curso 25/26. A través de las obras que selecciona, lleva la reflexión a las nuevas generaciones en temas como la memoria histórica, la identidad LGTBIQ+, las fracturas del mundo digital, machismo y feminismo, las enfermedades mentales y el suicidio en la adolescencia.

Este año vuelven, por ejemplo, a representar Lagunas y niebla, de Paco Gámez, sobre la guerra civil y la postguerra, y Rebelión en la red, versión de Marta Aran de Rebelión en la granja, de G. Orwell. Y anuncian como gran estreno en primavera Invisible, adaptación teatral de Josep María Miró de la exitosa novela de Eloy Moreno que también aborda el acoso en las aulas.

¿Y qué más preguntaron tras ver Un monstruo viene a verme? 

¿Cuántas horas ensayáis?

¿Cómo os llamáis? Nadal, Leyre, Raúl, Iker, Eduardo, Cristina, Antonia, Fernando, Elisa.

¿Qué significa para vosotros representar esta historia?

¿Cómo abordáis un tema tan duro como el cáncer?

O simplemente levantaron la mano para alabar el trabajo del equipo, dirigido por José Luis Arellano: “Lo habéis hecho genial”.

O para reconocer que en algún momento se han echado a llorar. O para confesar: “A mí a veces me cuesta mucho decir la verdad”.

LaJoven representa ‘Un monstruo viene a verme’ en el Teatro Fígaro de Madrid hasta este domingo, día 12. Luego girará hasta el próximo mayo por España. De aquí a fin de año estarán en Logroño, Toledo, Zamora, Gijón y Zaragoza.

Iker Lastra y Elisa Hipólito en una escena de 'Un monstruo viene a verme". Foto: David Ruano.

Iker Lastra y Elisa Hipólito, ‘monstruo’ y Conor, en una escena de ‘Un monstruo viene a verme’. Foto: David Ruano.

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