El asesinato del perrito Orelha en Brasil y los galgos en España: ¡Basta ya! 

Orelha, el perrito torturado hasta la muerte por unos adolescentes en Brasil.

En los últimos días, millones de personas se han convertido en la voz de quienes no la tienen, y ciudades de todo el mundo han alzado su clamor en defensa de los derechos de los animales maltratados. La sociedad brasileña ha dado un ejemplo de firmeza contra el maltrato animal, en Europa y América también hemos decidido no callar. Es un soplo de esperanza para los más indefensos, porque la indignación compartida es el primer latido de la justicia en movimiento, y no hay injusticia que perviva a la conciencia colectiva. Hemos asistido a una ola de indignación sin precedentes. Millones de personas han tomado las calles de Brasil al grito de “Justiça por Orelha”. No se habían visto jamás manifestaciones, concentraciones y vigilias tan multitudinarias en contra del maltrato animal.

El cruel asesinato del perrito Orelha a manos de unos adolescentes ha conmocionado y movilizado a todo un país. Orelha era un querido perro comunitario, cariñoso y dócil al extremo, que vivía en la playa de Florianópolis en Santa Catarina y era cuidado por toda la comunidad desde hacía una década. Las redes sociales están inundadas de fotos y vídeos en los que se ve la ternura e inocencia de este perrito: jugando con la pelota con infinidad de personas, abrazado a sus cuidadores, descansando junto a sus compañeros en las preciosas casetas que le habían construido, visitando a su veterinario, en bodas playeras en las que posaba con los novios o chapoteando feliz con jóvenes surfistas que lo consideraban el perrito de todos.

Y esos cuatro desalmados presuntamente mataron al inocente Orelha a palos, literalmente empalaron a la pobre criatura, le clavaron la cabeza, lo torturaron mientras lo grababan y lo dejaron agonizando tras tal ensañamiento…a la vez que intentaron también ahogar al perrito Caramelo.

Así de salvaje ha sido.

Como para no indignar a un país y al más pintado… Tras tamaña atrocidad, sus acaudaladas familias enviaron a dos de ellos a un viaje a Disneylandia, mientras intentaban acallar el asunto; aunque uno de los jóvenes tuvo aún la desfachatez de grabarse en una red social alardeando obscenamente de la impunidad que iban a tener por pertenecer a familias ricas. Creían contar con la impunidad que el dinero aún da en ciertos lugares del planeta; presuntamente creían poder silenciar y coaccionar a testigos (tres familiares están imputados formalmente por el delito de coacción al conserje de la urbanización cercana a los hechos, que poseía fotos y vídeos de las cámaras de seguridad, y por obstrucción a la justicia), así como por presuntamente intentar hacer desaparecer grabaciones incriminatorias del día de autos (que finalmente están en manos de la policía; el Gobernador de Santa Catarina, Jorginho Mello, tras revisar las cámaras de seguridad, declaró: “Las pruebas ya están en el proceso y me revolvieron el estómago”) o mover hilos de amistades poderosas para frenar la investigación…

Pero no contaban con que la sociedad brasileña no iba a tolerar la impunidad a este crimen atroz. Porque parece que a estas familias tan millonarias nadie les había enseñado que la decencia y la valentía existen, y las calles de todo Brasil se lo han escupido a la cara.

La investigación continúa, se había cerrado con la imputación como autor material de la muerte de Orelha de uno de los adolescentes, tres familiares acusados de coacciones y obstrucción a la justicia; los otros tres adolescentes cómplices por ahora han sido sólo imputados por los delitos cometidos contra el perro Caramelo; pero ante la presión ciudadana y de personas tan valientes y relevantes como el Delegado Bruno Lima, la Fiscalía acaba de confirmar graves errores y exige una nueva investigación del caso.

En estos momentos de la investigación, hay demasiadas preguntas en el aire respecto a la única autoría del crimen, e incluso hay una nueva joven, que se ha comprobado que estaba junto a los presuntos asesinos. Además, lo que se ha reabierto es el debate nacional para rebajar la edad penal, reclamar penas más elevadas contra el maltrato animal y exigir justicia en cada punto del país por el pobre asesinado Orelha. 

Que nadie se equivoque: es puro maltrato animal, pero es también un caso claro de violencia contra el más indefenso, y así lo ha entendido la ciudadanía brasileña. Porque la violencia contra quienes no pueden defenderse nos interpela a todos, nos obliga a revolvernos y a pedir justicia. La respuesta colectiva del pueblo de Brasil, la exigencia de justicia y el compromiso con los más vulnerables son la prueba de que el bien puede-y-debe ser más fuerte que la violencia y la injusticia.

Las manifestaciones, actos y vigilias se han sucedido por ciudades de todo el país, de São Paulo a Río de Janeiro, pasando por Florianópolis, Brasilia, Porto Alegre, Salvador, Arrecife o Belo Horizonte. El masivo apoyo y la indignación ciudadana han hecho que el caso abra los telediarios, programas de televisión y radio, coloquios y periódicos de todo el país, y que traspase fronteras.  Os invito a buscar en redes sociales usando el hashtag #Justiçapororelha, que se ha viralizado, y veréis las multitudinarias manifestaciones que han movilizado a millones de personas: niños, jóvenes y ancianos con camisetas de Orelha; concentraciones masivas coreando la justicia que se le debe y que exige el pueblo brasileño. Miles de coches de todo el país llevan en sus cristales la foto de Orelha, reclamando justicia y asegurando que no lo olvidan. Equipos de fútbol han saltado al campo antes del inicio de los partidos desplegando pancartas para pedir justica por Orelha; también en la final de la Supercopa Brasil. Lo mismo ha ocurrido en conciertos. Infinidad de famosos brasileños han alzado la voz por Orelha en sus redes sociales, incluida la primera dama del país, Rosângela da Silva, o el actor estadounidense Paul Wesley. El pobre Orelha se ha convertido en un símbolo de los indefensos, de los oprimidos hasta la muerte… mientras esos ricos desalmados aún pensaban que podrían comprar el silencio y la justicia.

Acabamos de asistir a un abominable crimen que nos golpea como sociedad global, que nos avergüenza como humanidad. El vil asesinato del indefenso Orelha en Brasil es un acto de crueldad extrema que ha demostrado que una sociedad no tolera la barbarie ni su impunidad. Desde el otro lado del charco os invito a unirnos a este grito colectivo: Justiça por Orelha. Podemos hacerlo de mil maneras, porque lo único que no debemos hacer es callarnos o mirar hacia otro lado. Este artículo es un ejemplo de que a miles de kilómetros se puede luchar, sublevarnos e indignarnos ante la barbarie. Podemos apoyar en redes sociales a los valientes brasileños que están pidiendo que se haga justicia. Os recomiendo seguir en redes al Delegado Bruno Lima para informarse. Si vamos a viajar a Brasil, conviene consultar las páginas de turismo, ya que ha comenzado un boicot respaldado por la mayoría de las plataformas de viaje del país, que han retirado de sus anuncios los lujosos hoteles propiedad de las familias de los presuntos asesinos. No sea que vayamos de viaje a este bello país y sin saberlo uno termine durmiendo en hoteles manchados de sangre.

Manifestación en Reino Unido a favor de los Galgos.

Manifestación en Reino Unido contra el maltrato a los perros de caza en España.

Al consultar las redes sociales es recomendable quedarse con las caras y los nombres de esos cuatro psicópatas, porque, como en Brasil ya conoce hasta el apuntador las cuatro caras del mal, dudo que puedan volver a sus elitistas colegios, y no vaya a ser que nos manden a esas joyas de hijos a estudiar algún curso a España.

Es un deber como humanidad sublevarnos e indignarnos contra la barbarie y los bárbaros, y no debemos olvidar que cuando la sociedad se levanta contra la injusticia, el bien deja de ser silencio y se convierte en fuerza. Tampoco debemos olvidar que la indignación se puede convertir en presión que busca la justicia real, porque una sociedad que no protege a los más indefensos está fallando en todo.

Aquí no cabe tibieza, aquí se exige justicia, se exige justicia por Orelha y que los culpables de su asesinato paguen por sus repugnantes actos.

Hace unos años ocurrió un caso similar que conmocionó Colombia. La indignación fue tal que el país entero se vio confrontado con una realidad insoportable, lo que dio origen a una de las leyes de protección animal más avanzadas que existen hasta la fecha: la Ley Ángel. Esta norma lleva el nombre del pobre perrito Ángel, quien fue despellejado vivo por unos malnacidos, un acto de crueldad que estremeció al país hasta lo más hondo y provocó un cambio radical en la manera de entender y enfrentar el maltrato animal.

Galgos torturados en España por los cazadores, cada vez más crecidos

Ese mismo 1 de febrero, mientras en todo Brasil se alzaba un clamor unánime exigiendo justicia por Orelha, celebrábamos aquí el Día del Galgo. En Europa, cientos de miles de personas salieron a las calles para reclamar el fin de la caza con perros en España y exigir una protección real para los perros utilizados para la caza, sistemáticamente maltratados en nuestro país.

Galgos y podencos españoles rescatados de las rehalas y del maltrato de los cazadores, que ahora viven adoptados en hogares de toda Europa, han participado en las manifestaciones de Londres, Berlín, Viena, Hamburgo, Estrasburgo, Roma, Zúrich… Nada más y nada menos que 32 ciudades europeas nos han sacado los colores por maltratadores de animales. Os invito a visitar las redes de asociaciones como Free Spanish Hounds, donde ver las manifestaciones en las cuatro ciudades británicas repletas de galgos y podencos envueltos en banderas españolas reclamando un trato digno; o las de Galgomarsch Hamburg Hay 555 asociaciones mundiales adheridas a estas protestas. Digo yo que es para echarle una pensada y para tomar medidas, aunque sólo sea por vergüenza.

Y no sólo en Europa se ha protestado por el trato criminal e impune que reciben en España los perros utilizados para la caza. Este año se han sumado a la protesta ocho marchas en EE UU, tres en Canadá y una en Ciudad de México. Nuestra vergüenza nacional traspasa fronteras. Mientras tanto, aquí parece que las decisiones de la Dirección General de Derechos de los Animales continúan como si nada. Como si no vieran ni lo que ocurre en su propia puerta, cuando en 44 ciudades españolas miles de personas se han manifestado reclamando un trato digno para los desamparados perros de caza. La plataforma NAC (No a la Caza) ha convocado manifestaciones de A Coruña a Huelva recorriendo toda la península, y también de Mallorca a Tenerife. 

La sociedad avanza más rápido que las leyes habitualmente, porque la clase política demasiadas veces parece abstraerse de la realidad de la calle. Y va siendo hora de que la escuchen. ¿Qué ocurrió tras el terrible caso en agosto de los 32 galgos asesinados por el cazador El Patillas , de inanición y encadenados en una rehala en Badajoz? Pues que le siguió otro con una veintena de perros asesinados en otra rehala en Tarragona, encontrados dentro de contenedores sin ni siquiera agua, y a este le siguió el caso reciente de los perros encontrados moribundos en una rehala en Puertollano. Así un suma y sigue, y mientras tanto los albergues de toda España no dan abasto a recoger galgos y podencos torturados en unas condiciones lamentables.

Pues sí ha ocurrido mucho, demasiado: y todo malo.

Ante ello, ¿qué ha hecho la Dirección General de los Animales? Pues desampararlos aún más, dejar a esos pobres perros más vendidos a sus maltratadores. Sí, ver para creer, pero por desgracia es así. Cuando en agosto saltó el caso de los 32 galgos asesinados en Badajoz, el director general de Derechos de los Animales lanzó unas cuantas promesas que, por supuesto, ha incumplido, y lo peor de todo es que está, en estos momentos, enviando al más absoluto olvido y desamparo legal a cientos de miles de perros delante de nuestras narices.

Cuando se tramitó la Ley Nacional de Protección Animal en 2023, al excluir de su amparo a los perros de caza, los perros más maltratados de España se quedaron más desprotegidos que nunca y eso supuso un golpe devastador para su protección jurídica. Lejos de corregir esta situación, se está agravando aún más su desprotección, paradójicamente desde la propia Dirección General de Derechos de los Animales, con el borrador del nuevo Real Decreto de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía, que vuelve a dejarlos fuera (como si galgos y podencos no fuesen perros; cuando la Ley de Sanidad 8/2023 considera animales de compañía a todos los perros). Con esta normativa se abandonaría a estos animales al maltrato impune, de nuevo, al impedir que las instalaciones donde los cazadores los hacinan –las rehalas–, donde malviven y muchos son maltratados hasta la muerte, estén sujetas a los controles mínimos de bienestar, sanidad y supervisión administrativa. Esta decisión es inaceptable por cruel y anacrónica. Aunque esta semana se abre la puerta al optimismo; tras una reunión de las entidades de protección animal con José Ramón Becerra, director general de Derechos de los Animales, han logrado un primer compromiso de incluir los perros de caza en el Real Decreto de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía. Estas entidades han declarado una posición de extrema cautela, ante las reiteradas faltas de cumplimiento de compromisos anteriores, y anuncian que realizarán un seguimiento técnico y público del desarrollo normativo hasta consolidar su concreción jurídica.

Me pregunto cuántos perros más tenemos que ver en España asesinados y maltratados en las rehalas para que la indignación colectiva nos subleve como en Brasil ante la impunidad del maltrato animal. Es inmoral, por ser ligera en el calificativo.

Manifestación a favor de los podencos y los galgos en Reino Unido.

Manifestación en Reino Unido en defensa de los podencos y galgos.

¿De verdad van a seguir erre que erre queriendo meter debajo de la alfombra el maltrato de cientos de miles de perros utilizados para la caza anualmente en nuestro país? ¿De verdad pretender seguir silenciándolo y que la sociedad no se indigne? Claramente se están equivocando. Si algo está claro es que las sociedades evolucionan, y cada vez defienden más a los animales maltratados. Empiecen a pensar que hay más perros registrados que niños (en España hay 9 millones de perros registrados frente a 6 millones y medio de niños menores de 14 años); cada vez más familias tienen entre sus miembros un animal y todo el que convive con uno se revuelve ante el maltrato hacia ellos. Si siguen así, lo llevan claro, porque cada día que pasa los que no tienen voz disponen de más voces para defenderlos, porque cada día hay más familias multiespecie; los que no votan tienen más personas que votan por ellos… y deberían reflexionar sobre ello.

Ya no estamos en los oscuros años de los santos inocentes para que en este país se siga consintiendo que existan rehalas de mierda repletas de galgos y podencos martirizados, maltratados y asesinados; ya no estamos por acallar la crueldad hacia los animales y menos por normalizarla. Ya no estamos en esas. Así que es indecente y muy poco inteligente que sigan bailándole el agua a los galgueros y maltratadores haciendo leyes y normativas a su medida.

Los maltratadores son los anacrónicos, y las leyes que hacen nuestros políticos deben crecer con el progreso social y no estancarse en las épocas caciquiles y oscuras de esta España nuestra. No sé si saben que Santos Cerdán tuvo un papel fundamental en la mal llamada Ley Nacional de Protección Animal, la que deja sin protección a los maltratados perros de caza. Y eso explica muchas cosas. Reflexionen: ¿de verdad creen que se puede mantener el legado de un individuo con ese historial moral, judicial y penitenciario?, ¿de verdad creen que la sociedad va a tolerar por más tiempo ser el país de Europa con mayor número de perros abandonados e impunemente maltratados?, ¿de verdad piensan que vamos a soportar más casos de rehalas repletas de perros asesinados o malviviendo encadenados a unas condiciones deplorables?

Esto va a cambiar, parece que por desgracia no por las decisiones de nuestros políticos, pero sí porque la sociedad se lo va a exigir cada día más y con más fuerza. Hago desde este artículo un llamamiento para apoyar la iniciativa #mismosperrosmismosderechos que está luchando incansablemente por conseguir la igualdad de todos los perros ante la ley y la inclusión de los perros utilizados para la caza y trabajo en el Real Decreto de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía. Sí, dentro de perros de trabajo se incluyen los perros policía y de salvamento, a los que tanto aplaudimos por su labor y valentía,  pero que la ley olvida. Seguidlos en redes sociales, porque se avecinan movilizaciones ciudadanas; apoyadlas, porque no podemos permitir que el maltrato a los animales más indefensos sea silenciado.

Está en nuestra mano exigir que no haya impunidad para que un solo perro más sea asesinado y cruelmente maltratado en nuestro país; es simplemente nuestro deber moral como individuos de una sociedad supuestamente civilizada. No podemos ni debemos estar anestesiados hacia las injusticias cometidas contra los más débiles, dice bien poco de nosotros y nos convierte en un fracaso de sociedad. Progresemos. Las sociedades avanzan y deberían aprender las decisiones políticas a avanzar con ellas. La fuerza del bien nace cuando la sociedad decide no mirar hacia otro lado. Y la justicia comienza en el momento en el que la indignación se convierte en acción.

Frente al abuso, la unión convierte la indignación en esperanza y la esperanza en cambio.

Exijamos justicia para Orelha y para todos los galgos y podencos maltratados hasta el extremo en nuestro país; exijámoslo, porque cuando el bien se levanta la justicia se despierta. 

Te pedimos tu nombre y email para poder enviarte nuestro newsletter o boletín de noticias y novedades de manera personalizada.

Solo usamos tu email para enviarte el newsletter y lo hacemos mediante MailChimp.