“Me llamo Salud y tengo 92”
Estrenamos sección mensual de la mano de la conocida foto-reportera Victoria Iglesias, que lleva décadas publicando en medios, desde ‘Paris Match’ a ‘Vogue’ y ‘La Vanguardia’. Una imagen vale más que mil palabras, pero unos cientos de palabras pueden valer también tanto como una buena imagen. Texto e imagen bajo el epígrafe ‘Victografías’, fotografía + radiografía + Victoria. Lo que ella ve por fuera y por dentro. La imagen y la trastienda. Lo que cuenta la fotografía y lo que nos cuenta la fotógrafa.
Recorro Madrid con paso ligero, primero la calle Gobernador, luego cruzo la calle Atocha corriendo y en Santa Isabel oigo el reloj de la iglesia de San Salvador dar las 12. Otras veces, volviendo con mi joroba digital, aviso desde Sol, mirando desde el reloj de las uvas, para que alguna amiga le recoja en la puerta del colegio.
Yendo y viniendo, con ritmos desacompasados por el asfalto revenido, entre esos días y estos años, de vez en cuando la veo a ella: despacio, soltando pasos pequeños y medidos, desconchando la suela de sus zapatos negros de medio empeine y hebilla. Con un abrigo de color rojo en invierno. Con el pelo suelto en una diadema y bata en verano. Con la mirada detenida al frente, pareciendo recontar recuerdos, serena y definitiva, cada vez que va cubriendo etapas.
Sin querer, la vejez vendrá a arroparnos como una capa inmensa. Mi cerebro lo suelta, sin aviso, como una piedra que arroja al vacío. Y me lo repite mientras habito así, con el yo de ida y el yo de vuelta que me crean desconcierto.
Las escenas de paisajes, de luces y figuras como ella, o parecidas a ella, me despistan de la pauta impuesta; pero me crean, a la vez, alivio y desazón.
Con esas imágenes intercaladas también ajusto coordenadas entre pensamientos, de dilatados vacíos o de consecuencias densas, ocupando silencios gracias a las incertidumbres de mi panel de mandos: los números rojos de la cuenta del banco, hoy tiene piano, que no se me olvide comprar cebollas, mi padre ha perdido el sentido, la azotea que necesito para la sesión tiene que estar orientada al oeste, mi padre ha perdido…
Con frecuencia en estos días él está presente y, cuando miro hacia atrás y la veo a ella a punto de desaparecer al final de la calle, es cuando comparo su vejez.
Creemos que somos un uno indivisible, que somos únicos; pero sólo conocemos de nosotros lo que nuestros sentidos reflejan, a modo de eco que un pozo vacío escupe desde las nadas oscuras. Nunca pensé que mi padre, de forma caprichosa, fuera a habitar parte de esa nada en vida. Y es, sin embargo, la sensación que ahora tengo mientras la veo a ella avanzar liviana y bella y aparentemente cuerda hacia la muerte.
Siempre con el bolso pequeño en la mano izquierda, acompañando la bolsa ligera de la compra. Las arrugas que dejaron sus dientes perdidos en una barbilla aguda apuntando el suelo que no se mueve deprisa.
Pienso en oír su voz, en retratarla, pero nunca lo veo oportuno. Hasta que ,a punto de empezar el otoño, todavía con la bata que lleva en los días de calor, la veo venir hacia mí con su cabello blanco entre la diadema.
Por fin su voz aguda, su sonrisa, sus aspavientos todavía llenos de pulcra coquetería. Entonces…, esa ráfaga de viento que nos ha visto, espera, cruza la calle y viene justo hacia nosotras en el momento del disparo.
“Me llamo Salud y tengo 92” y se pone a hablar sin parar ahogándose entre risas.
Comentarios
Por José Manuel H.H., el 14 noviembre 2016
Maravilloso y tierno… Relato y retrato.
Por victoria iglesias, el 14 noviembre 2016
Muchas gracias, José Manuel!!!!
Por Rosa, el 14 noviembre 2016
Preciosa y conmovedora «Victografía»,enhorabuena!!!
Por Victoria Iglesias, el 14 noviembre 2016
Muchas gracias, Rosa!!!!????
Por Ruth, el 15 noviembre 2016
Se nota que tu sensibilidad te lleva más allá de la pura apariencia. La belleza está en el ojo (o el objetivo) del que lo mira. Ya estoy deseando leer tu próxima Victografía.
Por Victoria Iglesias, el 15 noviembre 2016
Muchas gracias!!!????
Por Alberto de Pablo, el 16 noviembre 2016
Difícil decir si es mejor el texto o la foto, pero está claro que tanto el uno como la otra embellecen a Salud. ¡Qué grande es Victoria Iglesias!
Por Victoria Iglesias, el 16 noviembre 2016
Muchas gracias!!!????????????????
Por Alberto de Pablo, el 16 noviembre 2016
Sin querer, la vejez vendrá a arroparnos como una capa inmensa…
Por victoria iglesias, el 16 noviembre 2016
Es algo inevitable. Espero que nos arrope con ternura. Gracias!!!
Por paloma, el 21 noviembre 2016
No se que me ha gustado más si la foto o el texto, precioso
Por Victoria Iglesias, el 21 noviembre 2016
Muchas gracias!!!
Por Paloma Jiménez Baquerizo, el 02 abril 2017
Maravilloso retrato y texto de mi amiga Vicky. Enhorabuena por esta belleza que nos regalas. Un beso