Las derechas se arriman a los trabajadores para azuzar el descontento

Las derechas se arriman a los trabajadores para azuzar el descontento

Manifestación el pasado fin de semana en Madrid, a su paso junto al Banco de España. Foto: Imagen en Acción.

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La derecha española está peleando por capitalizar las protestas de agricultores, pescadores o transportistas. Que la derecha se ponga al frente de las legítimas reivindicaciones de los trabajadores es problemático, porque sabemos que la táctica tradicional de la derecha consiste en convencer a los pobres para que les voten y así poder gobernar para los ricos. Se vio bien en la manifestación del domingo en Madrid: allí pudimos ver al elenco de Los santos inocentes’: los señoritos y los jornaleros.

Las gentes del campo vinieron a manifestarse a Madrid y yo fui a ver a las gentes del campo. Abordé la manifestación en los primeros tramos del Paseo del Prado, aunque no pude quedarme mucho porque tenía cosas de ciudad que hacer. Aun así, vi a muchos que habían venido, había muchos, había tractores, una cabra, un precioso borriquito. Algunos miraban algo extrañados alrededor, como si les hubiesen soltado en mitad de una civilización alienígena, porque la ciudad es mazo rara, solo que los que estamos dentro no nos damos cuenta. A mí me ponen en el campo y no sé diferenciar un árbol de otro, no sé qué significa la forma de una nube, no puedo seguir las huellas de los seres pululantes. Otros parecían orgullosos de llegar de lugares recónditos de España a exponer su problemática en una de las arterias principales de la capital imperial. Vestían ropa parda, prendas campestres, lucían gorra, las manos curtidas, la sonrisa ancha, la protesta en la boca.

Algunos reivindicaban la caza, otros trataban de reproducir el movimiento francés de las chaquetas amarillas, pero en naranja, otros parecían sacados del bar del pueblo y gesticulaban mucho. Gente del agro. Se les habían unido algunos pijos del Barrio de Salamanca, me dijo una compañera, que se habían disfrazado de señoritos, verde y marrón, para el evento, de modo que allí teníamos al elenco de Los santos inocentes: los señoritos y los jornaleros. En los medios salieron unas fotos de unos tipos montados a caballo que, en efecto, parecían de otra época o de otro mundo. De hecho, la manifestación había sido convocada por un variopinto conglomerado de entidades de diferentes tendencias, desde patronales hasta asociaciones progresistas.

Lo extraño de esta manifestación era, precisamente, que los partidos tradicionales de los señoritos, los partidos de la derecha española, se presentaron a intentar liderar a las gentes del campo, pero es que les viene bien para trolear al gobierno. “No somos extrema derecha, somos trabajadores”, decía una pancarta. Se ha dicho que las últimas expresiones del malestar social en España, que no es menor, y en las que se cuentan los agricultores, pero también los transportistas o los pescadores, vienen animadas por las derechas, sobre todo por la extrema derecha, y es cierto: representantes de todos los partidos diestros se pasaron por la mani, pidiendo la destrucción del sanchismo. Luego, cuando en el Parlamento toca votar medidas en favor de los trabajadores no suelen sacar tanto pecho. En el caso del mundo rural, la derecha votó en contra de la Ley de la Cadena Alimentaria, que trata de evitar que los agricultores vendan a pérdidas, y el PP se obsesionó con la defensa de las macrogranjas, que suponen la destrucción social y medioambiental del mundo rural.

La mayoría de las reivindicaciones del campo son legítimas: no debe maltratarse de esa manera al sector que supone la base de la sociedad (no en vano se llama sector primario), porque por el momento no podemos digerir chips de silicio. Hay, además, muchas personas migrantes en el campo (a estas no se las sacaron en la manifestación) que malviven y trabajan en régimen de semiesclavitud. Que la derecha se ponga al frente de las legítimas reivindicaciones de los trabajadores es problemático, porque sabemos que la táctica tradicional de la derecha consiste en convencer a los pobres para que les voten y así poder gobernar para los ricos. Si el votante se comportara como un homo economicus racional perfecto, la derecha lo tendría más complicado, porque siempre hay, ha habido y habrá muchos más desposeídos que propietarios. He oído a líderes de izquierda desacreditar estas manifestaciones por cuestiones ideológicas y es un grave error, porque más allá de la ideología de los que protestan, sus problemas, los problemas de los trabajadores, los problemas del campo, son reales, y deberían apelar, y mucho, a la izquierda.


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Comentarios

  • José Antonio Pérez Acacio

    Por José Antonio Pérez Acacio, el 23 marzo 2022

    Pues viendo la pinta de la manifestación y quien la encabeza, da bastante asco. Faltaban Pepe Reina, Iván Campo, Figo, Soldado y Gabi, en representación de la caspa futbolera. Ya estarían todos.

  • Ruq

    Por Ruq, el 25 marzo 2022

    No tengo palabras para describir todo lo que siento al leer tus palabras cuando apelas y calificas a los empresarios agricolas que pasan fatigas a la par que sus jornaleros en esta nuestra tierra, España.

    Aciertas cuando dices que los problemas son reales… y te vuelves a equivocar al pensar que el campo espera que la izquierda les rescate con farandula y pachanga, España quiere ser competitiva, España necesita ser competitiva, y la clave aqui esta en eso «la competitividad», el honor de hacerse grande sientiendote realizado por un trabajo bien hecho, la aspiracion de ser alguien en la vida, el arriesgado emprendimiento, el cumplimiento de metas personales, la felicidad por crear puestos de trabajo para hacer feliz alos que te rodean y compartir con ellos tu floreciente exito, todo esto es parte de una sociedad saludable y prospera.
    Siempre habra quien disponga de mas y quien disponga de menos pero que ese que dispone de menos hoy no tiene ninguna oportunidad de florecer en España, hoy los españoles somos una semilla infertil en una tierra con cenizas.

    Los españoles de a pie no miramos ni para la izquierda ni para la derecha ni para el centro, miramos hacia arriba haber si nos llueve…. un Gobierno capacitado para gobernar.

    Gracias por publicarme.

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