Guía de Solidaridad con Ucrania: tod@s junt@s contra el terror de Putin

Guía de Solidaridad con Ucrania: tod@s junt@s contra el terror de Putin

Aldeas Infantiles SOS evacúa a cientos de niños y niñas en Ucrania. Foto: Aldeas Infantiles SOS.

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Escribo este artículo frente a los dibujos que mis hijas hicieron hace unos años en el orfanato de Mykoláiv, mientras los crímenes de guerra se apilan en Ucrania. “Asistir a la devastación de las vidas de 44 millones de personas destroza el alma, pero jamás paralizará a esos héroes que ni sabían que lo eran. El coraje de la resistencia de la población ucraniana, con esa dignidad que sólo otorga el defender la libertad y la vida, merece la obligación moral por nuestra parte de que no haya ni un olvidado en esta cruel ocupación” ¿Cómo podemos continuar ayudándolos a más de 3.000 kilómetros? Intento daros opciones aquí. Una guía de solidaridad a través de nombres concretos, de historias concretas, de vidas truncadas, de vidas destrozadas. 

A 7´5 millones de niños se les ha arrebatado la infancia, a más de un centenar la vida, los hospitales asediados cuentan por cientos los críos que jamás volverán a correr porque sus piernas han sido amputadas por esta maldita guerra, cada segundo un menor ucraniano se convierte en refugiado, son unos 6 millones de niños los que están en estos momentos hacinados en sótanos helados sin luz ni apenas comida o agua, han asesinado a pequeños en los supuestos corredores humanitarios… Mientras escribo estas líneas hay críos bajo las bombas de un dictador asesino. Este es el panorama de 7’5 millones de niños que han dejado de ser sólo niños para pasar a ser víctimas. Y no hay crimen más atroz que este. Todos esos pequeños, por desgracia, pueden hacer suyo el poema de Pablo Neruda: “¿Dónde está el niño que fui, sigue adentro de mí o se fue?”. Por todo esto debemos apoyar firmemente con donaciones económicas a las ONG que trabajan por la infancia.

La Fundación Aladina junto a la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas y el Ministerio de Defensa han traído a hospitales madrileños a 27 pequeños enfermos de cáncer con sus madres para poder continuar los tratamientos médicos. La Fundación Aladina continúa trabajando para traer a 100 niños más; 16 pequeños acaban de llegar a hospitales de Barcelona. ¡Ayudémoslos! No podemos olvidar las altísimas tasas de cáncer infantil que sufre Ucrania tras el desastre nuclear de Chernobyl. Se parte el alma al ver al pequeño Diomid de 3 años, enfermo de leucemia; sonríe y balbucea “lo mucho que le gusta” su nueva habitación en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid mientras juega ajeno a su desgracia.

La Clínica Universidad de Navarra con el doctor José Lamo de Espinosa al frente ha logrado traer a Kostya, un niño de 6 años con cáncer de huesos, para que pueda seguir luchando por su vida. Un niñito, Kostya, que agarrado a sus muletas de colores dice que sueña con volver a bailar.

Son sólo niños, niños que con su corta edad ya libran dos crueles batallas: la del cáncer y la de Putin.

Y si de desgraciados entre los desgraciados continuamos hablando vuelvo a recordar que 200.000 niños ucranianos viven en orfanatos. Estos pequeños ni tienen unos padres que les abracen mientras caen las bombas, críos que son los olvidados entre los olvidados.

Las autoridades ucranianas están trasladando hacia el oeste del país a los niños que viven en orfanatos de las zonas más castigadas. Como nos dicen desde Aldeas Infantiles Ucrania, “ la situación para estos menores es desesperada, están expuestos al peligro de los combates y bombardeos; atendidos por un personal que ya es alarmantemente escaso y que se enfrenta a grandes problemas para ofrecerles incluso la atención primaria más básica”. La ONG Aldeas Infantiles colabora con las autoridades ucranianas desde 2003 para intentar ayudar a estos menores sin apoyo familiar, que son ahora los más frágiles. Colaborar con Aldeas Infantiles es ayudar a evacuar y proteger a estos niños, es ayudar a lograr que sobrevivan.

Miles de familias se concentran en la frontera entre Ucrania y Polonia. Foto: Aldeas Infantiles.

La pequeña ONG española olVIDAdos también está haciendo una gran labor sobre el terreno, ayudando a orfanatos y a las familias más desvalidas.

Otra asociación que colabora desde 2005 estrechamente con los orfanatos ucranianos es la ONG Lumos, fundada por J. K. Rowling, creadora de Harry Potter. Trabaja para mejorara la vida en los orfanatos de todo el mundo, y a día de hoy centran todo su esfuerzo en ayudar a los más de 700 repartidos por todo el país, “a los niños más vulnerables de Ucrania” en palabras de la escritora inglesa. También Save the Children ha pedido a la Comunidad Internacional ”priorizar la protección de los niños residentes en instituciones en Ucrania, quienes corren el riesgo de quedarse atrás”.

A petición de la Embajada ucraniana, el Ministerio de Inclusión y Defensa de España conjuntamente con el Gobierno de Asturias han evacuado a 84 niños y discapacitados procedentes del orfanato Druzhkivka de Donetsk, vivirán a cargo del Gobierno del Principado asturiano. Esperemos que sean los primeros de muchos más.

Hay más iniciativas desde España para ayudar a los más pequeños de Ucrania, como la de la Fundación Gomaespuma, creada por Guillermo Fesser. Han lanzado la campaña Sonrisas a Ucrania y ya han podido enviar una furgoneta de alimentos a la Casa de Acogida Infantil de Nadvirna, donde resisten a duras penas 90 niños menores de 3 años, muchos de ellos con problemas de movilidad. O la de la ONG Per ells y los Servicios Sociales de Mallorca que han evacuado a 20 menores desde el orfanato de Bucha junto a sus educadoras. Una de estas cuidadoras, Nastia, relata: “Hemos visto a montones de niños muertos frente el orfanato de Bucha, al lado de Kyiv. La situación para los menores es catastrófica”.

Mientras preparo este artículo me informan que las tropas rusas han atacado cobardemente a un minibus de Cruz Roja que llevaba a 6 heroínas, a 6 cuidadoras que iban a atender a los niños del orfanato de Mykoláiv. Tres de ellas han muerto calcinadas, la rabia me consume, esas valerosas mujeres criaron a mis hijas y jamás tendré suficientes palabras de agradecimiento para ellas, descansen en paz.

Los niños son los más vulnerables ante las mafias de trata de personas y órganos, por ello debemos entender que nuestro sentimiento solidario hacia ellos debe canalizarse a través de la ayuda económica a las ONG que trabajan por la infancia.

Los menores que viven en orfanatos están tutelados por el Estado ucraniano, su traslado o acogimiento exclusivamente son las autoridades gubernamentales de Ucrania y las de los diferentes países de la UE, junto a las ONG validadas para ello, quienes lo pueden gestionar. Las organizaciones que han traído en acogida a menores a sus familias españolas, como Juntos por la Vida, han trasladado a los menores acompañados por un tutor legal. Las familias de acogida españolas, donde estos niños ya han pasado sus veranos, tienen los debidos Certificados de Idoneidad expedidos por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de cada Comunidad Autónoma, validados por las autoridades del menor en Ucrania. Ese sentimiento solidario de querer acoger a un menor en nuestra familia es muy loable, pero debemos transformarlo en lo mejor, lo más seguro y más realista para ellos. Todas las ONG que están trabajando sobre el terreno no paran de lanzar S.O.S para pedirnos colaboración, porque ahora mismo sólo la solidaridad bien canalizada será la salvación de millones de niños.

La infancia se acaba en el momento en que se pierde la inocencia, y a todos los niños ucranianos se la han arrebatado a tiros y bombas. Se la han arrebatado viendo cómo su mundo se ha convertido en un lugar cruel e inseguro. No podemos, no debemos quedarnos consternados, pero impasibles, ni querer hacer lo imposible. Nuestra forma de ayudarlos es dando soporte económico a las ONG que trabajan por y para ellos: Aldeas Infantiles, Fundación Aladina, Save the Childen, Lumos, olVIDAdos o Unicef. Son su única salida.

50 hospitales bombardeados

La situación en los hospitales es igual de catastrófica. Médicos sin Fronteras están ahí, están operando en el hospital pediátrico Okhmatdyt de Kyiv, cuyo personal habitual de 2.000 trabajadores se ha reducido a 200, están realizando suministro de elementos esenciales para traumas de guerra por diferentes hospitales, están en las fronteras atendiendo a los refugiados exhaustos… Como siempre, están ahí. Olexander, trabajador de la ONG en Mariúpol, alerta: “No hay agua potable ni medicamentos desde hace dos semanas. Hemos visto fallecidos por falta de medicinas. Hay personas muertas y heridas por todas partes”.

Otra de las grandes ONG que están presentes dentro de Ucrania es Médicos del Mundo; dirigen sus operaciones desde Chernovtsi, ciudad al sureste, para distribuir desde allí la ayuda humanitaria en coordinación con las autoridades sanitarias locales. Personal médico de la organización se encuentra en hospitales de siete ciudades clave, alertan que «se encuentran desbordados». En Cruz Roja, también desde el terreno, corroboran que más de 50 hospitales ya han sido bombardeados. Colaboran con todos esos sanitarios ucranianos que sin apenas medios continúan salvando vidas. Estos héroes no necesitan aplausos, necesitan material quirúrgico y medicinas que podemos facilitarles colaborando con estas ONG.

Y como ejemplo de esos héroes, que ni sabían que lo eran, les hablo de Rostivlav Shakvran. Este joven matemático que reside en España y se encontraba en Ucrania visitando a su familia, decidió quedarse a ayudar a sus conciudadanos, y vaya si lo está haciendo. Rostivlav recorre toda Ucrania, con el peligro que eso conlleva, para recoger medicamentos en L’vív y entregarlos a los hospitales de su arrasada ciudad, Kharkiv.

Niños de los programas de Aldeas infantiles SOS a salvo en Rumanía.

Otras víctimas colaterales de esta maldita guerra son los animales

Ya son miles los animales que fueron compañeros de casa que vagan heridos o perdidos. En Ucrania los cuidadores de refugios de animales abandonados siguen resistiendo a duras penas, pero no abandonan. Como ejemplo de todos ellos pongo a Maryna Bolokhorets. Esta heroína, tras poner a salvo a sus hijos, sigue al frente del albergue Shelter Friend en Dnipro. Continúa recogiendo animales malheridos bajo los bombardeos; y a pesar de tener su refugio al límite, acaba de acoger los 300 perros de un refugio bombardeado de Kharkiv. No hay suficientes palabras de admiración para esta mujer y para todos los Maryna de Ucrania.

La agrupación UPAW-Tailed Hostages of War coordina a 16 albergues y voluntarios ucranianos para el envío de alimento y evacuación de animales. Están centrando ahora mismo sus esfuerzos en ayudar a la protectora de Gostomel, que se encuentra atrapada con 700 perros a su cargo; así como la protectora Sirius, una de las más grandes de Kyiv, con 3.383 perros y gatos prácticamente bloqueados. También están haciendo todo lo posible por el albergue Priiut Best Friends que ha sido alcanzado por las bombas dos veces o el de Borodyanka, con 500 animales casi a su suerte. Necesitan desesperadamente ayuda. Al igual que Uaninals, entidad que reparte pienso entre la población y las protectoras.

Y como ejemplo de los héroes asesinados, pongo a la joven activista Anastassia Yalanskaya, que murió junto a sus dos compañeros por disparos rusos cuando repartían víveres al albergue de animales de Bucha y al orfanato de Brovary. Descansa en paz, Anastassia, así como todas las víctimas inocentes de este horror.

Desde Polonia la respuesta ante todas las víctimas de la guerra está siendo admirable. En el Centrum Adopcyjne ‘Ada’ trabajan las 24 horas del día rescatando animales heridos (a más de 700, muchos de ellos con impactos de balas o metralla), llevan medicamentos y pienso directamente a los albergues ucranianos y acogen a animales que sus familias por la guerra ya no pueden mantener. Con el doctor Andrzej Fedaczynski  al frente, es imposible que una ONG esté trabajando mejor. Os invito a ver su labor ¡Ayudémoslos! Ada colabora en esta tarea con sus compañeros polacos de la Fundación Dioz. El veterinario Konrad Kuzmiski, al frente de los voluntarios, se adentra incansablemente en la región de L’vív para trasladar a su refugio a los animales más desvalidos. Nos cuentan historias como esta: «Recibimos la llamada de un hombre desde Ucrania cuya única familia ya era su perro. Quería que lo cuidásemos porque iba a luchar contra las tropas rusas. Estaba llorando cuando nos lo entregó. Lo cuidaremos y él podrá recogerlo cuando todo esto termine. Recibimos cientos de llamadas similares». También están en primera línea la Fundación Judyta o el grupo de Facebook Naturewatch Foundation, que coordina a particulares polacos y ucranianos para ayudar a protectoras locales.

La organización británica Dogbus ha llegado a Rumanía con tres furgonetas para establecer una cadena de suministros directa a los refugios ucranianos y transportar animales hasta la frontera. Colaboran con un héroe entre los héroes: Tom, de Breaking the Chains. Este británico y su equipo llevan desde los primeros días adentrándose en las zonas de mayor conflicto bélico para aportar alimentos y medicinas a las protectoras más devastadas, y han rescatado ya a más de 500 animales. Es imposible ser más valientes y hacer mejor su labor que Tom y los voluntarios de Breaking the Chains, los cuales arriesgan diariamente sus vidas para ayudar a tanto inocente. También han llevado medicinas y alimentos a varios hospitales infantiles bajo los bombardeos. Nos demuestran que en los peores momentos también existen los superhéroes de carne y hueso.

Las asociaciones alemanas White Paw y Peta Alemania, junto a Peta UK han ayudado a rescatar ya a cientos de animales. El trabajo de estas organizaciones está apoyado por una red de valientes ciudadanos ucranianos que realizan milagros para ponerlos a salvo.

Desde España paradójicamente (paradójicamente, puesto que Centroeuropa lleva décadas ayudando a los perros y gatos abandonados españoles) no ha habido una gran respuesta solidaria. Teniendo en cuenta que cientos de miles de animales españoles han sido adoptados por toda Europa, que a día de hoy hayan llegado una escasa veintena de perros polacos a nuestros albergues, y ni uno ucraniano, es para reflexionar. Solo unas pequeñas asociaciones están haciendo todo lo posible, como el equipo ARIA Rescate Animal, que ha llevado medicamentos y pienso hasta Polonia, y están volviendo con algunos perros discapacitados. Lo mismo hicieron Salvando Peludos (que van a repetir en breve viaje) o Galgos 112, que han fletado varias furgonetas de ayuda y han regresado con familias acompañadas de sus animales. Al igual que Animalistas Málaga y la Associació Catalana dÉxcursionisme Caní. Otra iniciativa es la de la clínica veterinaria Vetsia, que ha enviado dos ambulancias veterinarias; y todas sus clínicas ofrecen atención gratuita a los compañeros de cuatro patas de los refugiados que han llegado a nuestro país.

Convertir la indignación en solidaridad

A estas alturas, ya todos conocemos los objetivos militares de Putin: la población civil aterrada, los heridos de hospitales sitiados y los médicos que les atienden, las cuidadoras de orfanatos y sus niños, las mujeres embarazadas y los bebés de maternidades, los ancianos que duermen en sus casas porque ya no tienen ni fuerzas para bajar a los refugios, las personas que hacen cola para conseguir algo de pan, los albergues de animales abandonados, las familias que intentan escapar del horror por los supuestos corredores humanitarios, los civiles que intentan rescatar heridos entre los escombros de los edificios bombardeados, los centros de personas discapacitadas, los niños que se refugian en teatros, el exterminio atroz que tiene nombre propio: Mariúpol… Estos son sus objetivos militares. La palabra deleznable se queda corta para tantos crímenes de guerra masivos. Ante ello, sólo podemos convertir la indignación en solidaridad. Por ello, por todos esos héroes que ni sabían que lo eran, y por todas las ONG que están haciendo una labor encomiable, debemos seguir ayudándoles. Y por cada una de las víctimas de esta miserable guerra, por todos ellos debemos seguir ayudando. Debemos continuar convirtiendo nuestra indignación en solidaridad.

***

GUÍA DE SOLIDARIDAD

Con la infancia:

Aldeas Infantiles.

Fundación Aladina.

olVIDAdos.

Save the children:

Lumos.

Unicef.

Con hospitales:

Médicos sin Fronteras.  

Médicos del Mundo.

Cruz Roja.

Farmamundi.

Con animales:

UPAW-Tailed Hostages of war.

Centrum Adopcyjne «Ada»:

Breaking the Chains:  

Protectora DIOZ: 

UAnimals.

Dogbus.


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