Jean Carlos Puerto, la belleza del desnudo masculino a pie de calle

Jean Carlos Puerto, la belleza del desnudo masculino a pie de calle

El artista Jean Carlos Puerto presenta la exposición individual ‘Beyond Blue’, en la galería Mad is Mad, de Madrid. Foto: M. Cuéllar.

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El artista Jean Carlos Puerto presenta en la galería Mad is Mad, coincidiendo con el Orgullo LGTBIQ+ en Madrid, su proyecto expositivo ‘Beyond blue’ (Más allá del azul). Una mirada sobre el desnudo masculino como objeto de belleza, pero también como protagonista de historias íntimas que traspasan al espectador. 

Recientemente el crítico Javier Díaz Guardiola incluyo al artista Jean Carlos Puerto como una de las 10 mejores opciones para coleccionar arte queer en España. Coincidiendo con las celebraciones del Orgullo LGTBIQ+ en Madrid, retrasadas una semana por la celebración de la Cumbre de la OTAN, la galería Mad is Mad ha organizado una exposición individual de este fantástico pintor.

Desde muy joven, Puerto destacó por su especial sensibilidad por el arte y su capacidad de observación, y aunque sus primeros pasos universitarios y profesionales fueron en el ámbito de la psicología, fue en 2010, de forma casual, cuando empezó a interesarse más a fondo por la pintura con la que, ya desde un principio, poseía una técnica sorprendente.

Para esta exposición, el artista nacido “por casualidad” en Venezuela hace 40 años y residente en Murcia, ha escogido dos de sus series recientes: Underwater y 19 horas, en un proyecto expositivo que ha titulado Beyond blue (Más Allá del Azul), utilizando el doble significado anglosajón de la palabra blue como color azul, pero también como cierto estado de tristeza. Es cierto que estas obras de Jean Carlos Puerto se centran en el cuerpo humano, fundamentalmente en la figura masculina, pero sus composiciones y su forma de pintar trascienden a sus personajes: el aire, los fluidos que los envuelven, la luz también son protagonistas. El erotismo va mucho más allá de la piel de los cuerpos desnudos o semidesnudos. Es su forma de mirarlos y de traspasarlos al lienzo, la tabla o el papel lo que los hace tremendamente atractivos. Puerto logra hacerte incluir en su obra las probables historias que, en ocasiones, como espectadores, inventamos sobre las personas que vemos dibujadas.

Aprovechando la inauguración de su exposición el fin de semana pasado, El Asombrario quiso saber un poco más sobre él y su obra. Charlamos en la galería.

La obra ‘Deep inside’, de la serie ‘Underwater’, de Jean Carlos Puerto.

¿Cómo llegas a la serie ‘Underwater’? ¿Qué te llevó a adoptar ese punto de vista submarino?

Pasar varios veranos navegando por la costa de Ibiza y Formentera me conectó con el mar como nunca antes lo había hecho. Nadar en alta mar, sin ropa, es una experiencia que me hace sentir vulnerable a la vez que libre. Y pienso que de alguna forma he querido trasladar esas sensaciones a mis cuadros.

¿Qué tiene el agua como elemento que te resulta tan interesante?

Nadar bajo el agua tiene un efecto hipnotizador. Los sonidos y las imágenes se distorsionan. Al mismo tiempo, me produce mucha curiosidad la ingravidez y los reflejos generados por la luz al ser refractados. Son sensaciones que no tenemos en tierra. Esta soledad acuática me ayuda a conectar con lo individual y lo introspectivo. Además, es lo más parecido a cuando aún no hemos nacido y estamos en el líquido amniótico dentro del vientre de nuestra madre.

¿Por qué te centras en el cuerpo masculino? 

En primer lugar, porque me gusta. Desde bien pequeño he sentido atracción por el cuerpo del hombre, la rudeza, la angulosidad, la fuerza… Conecta con mis gustos y con lo que soy, y por tanto forma parte de lo que puedo contar. Pero también existe algo de reaccionario en esto, ya que tradicionalmente la pintura ha representado el cuerpo femenino como algo ideal en lo que a la belleza se refiere. El cuerpo desnudo masculino era representado principalmente en escenas mitológicas, pero no como objeto. Así que desde hace tiempo me propuse que también puede ser objeto, puede ser belleza. Una belleza que intento buscar en los cuerpos normales, de gente a pie de calle.

Hay algo como de sosiego, pero al mismo tiempo inquietante en la serie ‘Underwater’. Se puede entender como los restos de un naufragio, pero a la vez como un remanso de paz. ¿Es buscado?

En general, en mis obras intento contar historias que dejen al espectador en la duda. Me gusta generar un diálogo interno en el observador y que sea este quien se pregunte qué es lo que pasa. En la serie ‘Underwater’ esta incertidumbre es menos evidente que en los cuadros más complejos, pero sin duda es algo buscado e intencionado.

¿Qué emoción quieres provocar en el espectador con las pinturas de la serie ‘19 horas’? ¿Por qué ese título? 

Más que provocar una emoción concreta mi intención es contar una historia que conecte con mis emociones. La pintura es el lugar donde yo me escucho. A partir de ahí intento crear una historia suficientemente abierta para que cada uno entre en la obra desde su propia emoción. Esto depende en parte de la interpretación del observador, de lo que significa para él/ella lo que ve. Lo importante no es mi interpretación, sino lo que el espectador ve.

La serie 19 horas nace de la obra 19 horas y 57 minutos, la primera de la serie y que hace referencia al tiempo y a la introspección, unida a la belleza de la luz del sol como marco.

‘Frente a frente’, óleo de Jean Carlos Puerto.

El artista Jean Carlos Puerto junto a su obra ‘Log in’.

¿Cómo escoges los encuadres de esta serie? 

Mis encuadres dependen mucho de la composición. Me inspiro mucho en las obras de arte clásicas, pero también en composiciones más contemporáneas.Intento que el encuadre ayude a contar la historia y refuerce el significado, y, para ello, si tengo que colocar al ser humano al mismo nivel del resto de los objetos, no dudo en hacerlo.

Siempre son interiores. ¿Qué se esconde en esa decisión?

En los interiores está la intimidad, la vulnerabilidad, la tristeza… Son emociones y conceptos que no solemos sacar a la luz en otros contextos más sociales. Son historias que tienen que ver con el recogimiento y la introspección, y yo tengo mucho de eso.

Has estudiado con maestros como Antonio López, ¿qué has aprendido de él fundamentalmente?

Cuando digo que he hecho algún taller con él, lo primero que piensa la gente es que quizá lo que me ha enseñado es la técnica, o a pintar mejor, pero nada más lejos de la realidad. A Antonio le estaré siempre agradecido porque gracias a sus preguntas y comentarios sobre mis obras, algunos provocadores, se generó en mí una reacción para encontrar aquello que quería contar con la pintura y lo que finalmente me llevaría a ser profesional. Es un buen hombre que hizo conmigo lo que los grandes gurús hacen: no darte la solución, sino retarte para que seas tú quien la encuentre.

¿Cuál es el discurso personal que hace que te decidas por el realismo (casi hiperrealismo)? 

Más allá de mi gusto personal por la pintura realista, el realismo es un reto como lenguaje pictórico. ¿Cómo hacer algo en apariencia evidente pero a la vez interpretable? En la abstracción la interpretación del espectador adquiere un protagonismo necesario, sin ella la abstracción pierde su significado. Sin embargo, el realismo puede sobrevivir sin ser interpretado, pero eso no implica que la obra tenga calidad más allá de la técnica. Así que el más difícil todavía es llevarlo a que sea una realidad interpretable por el observador.

En estas dos series hay algo de conceptual…

No me considero un pintor que utilice los conceptos como punto de partida; de hecho, muchas veces parto de lo sensorial o lo sugerente. Sin embargo, sí que es cierto que los utilizo en algunas de mis obras como una herramienta que complementa la historia que quiero contar. Bajo mi punto de vista, la idea/concepto tiene que estar al servicio de la obra y no al revés.

¿Qué trabajos estás preparando ahora? ¿Hacia dónde estás investigando?

Pues cada vez estoy más conectado con mi otra profesión, la psicología, y esto me está llevando a querer contar historias relacionadas con la mente humana y el individuo dentro de la familia.

Por otro lado, desde un tiempo a esta parte he puesto mi interés en las obras clásicas, incluso las renacentistas, intentando adoptar elementos de estas para incorporarlos a las mías.

‘Damajuana’, óleo de Jean Carlos Puerto, en la exposición ‘Beyond Blue’.

‘Triton devotion IV’, óleo de Jean Carlos Puerto.

¿ Cuál es tu forma de trabajar?

Principalmente mi forma de trabajar es a partir de fotos. Las fotos me dan una versatilidad creativa que el natural no me permite. Hacer una representación previa de cómo puede ser la composición a través de la foto me permite modificar la escena hasta construir una imagen que me emocione y conecte con la idea que llevo. De igual forma, cuando trabajo con modelos adquiere mucha importancia la información que el modelo me da en la sesión y de alguna forma construimos las escenas. Pintar del natural está muy bien y es algo que me gusta, lo hago de vez en cuando, pero en mi caso creo que me limita creativamente hablando. Así que es algo que queda relegado a momentos de disfrute o talleres.

‘Beyond blue’, de Jean Carlos Puerto, se puede ver en la galería Mad is Mad de Madrid hasta el 23 de julio y de nuevo, en septiembre, hasta el día 21 (agosto cerrado).


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