Julián ‘Siniestro’ Hernández viene a hablar de su libro, ‘Folla con él’

Julián ‘Siniestro’ Hernández viene a hablar de su libro, ‘Folla con él’

El músico Julián Hernández, fundador y líder de Siniestro Total.

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Es el momento de hablar del libro que acaba de publicar Julián Hernández, (Trama Editorial) ‘Folla con él, Todas las versiones de Siniestro Total y sus circunstancias’ y abrirlo por la página 200, para repasar el capítulo titulado ‘Somos Siniestro Total, Highway To Hell’: “Nosotros somos seres racionales de los que toman las raciones en los bares. Y no nos digas que no está bien, que ya sabemos cuáles son nuestros males. Vamos al Kwai, al Berberecho, al Palentino y a lo hecho, pecho. ¿Qué quienes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos si se acaba el vino? Somos Siniestro Total”.

¿Qué es eso de retirarse?¿Los artistas no se deben a su público? ¿Dos días de llenazo en el Palacio de los Deportes no bastan para aplazar la retirada? 

Es posible que los artistas se deban a su público, pero es que nosotros somos más bien músicos de rock y no artistas. Bueno, pongamos que lo somos y nos debamos a ese público maravilloso que tanto nos quiere y a quien tanto debemos, incluso en tan hipotético caso, lo suyo es estar en medianas condiciones físicas y mentales para asumir el esfuerzo, creo yo, y el tiempo no pasa precisamente a favor de esas condiciones. Tampoco nos podemos dejar seducir por un canto de sirena como un lleno en el Palacio de los Deportes/WiZink Center. Al fin y al cabo, es un aniversario y una despedida; esas cosas tienen mucho tirón, pero no se pueden repetir.

Esta cronista acudió a comienzos de mes al primero de los dos conciertos despedida, 40 años sin pisar la Audiencia Nacional, acompañada por su sobrina de 14 años. La adolescente ha disfrutado del grupo gracias a la afición de sus progenitores y a letras tan seductoras en una infancia feliz como La caca de colores, Es que me pica un huevo o Nocilla, ¡qué merendilla!, que sus padres frecuentaban disfrutando tanto como ella de semejantes gamberradas con su punto natural y escatológico. La adolescente disfruta mucho en el concierto, se levanta de la silla, incluso baila cuando no está mirando el móvil. De repente, ¡un respingo! Apenas suenan los primeros compases de Miña terra galega, cuando la jovencita exclama: “Esta canción es de Lynyrd Skynyrd, ¡se la han copiado!”. “Es una versión”, le aclaro.

Ahora, no queda otro remedio que llamar a capítulo a Julián Hernández para saber de los dos acontecimientos más recientes de su vida profesional: esa suerte de jubilación y los contenidos del libro que acaba de publicar.

Folla con él. ¿A cuántos algoritmos habéis tenido que burlar para colar el título?

No creo que haya ningún algoritmo pendiente del cancionero escrito por un servidor. Ya nos hubiera gustado jugar a burlar algoritmos, pero no dimos con ninguno.

¿Quién es o quién podría ser él?  

Esto se cuenta con pelos y señales en el libro. Para no destripar demasiado, se puede adelantar por aquí que ese él es un músico del grupo que, en un momento dado, estaba muy necesitado de enviar un mensaje desde el escenario y este fue el resultado. Folla con él fue el primer intento por hacer una versión del Highway To Hell, de AC/DC.

¿Es cierto que la idea del título fue de tu editor para aumentar las ventas?

Sí, la idea del título es de Íñigo García Ureta, impecable editor del libro, pero no sé si la intención era vender más libros o descojonarse de la risa. Íñigo descubrió un buen día esa versión primigenia de Highway to Hell y ya no se apeó de que Folla con él era el título. Son gentes enigmáticas las gentes editoras.

‘Rock en Samil’, ‘Opera tu fimosis’, ‘Si yo canto’, ‘Luna sobre Marín’, ‘Miña terra Galega’, ‘Somos Siniestro Total’… ¿Es tan divertido hacer versiones como parece? Al menos en vuestro caso. 

Es que si no fuera tan divertido, no tendría sentido tocar y/o transformar canciones de otros. Sospecho que todo el mundo empieza en la música (o en la momificación de lepidópteros o en lo que sea) por afán de imitación, porque algo te gusta y, en consecuencia, quieres apropiarte de ello de alguna manera. Porque al final te quedas con la canción. Véase el caso de Miña terra galega / Sweet Home Alabama.

¿Qué hay de las versiones de las canciones de Siniestro Total?

Lo más apabullante que nos pudo pasar nunca es la colección de El Sótano Total, en El Sótano de Radio 3: un montón de grupos españoles instigados por Diego R. J. para hacer versiones de Siniestro Total a razón de una por semana entre 2019 y 2020. No puedo citar a todo el mundo aquí: valga decir que los primeros de esta tropa fueron Sex Museum y los últimos Los Ilegales. Con esto te lo digo to y no te digo na. Está en marcha una edición en condiciones.

¿Cese temporal de la convivencia? No. La banda se ha disuelto porque dan por cumplida la misión que les trajo a este mundo. Aunque puede que no sea, una sino varias: acabar con el rock and roll, hacer de Buenos Aires la quinta provincia gallega, propagar su consigna favorita: ¡que no cunda el orden!, barnizar de alta cultura el gamberrismo y acabar con las vacas sagradas, incluido el público que sigue pidiendo más. Muchos supimos de la despedida de la banda viguesa una tarde cualquiera prestando atención a los contenidos del boletín de noticias de una emisora nacional que, junto a los datos del paro, los males de Ucrania y la irresistible ascensión de la ultraderecha en nuestro país, escuchaba la mala nueva del adiós de la banda.

“Siniestro Total nació para acabar con el rock y ese trabajo está hecho». Copio titular porque me parece grandioso. ¿Es rigurosamente cierto? 

Bueno, mujer, rigurosamente, rigurosamente, lo que se dice rigurosamente, yo no diría tanto… Pero algo de eso había en las intenciones. Y cabría la posibilidad de que algo hayamos contribuido a la destrucción, sí. Sería todo un honor, desde luego.

Planes: ¿Te jubilas? ¿Ya has cotizado lo suficiente a la Seguridad Social como para que te quede una pensión digna? ¿En qué paraíso inimaginable podríamos imaginarte?

Como decía Humphrey Bogart, nunca hago planes con tanta antelación. Se sobrevivirá de alguna manera. El paraíso en el que me imagino yo es bastante imaginable: libros, discos, guitarras eléctricas, gatos, huerta (si las costillas lo permiten) y alguna cosa más. Añado “vivir medianamente en paz” a la lista.

40 años, número redondo, sin pisar la Audiencia Nacional, mientras los raperos andan entre rejas… No sé si cuadra, aunque me alegro por vosotros. 

La Audiencia Nacional es la heredera directa del Tribunal de Orden Público del régimen de Franco. Vaya usted a saber, a lo mejor el rap les parece el colmo del desorden público. En todo caso, cuesta entender qué ven en el tuit de César Strawberry que les ocupe más tiempo y nos cueste más dinero que asuntos como la corrupción, sin ir más lejos. Desde luego, a mí no me cuadra en absoluto y también me alegro de no haber pisado esos pasillos, que menudo engorro…

¿’Matar jipis en las Cíes’, canción incluida en el álbum ‘¿Cuándo se come aquí?’, editado por Discos DRO en 1982, era un mensaje ecologista adelantado a su tiempo?

¡Pues no lo sé! A primera vista, es la historia de una psicopatía severa. El narrador de la canción parece estar contando en primera persona un episodio de ultraviolencia, probablemente tumbado en el diván de su psicoanalista. Cabe la posibilidad también de que viera en los jipis de las Cíes un factor desencadenante de contaminación ambiental y su afán ecologista le llevara a descuartizar a esa pobre gente. Ahora que caigo, son múltiples los mensajes ocultos en esta canción.

Del gamberrismo a la alta cultura, incluso al culto. No se puede caer más alto. 

Ni el mundo de la cultura caer más bajo, ya puestos. Hemos echado mano de todo lo que pasaba por delante de nuestras narices sin importarnos demasiado la procedencia de lo robado. Hace tiempo que no creo en diferencias insalvables entre alta y baja cultura. Podría valer entre música culta y folklore, vale, pero no entre los dibujos del Coyote con el Correcaminos y, yo qué sé, William Gaddis o Thomas Pynchon, por poner todo de la misma nacionalidad.

¿Conservarás el término siniestro en tus direcciones electrónicas?

Es lo que nos pasa a los músicos que tenemos apellidos vulgares: enseguida se nos cambian por el nombre de la banda. Así, yo soy Julián Siniestro y Jorge Martínez es Jorge Ilegal, qué le vamos a hacer. Si te llamas Willy Bárcenas, por lo menos tienes la suerte de que no te llamen Willy Taburete. Como no haga algo, mucho me temo que voy a arrastrar el término siniestro pegado a mi nombre hasta el fin de mis días.

¿Hay puertas giratorias en la música? ¿Algún Consejo de Administración de una discográfica o de una eléctrica potente? 

Antes esa puerta, la que permitía pasar de músico a ejecutivo de una discográfica, parecía más habitual. Era un buen chollo, sobre todo en el momento del boom del cd. Ahora, ni siquiera el sillón del Consejo de administración de una multinacional resulta apetecible. Las grandes discográficas están ahora en manos de fondos de inversión y la relación con los artistas está supervisada permanentemente por un equipo de abogados, algo bien distinto de la antigua relación discográfica-artista. Mejor colarse en un Consejo de administración en el que haya ex ministr@s, ¡dónde va!

En modo privado, ¿habéis organizado ya una última cena?

Esa cena tendría que celebrarse la víspera, ¿no? Para ese día, con todos ya en capilla, casi mejor no organizar ningún sarao. Ya nos organizaremos pasadas la tremolina y la barahúnda. ¡Una pena que ya no esté el Reverendo para levantar el Santo Grial y brindar por Shostakovich y su último cuarteto de cuerda!


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Comentarios

  • Alejandro

    Por Alejandro, el 29 mayo 2022

    Sol, con tu permiso, te aclaro: el «Miña Terra Galega» es una adaptación de «Sweet Home Alabama» de los Lynyrd Skynyrd, o sea que no es una version de ACDC.
    Esta bien usar recursos literarios, pero hay que informarse. La que si es una captación de ACDC, es el «Somos Siniestro Total» (Highway to Hell)

  • :DyC'

    Por :DyC', el 29 mayo 2022

    Minha Terra Galega es una versión solo instrumental sobre Sweet Home Alabama.
    Canción de Lynyrd Skynyrd

    La letra dudo mucho que la pudieran conseguir mejor los gringos.
    La de Los de Vigo es mucho mejor
    (Podría llegar a ser el verdadero himno galaico actual)

    [No, de los «AC/DC»]

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