Por qué hay que leer a Elena Garro, “la loca, la rara, la traidora”

Por qué hay que leer a Elena Garro, “la loca, la rara, la traidora”

La escritora Elena Garro.

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POR CAMILA PAZ OBLIGADO

Hace aproximadamente una década, una amiga me recomendó que leyera ‘Los recuerdos del porvenir’, de Elena Garro, una autora hasta entonces desconocida para mí. Localicé dos ediciones en España, la más moderna estaba descatalogada, pero no caí en el desaliento y me empeciné en comprar la novela. Mientras la buscaba, el personaje de Elena Garro (México, 1916 / 1998) empezó a picar mi curiosidad: que si ex de Octavio Paz, que si había sido opacada por él, que si era una mujer rara, tal vez una traidora. Sobre ella llovían características difíciles de amalgamar: loca (ese lugar tan familiar para las mujeres intelectuales), espía, hermosa, rebelde, paranoica, delatora, bailarina… Seguía sin encontrar el libro y ese hecho me hizo pensar en ella como una autora oculta, inalcanzable. Finalmente, alguien que viajaba por esos días de México me la consiguió, y empecé a leerla.

El primer párrafo dice así:

“Aquí estoy, sentado sobre esta piedra aparente. Sólo mi memoria sabe lo que encierra. La veo y me recuerdo, y como el agua va al agua, así yo, melancólico, vengo a encontrarme en su imagen cubierta por el polvo, rodeada por las hierbas, encerrada en sí misma y condenada a la memoria y a su variado espejo. La veo, me veo y me transfiguro en multitud de colores y de tiempos. Estoy y estuve en muchos ojos. Yo solo soy memoria y la memoria que de mí se tenga”.

Y entré en la novela interrogada por esa voz: ¿quién habla?, ¿de dónde surge ese tono épico e íntimo al mismo tiempo? Me sentí, ahora lo sé, como me sentí frente a Comala la primera vez que entré en las páginas de Pedro Páramo, un estremecimiento estético del mismo nivel. Enseguida la realidad y lo imaginario se comenzaron a superponer, los tiempos se entrecruzaron en un mundo magnético. En la novela la historia oficial, la historia vivida (y sentida) por la comunidad y la historia imaginada forman un todo compacto.

Ese fue mi primer contacto con Elena Garro, así caí irremediablemente en su mundo de portales de tiempo, de recuerdos que habitan el futuro, de huidas hacia la memoria, de mujeres que pelean contra las imposiciones sociales, aunque no siempre consigan vencerlas.

Además de la obra, luego me sedujo su personalidad, sumamente enigmática, inaprensible. Sobre ella llovían características difíciles de amalgamar: loca (ese lugar tan familiar para las mujeres intelectuales), espía, hermosa, rebelde, paranoica, delatora, bailarina…

Leí lo que iba cayendo en mis manos (lo último ha sido la poesía, editada hace apenas unos años). Leí que los círculos intelectuales de la época la habían considerado inoportuna, incongruente y difícil, porque era tajante y resuelta y se atrevió a inmiscuirse en la política y a defender las causas sociales, siempre enfundada en un impoluto abrigo blanco.

Elena Garro me desestabilizó como lectora y también me hizo sentir que había sido parte de un engaño. La memoria, lo fantástico y la circularidad son pilares de su obra, en ella la violencia y la soledad de las mujeres es fundamental. Me pareció inconcebible que no hubiera caído antes en mis manos (quiero decir, en mis planes de estudios de Filología, en el itinerario de Humanidades del instituto, en mi vida como avezada lectora, en fin) una obra de semejante voltaje. ¿Cómo se me ha escapado durante tanto tiempo? Entonces, aprendí que Elena Garro sí había alcanzado en México, su país de origen, el reconocimiento admirativo que no tenía en España (lugar en el que, además, pasó siete años de su vida), pero lo cierto es que su obra no entró en el mismo circuito que el resto de autores del boom. Tampoco la crítica se había dado cuenta de que estaba ahí, o no quiso, simplemente, mirarla. Me pareció obvio que su literatura había pasado un destierro que casi la lleva al entierro, una ocultación frente a sus compañeros escritores.

Su novela Los recuerdos del porvenir (su edición más reciente en España ha salido con Alfaguara, editorial en la que también se encuentran sus Cuentos completos; u obra poética ha sido recientemente editada en México bajo el título Cristales de tiempo) es anterior a Cien años de soledad, lo que la convierte en una clara precursora del Realismo Mágico y, sin embargo, muy pocos la conocen, ¿cómo es posible? ¿Cómo semejante obra puede pasar al olvido y no ser estimada como una contribución al boom? Hoy pienso que su historia es la de otras escritoras del momento (Hebe Uhart, Armonía Somers, Silvina Ocampo o Angélica Gorodischer, por mencionar a algunas), todas ellas vistas como anomalías de la literatura.

Pienso también en los caminos que abrió para la generación más joven de escritoras: Mónica Ojeda, María Fernanda Ampuero, Liliana Colanzi, Socorro Venegas, Cecilia Eudave y un largo etcétera de autoras que, hoy sí, viven su particular boom.

***

Taller de Escritura de Clara Obligado

Contacto: escritura@escrituracreativa.com

Talleres exprés de verano:

Taller de lectura. Más allá de Cheever y Carver. Cuentistas norteamericanas de hoy. Impartido por Javier Morales Martes 24, 26, 31 de agosto y 2 de septiembre de 19:00 a 21:00. Vía Zoom. 90 € taller completo.

Taller de poesía. Adiós a la solemnidad (Una introducción a la poesía contemporánea). Impartido por Valeria Correa Fiz. Martes 7, 14, 21 y 28 de septiembre de 19:00 a 21:00. Vía Zoom. 100 € taller completo.

Taller de periodismo cultural. Impartido por Javier Morales. Lunes 6, 13, 20 y 27 de septiembre de 19 a 21 horas. Vía Zoom. 100 € taller completo.

Taller de escritura de naturaleza (Nature writing). Impartido por Javier Morales. Jueves 8, 15, 22 y 29 de septiembre de 19 a 21 horas. Vía Zoom. 100 € taller completo.


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Comentarios

  • Laura Trinidad Claros

    Por Laura Trinidad Claros, el 18 julio 2021

    A Elena Garro la admiró siempre Leopoldo Brizuela, por él conoci su Literatura. Amigo de llevarnos hacia lo ignorado….
    Y la marginaron por
    SER MUJER, que duda cabe…..

  • JOEL ITURIO NAVA

    Por JOEL ITURIO NAVA, el 19 julio 2021

    Me pareció interesante el artículo de Elena Garro. Debo decir que sus escritos me atraparon. Es sin duda una gran escritora. En México la Universidad de Veracruz publicó un libro de cuentos bajo el título La culpa es de los tlaxacaltecas.

  • Juan Carlos

    Por Juan Carlos, el 22 julio 2021

    El artículo sobre Elena Garro, me genera interés y curiosidad!

    • Diana López Mendoza

      Por Diana López Mendoza, el 24 julio 2021

      Las aportaciones de Clara Garro las considero una joya invaluable por qué además de estar Inmaculada mente escritas, nos permiten acceder a un pasado pincelado y reflexivo, que ya no volverá.

  • Maria GONZALEZ

    Por Maria GONZALEZ, el 24 julio 2021

    Me gustaría hacer un curso de escritura
    Un saludo
    Maria

  • Korin Hernández

    Por Korin Hernández, el 24 julio 2021

    Desconocía la obra literaria de esta mujer y por lo citado aquí se infiere que es de esas mujeres precursoras y abanderadas de las causas femeninas. Me despertó el interés por leer su obra.

  • Matus Teresa moreno sanabria

    Por Matus Teresa moreno sanabria, el 01 agosto 2021

    Me interesa compartir y aprender

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