‘Miradas diversas’ del Thyssen: el museo como un espacio que te cuida - EL ASOMBRARIO & Co.

‘Miradas diversas’ del Thyssen: el museo como un espacio que te cuida

Uno de los talleres de Educathyssen. Foto: Educathyssen.

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Desde que estalló la pandemia ‘covid-19’, con sus sucesivos confinamientos, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid lleva a cabo el ciclo de encuentros virtuales ‘Miradas diversas’. En ellos el Thyssen aborda las posibilidades de los espacios culturales como herramienta para el trabajo con población penitenciaria, personas sin hogar, con enfermedades mentales, con demencia, con discapacidad, refugiados, personas ancianas en soledad no deseada… En total, 12 meses de charlas (desde mayo 2020 hasta este próximo mayo). En ellas se dan cita profesionales de museos, educadores, ONG y asociaciones, afectados y población general. El objetivo es, entre todos, de manera colaborativa, seguir trabajando y conseguir que los museos sean espacios de inclusión para toda la ciudadanía, sin excepciones.  

Un museo puede ser una oportunidad, una puerta que se abre, un lugar donde aprender, donde desarrollarse, donde cuidar el alma, donde sanar. Cuántas veces entramos de una manera a ver una exposición o una colección permanente y salimos de otra: no solo un poco más sabios, sino más alegres, con mayor conocimiento de nosotros mismos, pensando que quizás el mundo no es un lugar tan inhóspito.

Una parte de la población está habituada a ir frecuentemente a los museos. Parece algo fácil, sí. Pero para otra parte no es sencillo en absoluto. Entonces es cuando el museo puede correr el riesgo de convertirse en un lugar para una élite. No nos referimos tan solo a una población que no pueda andar o ver. Quizás son personas que no tienen los recursos mentales, el ánimo, la costumbre, ni siquiera la idea de hacerlo. Quizás están presos, o enfermos, o viven en bolsas de pobreza… ¿Puede ser un museo, de verdad, un espacio que nos acoja en esos casos? ¿Un lugar de aprendizaje y crecimiento?

Miradas diversas es un espacio de reflexión sobre la manera en la que conseguir que el museo –y por extensión, la cultura– sea, enteramente, un espacio inclusivo; es decir, un lugar para toda la población. “¿Qué necesitan las personas de nosotros? ¿Qué aprendizajes y posibilidades estamos descubriendo?”. Estas son algunas de las preguntas que se hacen en el departamento de Educación y Acción social del Educathyssen, de donde parte este ciclo de conversaciones, “que busca abordar las posibilidades de las instituciones culturales como espacios de hospitalidad y cuidados”, explican en la presentación del ciclo en la web del museo.

“Si los museos no se adaptan, están siendo un espacio de exclusión”, explica Alberto Gamoneda, educador de Educathyssen a cargo del área de Educación social y del ciclo Miradas diversas. Para Gamoneda, una parte fundamental de su trabajo en el museo es la escucha. Se ponen a disposición de las distintas asociaciones ciudadanas y entre todos intentan que la población en riesgo de exclusión cree un vínculo con el museo que les enriquezca como personas. Para él y el equipo del Educathyssen está claro que lo importante es conseguir “un modelo de normalidad basado en la diversidad”, explica Gamoneda.

“Lo normal es ser diferente, y la riqueza está en la diferencia”. “Fui una vez a un encuentro de sordos y me pasé una hora sin enterarme de nada”. Ahí, señala, él vivió en primera persona la exclusión. Gamoneda profundiza en la idea: “La discapacidad no está en la persona, sino en la interacción del entorno con la persona”.

En marzo de 2020, con el confinamiento, todos los grupos de trabajo y de apoyo se vieron suspendidos, como ocurrió en tantos otros sectores. Al shock inicial por el parón tras casi 14 años de actividad ininterrumpida de educación y acción social, le siguió la reorganización. La red de ONG y asociaciones ciudadanas que trabajan con el museo está muy consolidada, cuenta Gamoneda, así que pronto empezaron con grupos de whatsapp, con un podcast diario que se distribuía a través de estos grupos, especialmente para personas ancianas y en soledad, y empezaron las vídeo-actividades. También hubo tertulias. Todo ello llegó para muchos como un “bálsamo”, como se puede leer en los comentarios de los usuarios, en la web, en un momento de profundo estrés e incertidumbre debido al asilamiento por la pandemia.

Así transcurrieron marzo y abril. Pero se avecinaba el 18 de mayo, el Día internacional de los Museos, y decidieron hacer algo especial, por lo que empezaron con el ciclo Miradas diversas para reforzar la alianza entre el museo y la comunidad. El primer encuentro trató de cómo un museo puede convertirse en herramienta de transformación social. Después, cada 15 días, se han ido celebrando otros encuentros en torno a las temáticas antes enunciadas y otras, como diversidad y educación afectivo sexual, recursos de rehabilitación y adicciones, comunidad gitana… Un total de 20 citas cuando concluyan el próximo mayo.

“Lo online ha llegado para quedarse y nos ayuda a deslocalizar”, añade Gamoneda. Gracias a lo virtual llegan “a gente que antes no venía al museo, así que se han abierto posibilidades, oportunidades para personas que no salían de casa hace 15 años, para llegar a gente muy sola”.

Junto a Miradas diversas, Educación y Acción social, que se define como un “laboratorio para un museo integrador e inclusivo”, desarrolla muchos otros proyectos. Novela gráfica es uno de ellos, en este caso de “inclusión cognitiva”, en el que, de la mano del artista Aitor Saraiba y de la asociación Grupo AMÁS (de acceso a la lectura) se vinculan las diferentes realidades de los participantes con las obras de la colección para generar una novela gráfica de forma participativa.

También encontramos proyectos de inclusión y tecnología… La lista es larga e interesante.

Así que ya puedas caminar o no, veas o no, oigas o no, estés lo que convencionalmente se entiende por cuerdo o sufras algún tipo de demencia, habites en las calles, sufras aislamiento y soledad, vivas en libertad o estés ingresado en una prisión, seas niño o adulto, hombre, mujer o te definas no binario, tu diversidad configura la normalidad común. Desgraciadamente, a veces es necesario que alguien nos lo recuerde, tal y como está configurada la sociedad. En espacios como Miradas diversas, en Educathyssen, trabajan para que eso sea posible a través del arte y de la cultura.

Más información en este enlace.  

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