Pablo Und Destruktion: folk rebelde, con olor a licor asturiano casero

Pablo Und Destruktion: folk rebelde, con olor a licor asturiano casero

El músico Pablo Und Destruktion.

Menéalo

Tres años ha tardado en dar por terminado ‘Ultramonte’ el artista asturiano Pablo García Díaz, rebautizado hace ya seis discos como Pablo Und Destruktion. Con cada una de sus nuevas canciones el asturiano consigue crear, una vez más, escenarios sorprendentes y cercanos, a veces lúgubres, plagados de escenas borrosas por una niebla que él aparta cada vez que canta un verso. Defraudado por las deslumbrantes luces y las ficticias promesas de las grandes urbes y de la clase política, cada vez se muestra más firme en su convicción de crear su arte en las montañas y difundirlo por las aldeas, para su gente, como él dice, cosa que ya ha hecho en tiempos de encierro.

Si de algo ha servido a Pablo este raro periodo de pandemia y encierro ha sido para ratificarse en su pensamiento y tener aún más la certeza de que la siguiente revolución no saldrá de una ciudad grande ni de un barrio cosmopolita, no, él está seguro de que será desde los pueblos, esos cercanos a donde vive, esos lugares que ni tan siquiera hemos oído nombrar jamás.

Las canciones de Ultramonte tienen ese aroma de folk rebelde, percusiones de ultratumba, olor a licor casero, la cualidad de llevarnos a orillas de la tradición, tanto musical como líricamente. Hablan de un modo u otro del paso del tiempo, del camino que recorremos y conforma nuestra existencia. Pablo vive en otro tiempo y en otro lugar, pero aquí y ahora, y esa mezcla tan imposible hace de sus creaciones un mundo único, emocionante y evocador.

Ha bajado desde su cueva a Madrid para promocionar este disco y ver cómo evoluciona todo en nuestra mundana civilización. Su amable gesto y lo pálido de su piel nos dan los buenos días.

¿Qué hay más allá de ese monte que da título a tu nuevo disco?

Yo me quiero encontrar con un chigre de los de la arcaica normalidad, con serrín en el suelo y personas que cantan canciones tristes y hermosas apoyadas en la barra.

La religión está presente en tus letras, sobre todo esa jerga cristiana usada como recurso literario. ¿De dónde sale esa alusión?

En mi pueblo viven 53 habitantes y hay 5 capillas. Y la bandera de Asturias es una cruz con un alfa y un omega. En mi contexto existen las referencias religiosas y mis canciones forman parte de ese ecosistema cultural.

Tienes una forma de expresarte muy categórica en ciertos momentos, palabras que utilizas para describir y que no dejan pie a duda. Utilizar esa línea directa puede llevarte a prisión o el exilio si lo haces contra el rey, y el ex también. ¿Cómo sientes esta nueva censura?

Siempre existirá censura, ya sea política, económica o social, y es un estímulo creativo. En nuestra época y nuestro país casi nadie acaba tirado en una cuneta, así que sortear la censura puede ser hasta divertido.

Un disco grabado en tu casa, ¿cómo ha sido ese proceso?, ¿quién se ha encargado de manejar los botones?

Pues ha sido como debía ser. Yo siempre he sido muy productor, y en esta ocasión he podido dedicar a cada canción el tiempo que yo quería y combinar ocurrencias nocturnas con un trabajo más racional y técnico. Yo me encargado de todo excepto de la masterización, que la ha hecho Ibán de Terraforma. Una vez colocados los micros y el aparataje hemos tenido mucho tiempo para jugar con los sonidos; en esas ocasiones yo estoy arrebatado y feliz.

Este es un buen momento para que me señales hacia dónde has avanzado, qué has aprendido, qué es mejor olvidar de todos estos años en solitario con tu proyecto.

Es mi sexto LP y cada vez tengo más claro que, en lo musical, debo hacer lo que yo creo que debo hacer y dedicarle todo el tiempo y el trabajo que sea necesario. El resto me puede desorientar.

Pablo Und Destruktion.

Vives en Picos de Europa, la naturaleza en estado puro y peligroso también es una constante en los textos, ¿vives allí en plena campiña?, ¿cómo haces para ensayar o salir a tocar desde allí?

Vivo en un pueblín pequeño y hermoso. Mis compañeros de banda vienen mucho, no solo para ensayar, y como para girar hay que viajar, lo mismo me da un sitio que otro. Me facilita mucho la tarea vivir en una aldea.

Lo cierto es que el monte, el campo, lo salvaje, está dejando de existir: parques eólicos, trenes de alta velocidad… La sociedad no demanda que se proteja lo poco que queda. ¿Cómo reflexionas sobre todo esto?

Pasa lo mismo con las personas, cada vez es todo más parecido y funcional. A mí me gustan los entornos singulares, en el paisaje y en el paisanaje, trato de conectar con ellos todo lo posible antes de que desaparezcan del todo. Así es la civilización. O el árbol de la ciencia, vete a saber.

Me gustaría reparar en alguna canción que me ha llamado más la atención. Por ejemplo, ‘Conjuro de cierre’, ¿a quién le hablas en esa letra tan descarnadamente?

Se dice el pecado, pero no el pecador. Cuando son letras oscuras trato de desencarnar las canciones y cantar a arquetipos más que a personas. En esta hablo de abrazar incluso el lado oscuro del amor incondicional, eso lo he experimentado con pocas personas, pero con más de una.

Otra sería ‘Esos fueron los días’, un dúo que añora y celebra, ¿en qué hechos reales está basado?

Esta es una versión de una canción rusa, Dorogoi dlinnoyu, y es de añoranza pura de la juventud y de las alturas vitales. El disco habla de envejecer, del paso de los años, y en la adaptación de la letra yo recordé mis primeras giras, que las hice junto a Fee Reega, por eso canta conmigo.

En ‘El salto de Charly García’ haces una canción a partir de un video que ves en YouTube; parece que te identificas con ese salto que hace, eso que vocalizó Fernando Fernán Gómez con su mítica frase: ¡a la mierda!

En un momento dado apareció ante mí ese hombre saltando desde un noveno sin inmutarse y me pareció que estaba contemplando una de las últimas gestas posibles. Vivimos en una época absurda, por eso los héroes de hoy en día hacen este tipo de barbaridades. Igualmente siguen cumpliendo su función: mostrarnos que sin riesgo no hay gloria.

Por cierto, esa salió hace un año como single, ¿no? Imagino que está grabada en otro momento y tiempo diferentes al resto de las canciones.

Fui sin prisa, pero sin pausa, grabándolo todo en casa, por eso me pude permitir estar más de un año con todo el proceso de grabación y mezcla, registrando las canciones según surgían, de un día para otro.

¿Hay algún libro, serie, película o disco que ha iluminado el proceso creativo de estas nuevas canciones?

He escuchado mucho a Bertrand Belin y leído a René Guenón y a Girard en los últimos tiempos, pero en las canciones trato de mirar hacia dentro y son un proceso poco intelectual, donde las referencias artísticas importan menos que las personales, y esas son intransferibles.

Parece que se termina el virus global, pero empieza la tercera guerra mundial en Ucrania, ¿cómo analizas tanto acontecimiento y tan de seguido?

Nos ha tocado un periodo de guerra, de 3ª, 4º o vete a saber qué generación. Hay que aguantar, estar preparado para recibir lo peor y dar lo mejor. Ya pasará.


Deja tu comentario

¿Qué hacemos con tus datos?

En elasombrario.com le pedimos su nombre y correo electrónico (no publicamos el correo electrónico) para identificarlo entre el resto de las personas que comentan en el blog.

No hay comentarios

Te pedimos tu nombre y email para poder enviarte nuestro newsletter o boletín de noticias y novedades de manera personalizada.

Solo usamos tu email para enviarte el newsletter y lo hacemos mediante MailChimp.