El retrato de una España que colapsó y una generación expulsada

El retrato de una España que colapsó y una generación expulsada

Rafa Planas, de 24 años, posa frente al taller donde está contratado. Es mecánico de Andorra, Teruel, un pueblo que vivía de la central térmica y la minería de carbón. En los últimos 50 años, la falta de construcción de alternativas económicas han hecho que Teruel haya perdido un 47% de su población. Andorra, Teruel, 11 de julio de 2021.

Menéalo

‘Cartas a Mariví’ es la búsqueda de una generación para encontrar un lugar en este mundo. Su autor, Samuel Nácar, ha ganado con este proyecto la II Beca Joana Biarnés 2021 para Jóvenes Fotoperiodistas. Puede verse en la sala EFTI (Centro Internacional de Fotografía y Cine) de Madrid, hasta el 20 marzo. ‘Mariví’ representa a esa generación abocada a la precariedad. Jóvenes sin oportunidades en su tierra que han tenido que emigrar a las grandes ciudades de la Península.

Abandonan una España periférica, que no se entiende y que se olvida. Territorios sobre los que casi nunca se cuenta nada y que para la industria apenas cuentan. Así nos lo explica Samuel Nácar (Barcelona, 1992): “Este proyecto nace de mi interés por retratar esa España y por explicar cómo la debilidad estructural de nuestra industria provoca un efecto dominó que termina con la despoblación de nuestra geografía”. Y para dar forma y fondo al proyecto –que no considera terminado, al que quiere dar continuidad cuando encuentre alguna fórmula de financiación– lleva ya recorridos casi 12.000 kilómetros. Y para irlo construyendo se ha centrado hasta el momento en tres lugares que considera buenos ejemplos de ese derrumbe de todo, del tejido social, de la ilusión, del futuro de los jóvenes: Linares (Jaén), Andorra (Teruel) y la comarca de A Mariña (Lugo).

Nos cuenta Samuel lo que vio y trató de captar en cada uno de estos puntos que saltaron hechos añicos en los últimos años: “El colapso lo encuentro en Linares, municipio que sobrevivió a la minería del plomo y alcanzó el ideal del pleno empleo gracias a la fábrica de automoción Santana, donde trabajaba gente de toda la provincia. Su cierre, hace ya una década, hundió la economía local, cargándola con el estigma de ser la ciudad con más paro de Europa”.

La desindustrialización la ubico en Andorra (Teruel), donde el nivel de vida de sus habitantes rivalizaba con Estocolmo, como si fuera un pueblo en una realidad paralela. Hasta hace poco, vivían de las centrales térmicas de Endesa, dependientes del carbón. Pero la central ha cerrado y en las joyerías se ha dejado de vender oro y ahora se vende plata y acero”.

“La resistencia la encuentro en A Mariña. Un 30% del PIB de la provincia de Lugo depende de la americana Alcoa, una de las mayores productoras de aluminio del mundo, con salarios que dan para coches de lujo. Sin embargo, sus trabajadores han asumido parar temporalmente la producción tras meses de lucha para impedir el posible cierre de la fábrica”.

Javier, de 25 años, agricultor, posa en su coche en un campo de olivos en las afueras de Linares. Esta localidad ha pasado del pleno empleo a ser conocida como la ciudad con más paro de Europa en tan sólo 20 años. Linares, Jaén, 17 de junio de 2021. Foto: Samuel Nácar.

Lucía Alcaine posa delante de un hotel que lleva años cerrado. Se irá a estudiar a Bilbao porque en su localidad, Andorra (Teruel), no puede estudiar lo que quiere. La central térmica que nutría de empleo al pueblo y a la comarca cerró el 30 de junio de 2020. Andorra, Teruel, 11 de julio de 2021. Foto: Samuel Nácar.

Lo que trajo la globalización

Desindustrialización por una globalización mal entendida, o que no supimos ver ni entender cuando se planteó esa palabra, que lo que trajo fue sobre todo la deslocalización de prácticamente todo nuestro sistema productivo –y no es un caso aislado España, sino que Europa cayó en la trampa, y de aquellos polvos vienen ahora estos lodos y su debilidad para imponerse como autoridad geoestratégica en el orden mundial–. “Son pasado, presente y futuro de la industria en este país”, explica el joven fotoperiodista de 29 años, cuyos proyectos anteriores también se centraron en movimientos migratorios, pero más largos, duros y crueles, como los que retrató en la isla de Lesbos, acompañando al Open Arms, en Calais, en Bosnia, en Polonia… “Un imparable proceso de desindustrialización que se extiende de la lucha obrera de Cádiz a León, calificado como el Detroit español. Y las provincias, una vez ricas, ven marchar a su juventud, convencida de que jamás podrá ejercer el trabajo para el que se ha preparado, ni siquiera plantearse comprar una vivienda o tener descendencia”.

Recorres la sala de EFTI y las imágenes de Nácar –que buscan personalizar, buscar el elemento humano, poner el foco en el rostro, en la historia– transmiten soledad, vacío, tristeza, un futuro opacado: la novia con el vestido manchado, el local comercial con la persiana echada abajo desde hace mucho tiempo, los carteles publicitarios que se quedaron trasnochados, jóvenes con miradas perdidas, como bloqueados…, como haciéndose la pregunta que también se hizo Samuel Nácar cuando se lanzó al proyecto: “¿Dónde estamos?”. Y que echan en falta –y lo echa en falta el fotoperiodista– la planificación, la protección, la previsión, la solidaridad de un Estado, que siente cada vez más desmantelado por el avance implacable de ese ultraliberalismo de sálvese quien pueda.

Adrián Casquel, 21 años, Linares: “Todos mis amigos se han ido; no conozco a ninguno que se haya quedado. Me iré de Linares, porque no puede proporcionarme el nivel de vida que quiero». Foto: Samuel Nácar.

Ana Gago, 35 años, pastelera en Ponferrada, León. “Nos casamos hace dos meses, pero hemos decidido no tener hijos, porque ahora mismo no está el mundo como para traer más niños”. Foto: Samuel Nácar.

Me comenta Samuel que también hay otra cara muy peligrosa de ese proceso de desmantelamiento, de abandono, de desindustrialización: que se mire con nostalgia el pasado en clave de populismo de ultraderecha. “Pueden servirse de esa nostalgia para llevarnos por su camino. Es eso de American first de Trump. Muy peligroso. Ante eso, la izquierda no puede mirar hacia otro lado, debe planteárselo y hablarlo, porque, si no, deja el territorio abierto a ese tipo de populismos. El problema está ahí y la izquierda no puede evitar el debate”.

La Beca Joana Biarnés para Jóvenes Fotoperiodistas surge en 2019 como homenaje a la primera mujer fotoperiodista del país. La Fundación Photographic Social Vision, entidad que representa su archivo, «organiza esta beca anual para apoyar el desarrollo profesional de jóvenes fotoperiodistas con las inquietudes, talento, principios y valores del mejor periodismo visual y para promover que estos autores y autoras, gracias al apoyo recibido, ayuden a hacer visibles temáticas y desafíos de necesaria difusión y reflexión en la sociedad».


Deja tu comentario

¿Qué hacemos con tus datos?

En elasombrario.com le pedimos su nombre y correo electrónico (no publicamos el correo electrónico) para identificarlo entre el resto de las personas que comentan en el blog.

Comentarios

  • Solatz

    Por Solatz, el 13 marzo 2022

    Me cago en mi puta vida

    Deuda estatal del 120% del PIB.
    Déficit estructural de entre 3 y 7%
    Un estado que gasta miles de millones en comités, organismos, ministerios y mierdas variadas

    Y seguimos hablando de ultraliberalismo.

    Seguid negando la realidad y después de abandonar Linares, Ponferrada y Lugo tendréis que abandonar el país

  • Gretchen

    Por Gretchen, el 13 marzo 2022

    En España no quieren trabajar la tierra ni ser campesinos..es por eso que los pueblos perecen..en Francia los pueblos estan poblados..y se dedican al campo .

  • Gretchen

    Por Gretchen, el 13 marzo 2022

    En España no quieren trabajar la tierra ni ser campesinos..es por eso que los pueblos perecen..en Francia los pueblos estan poblados..y se dedican al campo . Y la entrada en UE y globalización a sido un desastre..parece mentira que no se vea. Estamos ciegos y estamos a expensas de la avaricia…más extrema de unos paises que nos imponen..nos han vendido y nos venden mentiras..y las compramos.

  • Jorge

    Por Jorge, el 15 marzo 2022

    Es un artículo , a la vez que una crítica justa y necesaria. Tarde o temprano nos lo vamos a tener que hacer mirar. Es una pena que nuestro País y nuestro territorio no nos brinde las oportunidades que necesitamos y merecemos para nuestro desarrollo. Es doloroso. Ojalá no dejemos de denunciar y nos empecemos a sentir merecedores. España es un gran País. A día de hoy con falta de oportunidad. Ojalá sepamos valorarnos y comenzar a reconstruir nos. Europa es letal, no acabo de entender el juego que formamos dentro de ella. Creo que como no nos lo empecemos a creer nosotros lo llevamos claro..

    • Jordi

      Por Jordi, el 22 marzo 2022

      No hace mucho, se podían ver muchísimos artículos cotidianos y tecnológicos con un «Made in Spain». Pero la avaricia de algunos empresarios vió como una oportunidad de negocio deslocalizar la empresa a un país con salarios más bajos y condiciones laborales más precarias. Como resultado, desempleo en España, y empleo precario en otra parte del mundo.
      La desindustrialización, puede venir por una deslocalización, pero también puede venir de hacer caja el empresario por la venta de su empresa a otra empresa, que la desmembrará o la modificará o la mantendrá.
      Aquí en Alcoi hay un dicho: los abuelos montaron el negocio, los hijos los mantuvieron y los nietos lo han vendido y han hecho caja.
      Hacer que la culpa recaiga sobre Europa, no sólo es falso sino además es malintencionado y torticero. Además se puede intuir que el sesgo es de la ultraderecha.
      Además es la misma ultraderecha que ha apoyado a Putin, a cambio de financiación, como no podía ser de otra forma.

    • Jordi

      Por Jordi, el 22 marzo 2022

      No hace mucho, se podían ver muchísimos artículos cotidianos y tecnológicos con un «Made in Spain». Pero la avaricia de algunos empresarios vió como una oportunidad de negocio deslocalizar la empresa a un país con salarios más bajos y condiciones laborales más precarias. Como resultado, desempleo en España, y empleo precario en otra parte del mundo.
      La desindustrialización, puede venir por una deslocalización, pero también puede venir de hacer caja el empresario por la venta de su empresa a otra empresa, que la desmembrará o la modificará o la mantendrá.
      Aquí en Alcoi hay un dicho: los abuelos montaron el negocio, los hijos los mantuvieron y los nietos lo han vendido y han hecho caja.
      Hacer que la culpa recaiga sobre Europa, no sólo es falso sino además es malintencionado y torticero. Además se puede intuir que el sesgo es de la ultraderecha.

  • Jordi

    Por Jordi, el 22 marzo 2022

    No hace mucho, se podían ver muchísimos artículos cotidianos y tecnológicos con un «Made in Spain». Pero la avaricia de algunos empresarios vió como una oportunidad de negocio deslocalizar la empresa a un país con salarios más bajos y condiciones laborales más precarias. Como resultado, desempleo en España, y empleo precario en otra parte del mundo.
    La desindustrialización, puede venir por una deslocalización, pero también puede venir de hacer caja el empresario por la venta de su empresa a otra empresa, que la desmembrará o la modificará o la mantendrá.
    Aquí en Alcoi hay un dicho: los abuelos montaron el negocio, los hijos los mantuvieron y los nietos lo han vendido y han hecho caja.
    Hacer que la culpa recaiga sobre Europa, no sólo es falso sino además es malintencionado y torticero. Además se puede intuir que el sesgo es de la ultraderecha.
    Además es la misma ultraderecha que ha apoyado a Putin, a cambio de financiación, como no podía ser de otra forma.

Te pedimos tu nombre y email para poder enviarte nuestro newsletter o boletín de noticias y novedades de manera personalizada.

Solo usamos tu email para enviarte el newsletter y lo hacemos mediante MailChimp.