Ríete de los nuevos periódicos, nace la ‘Garzetta’, con mucha pluma

Ríete de los nuevos periódicos, nace la ‘Garzetta’, con mucha pluma

Ilustración para ‘Garzetta’ de Lidia Toga.

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Este otoño echan a andar nuevos periódicos en España, en papel y ‘on line’, pero ‘El Asombrario’ quiere centrarse en una nueva publicación que acaba de levantar el vuelo en Madrid: ‘Garzetta’, ‘la revista de actualidad de los habitantes del río Manzanares’. En el número 0 su lema fue ‘con mucha pluma’. Yo quiero añadir: con mucho, muchísimo, humor e ingenio también. En el número 1, su declaración es: ‘No somos tan distintas’. Sí, para disgusto de los carcamales que están metiendo mano y rabia en la vida pública, la profunda defensa de lo natural la realiza ‘Garzetta’ desde una perspectiva de absoluto convencimiento ecofeminista.

El alma que late tras Garzetta, su madre y madrina, es la artista e ilustradora Lidia Toga , acompañada muy de cerca por Olga Iglesias, guionista y “redactora creativa”, más el estudio de diseño y serigrafía Amazink .

Garzetta nace con formato y papel periódico, recuperando las viejas formas, solo en papel, nada digital, y con una decidida apuesta por la ilustración. Nos contaba Lidia en la presentación del número 1, la pasada semana en la librería Grant, en el barrio de Lavapiés, que, aunque es de Madrid, siempre ha sentido el pulso de vivir y de inspirarse para sus trabajos en contacto con la naturaleza; que vivía en un pueblo alejada de la gran ciudad, pero que al enterarse del proyecto de renaturalización del Manzanares –otro paso tras la creación del parque lineal de Madrid Río–, decidió regresar a su ciudad y abrir estudio cerca del río, para descubrir esa naturaleza silvestre-urbana que estaba deseando explotar de vida, como se ha visto en unos pocos años, tal ha sido el éxito de la operación.

“Yo creo que este nuevo Manzanares”, dice Lidia Toga, “tiene que ayudar a darle la vuelta a la imagen de Madrid, a crear una nueva iconografía de esta ciudad, más verde, más natural, llena de pájaros; creo que es un cauce abierto muy importante para explorarlo artísticamente, algo que aún no ha explosionado”.

Ella puede apuntarse el tanto de ser pionera en abrir esta ventana; ya en el año 2018 montó en la sala de La Fábrica una exposición de acuarelas sobre la avifauna de este redescubierto Manzanares, que durante décadas se vio preso entre absurdas presas que no dejaban correr el agua y lo convirtieron en una sucesión de estanques sin nada que se pareciera ni de lejos a un río con sus habitantes y su bosque de ribera. Ahora todo fluye.

Por cierto, Garzetta y Lidia Toga en persona subrayan que el principal responsable de esta devolución del río a su naturalidad tiene un nombre y apellidos: Santiago Martín Barajas, que lo propuso al Ayuntamiento de Manuela Carmena desde la ONG Ecologistas en Acción.

Los 200 ejemplares de Garzetta irán saliendo con el ritmo de las estaciones. Y contará con su divertido y deconstruido horóscopo animal, su suplemento Pollito con pasatiempos para los niños, sus poesías y entrevistas, y sus plumas invitadas; que en el número 1 es nada menos que la científica María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que también acudió a la presentación, en forma de conversación con la escritora, periodista y activista por los derechos de los animales Ruth Toledano. Todo alrededor de la recuperaada comunidad viva del Manzanares.

Para hacernos idea del humor y poesía de intenso verde que acompaña a esta publicación que con tan buena energía nace, os dejo aquí dos pasajes de la sección Pluma invitada de los números 0 y 1, que me ha hecho pasar tan buenos ratos (o ratones, que dirían las garcetilleras):

Ilustración de Lidia Toga

“Entrevista a la coneja Rihanna, una madriguera propia (la periodista Nerea Pérez de las Heras se oculta tras las plumas):

  1. ¿Qué te trajo a este solitario retiro, Rihanna?¿Por qué te lanzaste al río?
  2. Sé que la gente piensa que fue un accidente, pero en realidad fue un plan meditado. Yo ya estaba en edad de casarme, tenía ocho meses y mucha presión de mi entorno por sentar la cabeza, pero también ambiciones, ideas, sueños, ganas de descubrir quién soy yo y qué puedo aportar al mundo.
  3. ¿No te pesa la soledad?
  4. ¡Al revés! En la madriguera en la que crecí era imposible tener intimidad. Dormía debajo de mi padre, que también es mi hermano y mi suegro, entre una raíz y las últimas camadas de mi sobrina. Es bonito tener una familia grande y unida, pero no te deja desarrollar tu propio camino. Allí jamás habría encontrado la tranquilidad y la inspiración para desarrollar mi última instalación.

Rihanna señala un tronco que ha estado mordiendo.

  1. ¿Te gusta? Es muy conceptual, ahora estoy en una etapa que se acerca más al informalismo. ¡Me aburro tan rápido! ¡Mi cabeza no para!
  2. ¿Te gustaría añadir algún mensaje para nuestras lectoras?
  3. Sí, que soy la prueba de que no tienen que hacer lo que dictan los cánones de su especie. Esta hoy es mi isla. Pero está abierta a todas aquellas conejas, palomas, cornejas, tortugas o nutrias que quieran rebelarse contra la dictadura de la reproducción. A todas ellas les digo: Hermana Hetera, si no quieres crías, aquí está tu madriguera”.

“Pluma invitada del número 1. Soy una ruiseñora bastarda (Ruth Toledano pía por detrás).

En nuestro río se produjo un, piemos, desarrollismo inverso. Gracias a lo que humanamente se denomina renaturalización –que no es otra cosa que el cese de hostilidades con la naturaleza urbana–, ahora hay en el Manzanares un río que avanza, retrocede, da un rodeo y llega siempre, y hay chopos y sauces y eneas y carrizos donde antes no había sino agua estancada, lodo triste, pestilencia yerma. Sí, las ruiseñoras bastardas somos poetas. Nos conforma una tradición silenciada, pero una genealogía nos sostiene. En una suerte de apropiacionismo de especie, sobre nosotras, las ruiseñoras, han escrito grandes poetas, como Espronceda o Keats (aunque, siempre, por cierto, en masculino singular -el ruiseñor-, a pesar de que nuestra especie es tan, piemos, queer, que ni siquiera nos afecta el dimorfismo sexual)”.

Desde El Asombrario deseamos a Garzetta un largo y placentero vuelo.

‘Garzetta’ se vende a 12 €. El pack de revista más taza y bolsa de tela con la portada impresa: 20 €. ¿Dónde encontrarla? Real Jardín Botánico, tienda del Museo Thyssen, Grant Librería, Amazink Print Studio y galería Mad is Mad. Fuera de Madrid, a través de garzettamanzanares@gmail.com En Instagram: @garzettalarevista

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