Salvemos el tesoro de La Graciosa del turismo de masas

Salvemos La Graciosa y el archipiélago Chinijo del turismo de masas

Entrada a la Reserva Marina de la isla de La Graciosa, en Caleta del Sebo. Foto: Isaac Vega / WWF-España.

Al norte de Lanzarote emerge una joya natural sinigual, excepcionalmente rica en biodiversidad: Chinijo, un pequeño archipiélago volcánico bañado por el Océano Atlántico que es la antítesis del estrés y ruido cotidianos de una ciudad. Es el espacio natural protegido marítimo-terrestre más importante de Canarias y el que luce más figuras de protección sobre el papel. Pero 37 años después de su creación, sigue sin tener un órgano de gestión participativo y es muy vulnerable.

por ISAAC VEGA / WWF-ESPAÑA

El Archipiélago Chinijo está situado al norte de los Riscos de Famara (Lanzarote) y lo componen la isla de La Graciosa (habitada por 675 gracioseros), los islotes de Alegranza y Montaña Clara, y los Roques del Este y del Oeste. En La Graciosa no hay atascos, semáforos, ni asfalto; sus calles y caminos son de arena y, a pesar de los coches, los medios de desplazamiento más utilizados son la zapatilla y la bicicleta.

Gracias a sus excepcionales valores naturales y paisajísticos, en 1986 fue declarado Parque Natural, el primero de Canarias, y en la actualidad es el espacio natural canario con más figuras de protección. Además de Parque Natural, es Reserva Natural Integral de Los Islotes, Reserva Marina (la mayor de Europa), Centro Isla de La Graciosa (OAPN), Red Natura 2000 (con 2 Zonas de Especial Protección para las Aves ZEPA y 3 Lugares de Interés Comunitario LIC que son Zonas de Especial Conservación ZEC), Reserva de Biosfera de la Isla de Lanzarote y Geoparque Lanzarote y Archipiélago Chinijo.

Un excepcional refugio de vida en tierra, mar y aire

Gracias a su elevada diversidad biológica, más de 2.000 especies marinas y terrestres, y su importancia geológica y paisajística, el Risco de Famara y el Archipiélago Chinijo es el espacio natural protegido marítimo-terrestre más importante de Canarias. Sus cielos están surcados por las poblaciones de aves más importantes de la región, es el cuarto espacio europeo en importancia florística por sus plantas endémicas y sus aguas albergan la mayor biodiversidad de especies marinas canarias (algas, corales de profundidad, peces, cetáceos…).

AIRE: Aquí nidifican 29 especies de aves, están presentes 8 de las 9 especies de aves marinas de Canarias y han sido avistadas la mitad de las aves migratorias (unas 150 especies), que habitualmente hacen parada en su camino al Sahara. Presenta la mayor diversidad de rapaces de Canarias: águila pescadora (el guincho) y el halcón de Eleonora o el halcón tagarote; la pardela cenicienta y otras especies amenazadas, como la pardela chica, el paíño pechialbo o la lechuza, conocida como coruja.

TIERRA: Es el espacio natural protegido de Lanzarote con más taxones citados (1.209 especies y subespecies, el 47,4%), y la zona con mayor número de endemismos canarios (348, el 61,9% del total de Lanzarote). El Parque es el único lugar de la isla donde se localizan 126 de sus taxones endémicos canarios y 45 de sus taxones endémicos exclusivos. Destacan especies de flora endémica macaronésica como Orobanche gratiosa, Echium lancerottense o Andryala glandulosa ssp. varia., algunos escarabajos y reptiles, como la lisneja y el lagarto atlántico.

MAR: Con 774 especies marinas, Chinijo es, junto con El Hierro, el espacio marino más importante de Canarias. Destaca la mayor diversidad de algas canarias (304 especies), las mejores poblaciones canarias de corales y diversas lapas de la zona intermareal que constituyen un importante recurso marisquero. Concentra la mayor diversidad de peces de Canarias (228 especies), algunos amenazados como pejeperro, guelde, chupasangre y cabrilla pintada. Y en sus aguas nadan las tortugas boba y laúd, y 10 especies de cetáceos: cachalote y cachalote pigmeo, calderones gris y tropical, delfines común, listado y mular, orca, rorcual aliblanco y zifio común.

Entrada a la Reserva Marina de la isla de La Graciosa, en Caleta del Sebo. Foto: Isaac Vega / WWF-España.

Un espacio único seriamente amenazado

A pesar de toda su riqueza natural, este espacio soporta importantes amenazas que ponen en peligro su conservación y, por increíble que parezca, hoy en día tiene las mismas amenazas que hicieron que su declaración como Parque Natural en el año 1986 se convirtiera en una prioridad para el Gobierno.

Entre ellas, destacan la contaminación marina arrastrada con las corrientes oceánicas y las basuras que dejan los visitantes que llegan a sus senderos y playas, la sobrepesca, el furtivismo, las especies introducidas y el aumento de la presión turística, con la llegada anual de 500.000 visitas.

Cuidar a la gallina de los huevos de oro

Para lograr un modelo sostenible que no dañe sus tesoros naturales y no fulmine a la gallina de los huevos de oro, Chinijo necesita asegurar su gestión. Afortunadamente, aún estamos a tiempo de que La Graciosa y su entorno no se conviertan en un destino de turismo de masas que se lleve por delante sus excepcionales valores.

Hasta hace unos pocos años, casi la totalidad de los habitantes de Caleta del Sebo se dedicaban a la pesca y al marisqueo como actividad principal. Sin embargo, el turismo lo está cambiando todo. En los 70 llegaron los primeros turistas, bautizados por los lugareños como «Adán y Eva». Cada año desembarcan en su puerto cientos de ferrys con cientos de miles de turistas y su población se multiplica en los meses de verano, con la creciente presión ambiental y demanda de recursos que eso supone.

El turismo masivo produce molestias a la avifauna, degrada hábitats sensibles, favorece la entrada y expansión de especies exóticas invasoras y empeora el estado de conservación de sus valores.

La electricidad y el agua para el consumo (agua desalada) provienen de Lanzarote, donde son generadas principalmente por la quema de combustibles fósiles, contribuyendo al aumento de emisiones de CO2. En los últimos veranos ha habido problemas de distribución y todavía no existe una gestión eficaz de las aguas residuales. Los residuos orgánicos generados son compactados sin valorización y son transportados hasta la isla de Lanzarote.

Mientras crece la dependencia económica de la población local por el turismo, en detrimento de las actividades tradicionales de pesca y marisqueo, se han ido declarando nuevas figuras de protección con normas no consensuadas y recibidas por la población como “límites a su desarrollo económico”, lo que está provocando tensión y un gran descontento social con la gestión del espacio.

En la actualidad, el espacio protegido carece de unas normas de conservación consensuadas y de un órgano de gestión participativo, por lo que la Campaña Chinijo que organizamos desde hace más de dos décadas es de vital importancia y más necesaria que nunca.

Voluntariado en el paraíso

Desde 1998 y de manera ininterrumpida, en WWF trabajamos en la conservación del Parque Natural a través de nuestra Campaña Chinijo, en la que ya han participado más de 1.950 personas voluntarias. Su generosa y encomiable entrega nos ha permitido realizar labores de conservación, restauración del litoral de la isla, sensibilización medioambiental de los residentes (talleres, juegos, etc.) y visitantes, y estudio del estado de conservación de los recursos naturales, seguimiento de especies exóticas y atención en un punto de información ambiental.

Como ejemplo, el pasado año, 50 personas voluntarias participaron, dentro del Programa de Voluntariado del Organismo Autónomo de Parques Nacionales, en turnos semanales (de julio a septiembre), realizando en la isla de La Graciosa actividades de recogida de plásticos de la costa, sensibilización ambiental e información a los visitantes y evaluación del estado de conservación de los recursos naturales.

Además, y de forma complementaria, desde octubre a noviembre se desplazaron al islote de Alegranza, para evaluar los efectos de la contaminación marina sobre las aves e invertebrados marinos y ayudar en las labores de apoyo a la vigilancia de los nidos de pardelas frente a los furtivos.

Aspecto de la Playa Francesa, tras la llegada del barco turístico a La Graciosa. Foto: Isaac Vega / WWF-España.

Asegurando el maullido de la pardela cenicienta

Desde nuestra llegada, uno de los principales retos de WWF ha sido la protección de la pardela cenicienta (Calonectris diomedea). A pesar de que su caza estaba prohibida desde 1973, el “pardeleo” de los furtivos producía grandes expolios de polluelos.

Centramos nuestra actividad de vigilancia en Alegranza, un islote deshabitado que concentra a unas 12.000 pardelas. El trabajo consistía en disuadir con nuestra presencia a los furtivos que se acercaban a la costa (normalmente de noche, dado el carácter ilegal de su actividad) y, en caso de necesidad, avisar a las autoridades competentes. En la oscuridad de la noche, los pollos de pardela llaman a sus padres,  que buscan alimento mar adentro, emitiendo sonidos que recuerdan el llanto de un bebé o el maullido de un gato.

Puedes escucharlas y descubrir más sobre ellas acompañando a nuestro compañero Alexis Rivera en el viaje sonoro del podcast 13 de Somos Naturaleza de WWF.

Históricamente, la pardela ha sido un bocado muy apreciado, ya que al alimentarse de calamares y caballas era considerada un ave con mucho sabor y gran valor nutricional. Pero está protegida y no es sostenible ni razonable seguir matando pollos de pardela para alimentación humana; a pesar de ello y, aunque en mucha menor medida, sigue sucediendo y persiste un mercado negro que enriquece a criminales. Además del «pardeleo» en este recóndito lugar del Atlántico, también hay que controlar otras actividades ilegales como la pesca submarina.

Gestión real y participación social para Chinijo

Cuando se cumplen 37 años de su creación y como venimos haciendo desde hace muchos años, en WWF seguimos reclamando mejoras en sus políticas de conservación. La realidad a que se enfrenta el Parque Natural es que hay «mucha protección de papel» y  algo menos de gestión «real» de la necesaria.

A pesar de sus numerosas figuras de protección y valores naturales, el espacio carece de un órgano de gestión propio que permita la participación en las decisiones sobre su gestión de los diversos colectivos afectados: población local y profesionales (pescadores, marisqueros y hosteleros), ONGs y administraciones públicas.

Además, desde finales de 2017, la situación se complica, ya que se encuentra en un «limbo legal». El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque, que aseguraba una protección «básica», fue anulado en diciembre de 2017 por el Tribunal Supremo y está en manos del Gobierno canario recobrar su vigencia, aprobando el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) o actualizando el instrumento equivalente, que es el Plan Insular de Ordenación de Lanzarote.

Por todo ello, a principios de febrero de este año, presentamos alegaciones al borrador del PORN del Archipiélago Chinijo y Famara al Consejero de Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, y reclamamos la creación de un órgano de gestión en Chinijo con la participación de todos los actores sociales.

“En el PORN debe incluirse el órgano de participación y su composición debe garantizar la representación de la ciudadanía y su participación en la gestión del espacio”, asegura Alexis Rivera, técnico de proyectos de la oficina regional en Canarias de WWF, apuntando a la figura de una Junta Rectora.

El archipiélago Chinijo, desde el Mirador del Río, en el risco de Famara en Lanzarote. Foto: Isaac Vega / WWF-España.

El respaldo de la ley

La reclamación de WWF también se apoya en la Ley 42/2007, 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad: “la participación de los habitantes y de los propietarios de los territorios incluidos en espacios protegidos en las actividades coherentes con la conservación del patrimonio natural y de la biodiversidad que se desarrollen en dichos espacios y en los beneficios que se deriven de él”.

Tal y como recuerda Rivera, “la participación de la ciudadanía en la gestión de los espacios protegidos, y en sus actividades de conservación, es un principio básico que debe respetarse por las comunidades autónomas en cada regulación que se realice de estos espacios”; señalando que “en el PORN debe recogerse un mecanismo que dé amparo a este principio y permita y fomente la participación pública”.

De hecho, el artículo 17 de esta ley apunta que los PORN deben incluir la forma de gestión y el órgano de coordinación  de esta gestión cuya composición y participación debe fijarse. “Este deber se traduce en que las autoridades canarias deben incluir un órgano participativo en la regulación de la gestión del Archipiélago Chinijo en el PORN que se está debatiendo”, reitera el biólogo de la oficina canaria de WWF.

Chinijo: ejemplo de protección en papel mojado

Recientemente y coincidiendo con las elecciones locales y autonómicas, junto a Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y SEO/BirdLife, hemos hecho llegar públicamente esas demandas a las formaciones políticas en un documento denominado Yo Apoyo la Casa Común. En el documento recopilamos ocho casos que muestran el nulo interés y cuidado por la salud del planeta, planteamos desarrollos alternativos, tomando al Archipiélago Chinijo como ejemplo de mala praxis de gestión de un espacio natural protegido. Además de recordar la demanda de mejora de la conservación de los Espacios Naturales Protegidos, en general, se insiste en la creación de un Órgano de Gestión propio y participado, en este caso particular. Acciones que no se han tomado en cuenta en los programas electorales presentados hasta la fecha en Canarias.

Costa de Alegranza, en el Archipiélago Chinijo. Foto: Isaac Vega / WWF-España.

El Archipiélago Chinijo se encuentra en un momento clave y crítico. Está sufriendo una degradación permanente con la sobreexplotación de sus recursos naturales y sin la elaboración participada de una hoja de ruta, su propia Estrategia de Sostenibilidad, que sirva de marco para la puesta en marcha de una planes de gestión que garanticen su futuro, este paraíso perderá su importancia natural, su atractivo turístico y su fuente de bienestar social. Cuidemos el regalo que nos han dado los volcanes y la naturaleza; sólo así tendremos futuro.

Para más información sobre Chinijo puedes visitar el blog ‘La ventana del Archipiélago de Chinijo’, de Alexis Rivera, técnico de proyectos de la oficina regional en Canarias de WWF España: 

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Comentarios

  • Juan Santamaría

    Por Juan Santamaría, el 01 junio 2023

    Buenos días !!
    Estoy de acuerdo con proteger a la Graciosa y al archipiélago Chinijo.
    Pero ojo con no caer en el elitismo natural, ya que los alemanes copan las visitas de naturaleza y no hay control de veleros y yates.
    Es más a los que andamos por estas islas y a la vuelta al miniferry, los que entregen una bolsa con basura tendrían que ser recompensados con el transporte o un menú gratis.
    Un saludo desde el País Vasco, si podemos os visitaremos en Octubre.

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