“Soy el vendedor de futuro, nueva profesión boyante”

“Soy el vendedor de futuro, nueva profesión boyante”

Foto: Pixabay.

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Empezaré mi presentación con esto: el peligro en el pasado era que los hombres se convirtieran en esclavos. El peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots. Todo esto os lo dice un vendedor de futuro. Mi mérito es haber escrito hace unos años un libro de autoayuda que se vendió como churros”. Seguimos con nuestros ‘Relatos de Agosto’ con el futuro como tema, en colaboración con el Taller de Escritura Creativa.

POR JUAN E. DEL LLANO-SEÑARÍS  

Soy el vendedor de futuro. Nueva profesión boyante. Me han llamado para dar la conferencia de clausura de una importante reunión de directivos de empresas del IBEX 35. Estoy preparando mis notas. El futuro nunca está escrito. O sí. Quién sabe. ¿Influimos algo en él? ¿Nos dejamos llevar? Como el blanco y el negro no existen, será de la gama de grises de lo que hablaré a tan excelsa audiencia.

Empezaré mi presentación con esto: el peligro en el pasado era que los hombres se convirtieran en esclavos. El peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots. En la conferencia actuaré, me moveré, gesticularé, soy un gran actor y les haré meterse en distintos papeles: ¿No os veis un poco robots? Bien pagados, pero robots. Seguís órdenes, y a su vez las hacéis seguir a vuestros subordinados. Me han contado que tenéis poco margen para la creatividad, ¿no? ¿Os gustaría cambiarlo?

Estáis sacrificando el presente con la vida que lleváis de jornadas interminables, sin llegar a casa a cambiar los pañales a vuestros hijos, apostando por un futuro mejor que consistirá en una casa más grande y en un coche también más grande.

Les hablaré, a continuación, de que la vida está disponible sólo en el presente. Sabemos con certeza que en el futuro, entre otras cosas, está la muerte. Más vale tener un pasado breve que un futuro escaso. Cuidad las coronarias. Si no las mimáis, se rompen.

Seguiré con mensajes directos del tipo: sois codiciosos y egoístas. Si no lo fuerais, seguramente no estaríais donde estáis. Habéis triunfado. Sois los mejores, hacéis ganar mucho dinero a los accionistas de vuestras empresas. A vosotros os dan bonos que se realizarán en cinco años. Antes os habrán despedido. No sabéis vivir con buen ánimo y sosiego. Mi prescripción es que os paréis a pensar y tracéis una hoja de ruta que os ayude a no perder la vida tontamente. Buscad buenos compañeros de viaje. Estáis muy perdidos y, lo peor, no lo sabéis.

A continuación, me desnudaré. Todo esto os lo dice un vendedor de futuro. Mi mérito es haber escrito hace unos años un libro de autoayuda que se vendió como churros. No he parado de dar conferencias desde entonces y de hacer caja. Le he cogido gustillo a esto de subir a una tarima y soltar unas peroratas que me quedan muy bien.

Si siguen animados, que lo estarán, pasaré a la acción: ¿Hacéis el amor todos los días?, ¿leéis algo que no sean balances e informes de la competencia?, ¿hace cuánto tiempo que no vais al teatro o al cine?, ¿os acordáis del último día que habéis llegado a casa a tiempo de dar la cena a vuestros hijos? No me parece divertido lo que os ocupa el día, aunque ganéis mucho dinero. Cuando salís a buenos restaurantes solo habláis de trabajo, ¿no os dais cuenta? Los viajes de trabajo no tienen aliciente alguno, las habitaciones de los hoteles son todas iguales y el AVE, salvo si pillas vagón silencio, es un auténtico suplicio. Reconoceréis conmigo que, salvo la venta, que cuando se produce algo de endorfinas suelta, el resto es monótono.

Acabaré creciéndome y entraré en sus vidas personales. Los viajes con la familia son el infierno pues no estáis acostumbrados a pasar tanto tiempo juntos y no paráis de discutir, algunos hasta os separáis. Si todavía los veo con ganas, les contaré que lo que me gusta es ver pasar la vida. Observar. En este oficio nuevo, me esfuerzo en contar bien lo que me piden para que me sigan llamando, ¿soy un engañabobos?, ¿será que hay muchos bobos?, ¿o seré bueno en lo mío?

Por cierto, acabaré con un “tenéis un futuro bárbaro si tocáis algunas teclas, sois unos privilegiados”. Así saldrán animados y me evaluarán bien. La felicidad en el próximo capítulo; mientras, carpe diem.


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Comentarios

  • Rosa Valcarcel

    Por Rosa Valcarcel, el 11 agosto 2021

    Un gran relato. Conciso, atractivo y dirigido a un gran publico. Te engancha desde el principio. Esta bien construido y lo que dice es genial. Con un gran fondo.

    • Juan del Llano

      Por Juan del Llano, el 11 agosto 2021

      Gracias Rosa por tu comentario tan estimulante

  • Yuli

    Por Yuli, el 13 agosto 2021

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