Llega el tiempo del Estado del ‘Bientratar’ y la sociedad de ‘los cuidados’

Llega el tiempo del Estado del ‘Bientratar’ y la sociedad de ‘los cuidados’

Foto: Pixabay.

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En tiempos de guerra/invasión, redoblemos los tambores de la paz y la solidaridad. De las Noticias que Abrazan: Se nos había olvidado que no se trata de estar bien a toda costa, sino de obrar bien y, como consecuencia, sentirnos bien. Se nos había olvidado lo que parece una obviedad: que un proceso saludable desemboca con más facilidad en un resultado óptimo o, al menos, no tóxico. Quizás hayamos llegado a esta situación porque estas afirmaciones (que caen casi por su propio peso) pueden llegar a ser un imposible para quienes se disponen a ponerla en práctica en una sociedad competitiva tan ligada a la tiranía de los resultados como es la nuestra. Sin embargo, algo está cambiando: el concepto de ‘los cuidados’ está calando de abajo arriba en las esferas de poder y de lo privado a lo común en nuestra vida cotidiana, transformando nuestra forma de relacionarnos y nuestra toma de decisiones. 

El pasado 25 de febrero Federico Mayor Zaragoza, ex director general de UNESCO y presidente de Cultura de Paz, presentó una edición especial de su libro Inventar el futuro en un contexto en el que los ponentes ponían en valor los cuidados de las personas, del planeta, de las relaciones interpersonales (atendiendo especialmente a la psicología) y de la rentabilidad en el entorno de las pequeñas y medianas empresas. El evento, organizado por Mieses Global miesesglobal.org (el movimiento asociativo que también ha co-editado el libro), se llevaba a cabo en Las Palmas de Gran Canaria.

Semanas antes, Palma (Mallorca) acogía unas jornadas formativas sobre custodia del territorio marino auspiciadas por Save the Med  en colaboración con ICTIB. El punto de partida del equipo que impartía esta formación era el siguiente: No es posible que las organizaciones medioambientales lleven a buen fin el cuidado del planeta si sus relaciones internas son tóxicas. El cuidado del planeta quedaba, así, enlazado con el cuidado de nuestras relaciones.

En el mes más corto del año, estas dos islas han quedado enlazadas por una certeza: debemos prestar atención a las acciones perniciosas que hemos normalizado en nuestra vida cotidiana porque con ellas estamos boicoteando nuestros buenos propósitos y ejerciendo la violencia sin darnos cuenta. La histórica cultura de la paz y la no violencia alcanza ámbitos que durante años han parecido concernir exclusivamente a la política internacional (guerras y otros conflictos armados) o darse lugar en situaciones de desigualdad de poder como la violencia de género, el bullying (acoso escolar), el mobbing (acoso laboral), el acoso inmobiliario… se está filtrando en el seno de las organizaciones empresariales y sociales isleñas e, incluso, en el ámbito de la Administración.

“Del mismo modo que en nuestro lenguaje hemos dado espacio al maltrato, es importante que nuestra cultura preste atención a los comportamientos asociados al cuidado y la no-violencia”, defiende el divulgador científico Arturo Boyra. Como fundador de la alianza de profesionales Bientratar.org  considera que en nuestro diccionario debería existir este verbo: bientratar. Con esta filosofía han creado la campaña “Me cuido. Te cuido. Cuidamos. Violenciacero”, un proceso de transformación social llevado a cabo en el municipio de Telde con el apoyo de la Concejalía de Participación de este ayuntamiento canario.

Introducir el cuidado de las personas, el patrimonio y el planeta en el seno la Administración pública es una iniciativa pionera que empieza a ser reconocida y premiada. Sin ir más lejos, la campaña obtuvo una de las cinco menciones especiales en la Copa España Creativa por su carácter innovador. En su última edición, el certamen estuvo abierto a más de 8.000 ayuntamientos, diputaciones, gobiernos autónomos, mancomunidades… del Estado español.

Más allá de las agresiones físicas, hacer el vacío a alguien, expandir un rumor, hacer bromas que faltan el respeto, criticar a quien se ha ausentado del grupo… son manifestaciones de violencia cotidiana en la que apenas reparamos. Para evitar estos comportamientos son necesarias medidas de prevención que pasan por crear espacios seguros en el seno de las organizaciones, de modo que sus miembros puedan manifestar su malestar antes de que desemboque en una relación violenta. Frente al castigo, el bientratar promueve la reparación del cuidado por parte de la persona que ha violentado.

Por supuesto, las profesionales de Bientratar.org son las primeras en llevar a la práctica estos planteamientos. Por ejemplo, cualquier persona o entidad podría formar parte de esta alianza (con rellenar un formulario y manifestar el compromiso de erradicar su violencia interna es suficiente), pero para formar parte de la asociación es necesario cumplir una condición: antes de ingresar, la persona solicitante deberá hacer un trabajo personal con el acompañamiento de profesionales especializados que le permita cuestionar y reconocer su propia violencia. “Si las organizaciones (sean empresariales, sociales o políticas, como los partidos) hicieran esto, evitarían que las personas que ansían el poder y carecen de empatía ingresaran en sus estructuras o al menos no prosperaran, porque un espacio estructuralmente violento facilita la creación de líderes con este perfil psicológico”.

Tanto el movimiento MiesesGlobal.org como Bientratar.org consideran necesaria la creación de una certificación que avale que las entidades estén estructural y simbólicamente libres de violencia, lo que supondría la revisión y el asesoramiento por parte de especialistas en mediación, facilitación y desarrollo personal, de las relaciones intrapersonales e interpersonales de los miembros de la organización y su organigrama.

El malestar por el planeta, la asunción de nuestra vulnerabilidad como especie (una de las pocas cosas buenas que ha traído la Covid-19), el reconocimiento de las voces que proceden de los pueblos nativos o afrodescendientes y el reconocimiento del relevante papel de las mujeres en la sociedad están poniendo encima de muchas mesas el concepto de “los cuidados”.

El buen trato facilita que los procesos de cohesión social y  solidaridad puedan llevarse a cabo de manera saludable; frente a la competitividad y al enfrentamiento propiciaría las acciones de co-creación y colaboración trans-sectorial en cada región geográfica a las que se refiere Daniel Christian Wahl en su libro Diseñando Culturas Regenerativas. Desde 2006, año en el que publicó su tesis doctoral Diseño para la salud humana y planetaria – Un enfoque holístico a la complejidad y sostenibilidad,  Wahl defiende que apoyar la economía regional también es una forma de cuidado, pues “crea resiliencia comunitaria, del mismo modo que regenerar los ecosistemas como base de la salud planetaria se presenta como respuesta sistémica para evitar las crisis convergentes que estamos confrontando como humanidad de manera distinta en cada región del mundo».   

Estas propuestas no son marginales; por el contrario, este consultor y divulgador científico ha sido premiado recientemente por la Royal Society of the Arts por el impacto de su trabajo..

Así pues, la condición insular de estas propuestas no es una característica menor. Si la semilla del buen trato parece florecer con más rapidez en las islas que en el continente, quizá se deba a que, al ser territorios pequeños y acotados por el mar, sus habitantes experimenten ya los límites a los que nos está llevando nuestra cultura expoliadora y violenta.

 


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Comentarios

  • Alicia Huici

    Por Alicia Huici, el 28 febrero 2022

    Totalmente de acuerdo con los conceptos transmitidos en este artículo, que no son nuevos para mí. Pero ☺🥰gratamente sorprendida con lo bien narrados que están. 👌

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