Aire Libre Septiembre: Tras el fuego, la sierra de Ávila sigue muy viva

Aire Libre Septiembre: Tras el fuego, la sierra de Ávila sigue muy viva

Primer plano de un ciervo ibérico durante la berrea. Foto: Arturo de Frías.

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Lo hemos hecho otras veces: aprovechar esta ‘ventana al Aire Libre’ para ayudar a recuperar paisajes afectados por alguna catástrofe con la recomendación de su visita. A mediados de agosto, uno de los mayores incendios forestales sufridos en los últimos años en España arrasó 22.000 hectáreas de la sierra de La Paramera, en Ávila. La zona está dentro de la Red Natura 2000, cuenta con castros, necrópolis y castillos de relieve histórico, con cimas de raigambre montañera y con dulces idóneos para culminar cualquier caminata. Pero como septiembre es muy largo, las recomendaciones traspasan Ávila y viajan hasta la berrea en Palencia y la vendimia en el Penedés (Barcelona) y Urdaibai (Vizcaya).

Soy de viajes lentos, pausados, de disfrutar con el paisaje. Incluso en coche, con el que casi siempre busco las carreteras secundarias. Una de ellas es la N-110, la que desde la ciudad de Ávila se adentra en Salamanca a través de los puertos de Villatoro y los valles de los ríos Adaja y Corneja. La llamo la carretera de los ratoneros y los milanos, por el gran número de estas rapaces que se ven en este tramo. Los primeros se posan en los postes de teléfono pegados a la carretera, pendientes de los ratones que merodean entre el cereal y los animales que atropellamos en la carretera. Los segundos nos sobrevuelan constantemente en busca de lo que sobra de los numerosos mataderos que igualmente flanquean la N-110.

Desde esta carretera se divisa la sierra de La Paramera. Lo suelo hacer en la parada en el bar El Puerto, en Villatoro, o en Muñogalindo, tras comprar sabrosos hornazos y galletas de naranja en el obrador tradicional de Rafael Hernández. Ambos pueblos pertenecen al Valle de Amblés, unidad geográfica que abarca buena parte de la sierra de La Paramera. La última vez que la divisé fue desolador: el negro había sustituido al pajizo del cereal, el gris del granito y el verde de arbustos y pinos. Llamé enseguida a la Asociación para el Desarrollo Rural de Ávila (Aderavi), que engloba estos paisajes, y les dije: “Conozco más la zona baja de la sierra, la que sigue el río Adaja, pero quiero que me ilustréis sobre otros lugares a visitar, porque las llamas no van a acabar con las ganas de conoceros más de cerca”.

Lagartos, cimas, castillos, necrópolis, castros y molinos

De entrada, estamos en plena Zona Especial de Conservación Sierra de La Paramera y Serrota, un espacio de la Red Natura 2000 que abarca 22.663 hectáreas. No, aunque coincida en cifra con las 22.000 hectáreas que arrasó el fuego, no se quemó entera. Pero ha quedado muy afectada. Quiero toparme en breve con el lagarto verdinegro y la lagartija carpetana entre los piornos serranos mientras subo a los picos del Zapatero (2.140 metros) y La Serrota (2.290). Desde Aderavi nos advierten que no perdamos de vista el patrimonio histórico y arquitectónico, como el castro de Ulaca (Villaviciosa) y los castillos de Manqueospese (Mironcillo) y de Sancho Estrada (Villaviciosa).

También hay que mirar y girar hacia el patrimonio natural y cultural de Sotalbo, La Hija de Dios, San Juan del Molinillo, Riofrío y Solosancho, donde el incendio ha quemado más del 50% de sus términos municipales. En los tres primeros ha sido más del 70% lo que ha ardido, pero no por eso hay que dejar de acercarse a las ruinas de antiguos molinos harineros en torno al río Picuezo o Muñico (Sotalbo), las necrópolis altomedievales de las Camas de los Moros (Sotalbo) y de San Miguel (La Hija de Dios) y la garganta del Zapatero (San Juan del Molinillo). Navalacruz, Mironcillo y Navalmoral son otros tres pueblos muy castigados por las llamas y con idénticas riquezas paisajísticas a descubrir.

Picos del Zapatero, en Ávila. Foto: GAL Aderavi.

La berrea del ciervo se va de feria

A promocionar el descubrimiento de nuestros paisajes rurales y naturales es a lo que se dedica principalmente la Feria Internacional de Ecoturismo Naturcyl, que en este septiembre de 2021 celebra su cuarta edición. Tendrá lugar del 24 al 26 de septiembre en un entorno que ya de por sí anima a moverse hacía allí: Cervera de Pisuerga, en plena Montaña Palentina. Coincide en fechas con otra cita anual de prestigio, en este caso centrada en el turismo ornitológico, el Delta Birding Festival. Difícil nos lo ponen, porque en este caso el marco incomparable es el delta del Ebro, en Tarragona.

Pero volvamos a Cervera de Pisuerga, a Naturcyl, porque entre su programa de actividades reparten varias golosinas: concierto de música clásica con obras inspiradas en la naturaleza y tras él una actividad de observación astronómica; talleres y catas de productos artesanos; y conferencias, talleres y presentaciones sobre fotografía de naturaleza. Aquí no acaba la cosa, estamos en plena berrea del ciervo, esa ceremonia de celo y cortejo ambientada por sonoros bramidos de los machos, por lo que al atardecer del sábado 25 se organizan varias rutas para observarla y escucharla.

Bici, pintura y yoga entre viñedos

También en septiembre estamos en plena vendimia, en especial en la España peninsular más septentrional. Hasta allí os llevo, en concreto a la comarca del Alt Penedès (Barcelona). El Consorci de Promoció Turística del Penedès invita a participar durante todo este mes en numerosas citas que incluyen pedalear entre viñedos y bodegas, la fiesta de la vendimia, rutas guiadas por Vilafranca del Penedès, un taller de dibujo y pintura igualmente entre viñedos, y visitas y catas a bodegas y al Museo de las Culturas del Vino de Cataluña.

Viñedos del Alt Penedès. Foto: Ángela Llop.

El txakoli, el vino blanco por excelencia del País Vasco, se apunta igualmente con fiestas y citas lúdicas entre el 3 y el 5 de septiembre (Entre Viñedos/Mahasti Artean). Otra asociación de desarrollo rural, ADR Urremendi, de la comarca vizcaína de Busturialdea, prepara junto a la Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina más paseos entre viñedos y catas de txakoli, además de cine de verano, yoga, comidas camperas, baños de bosque y observación de aves en Urdaibai. Por las fechas tan cercanas a este Aire Libre y los aforos limitados debidos a la pandemia es posible que no llegues a apuntarte a todo lo que quieras. Que no te pase lo mismo con otro evento con las aves como protagonistas. Ya hablaremos de ello en octubre, pero recuerda que el primer fin de semana de ese mes se celebra el Día de las Aves y ya hay algunas citas programadas.

Desde El Asombrario os deseamos buena salida del verano y buena entrada en el otoño.


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Comentarios

  • PILAR

    Por PILAR, el 03 septiembre 2021

    Mi interesan mucho los temas en los que trabajas

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