El lobo enfrenta a científicos y políticos

El lobo enfrenta a científicos y políticos

La protección del lobo vuelve a encender el debate político. Foto: Ana Retamero.

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Con lo tensionado y empozoñado que está últimamente cualquier debate social y político en España, no podía ser menos con la protección de un animal que siempre ha levantado pasiones: el lobo. Frente a las presiones para que pueda seguir siendo cazado, la organización WWF presentó el martes un manifiesto firmado por cientos de investigadores en solo cinco días que sale en apoyo firme de “la protección del lobo, la ciencia y la coexistencia” (coexistencia con una ganadería extensiva que necesita mucho más apoyo desde las Administraciones).

La protección del lobo fue acordada a comienzos de mes por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, órgano en el que están representados el Gobierno español, las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla, a partir de un dictamen del Comité Científico del Ministerio de Transición Ecológica y las sucesivas recomendaciones llegadas en los últimos años desde la Comisión Europea.

A ese acuerdo de protección en una votación muy ajustada, le sucedió una cascada de reacciones, críticas y descalificaciones desde los políticos que gobiernan en Asturias, Galicia, Castilla y León, y que alcanzó su nivel más populista –como nos tiene acostumbrados–con las declaraciones del presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla: “Entre el lobo y la persona elijo a la persona”. No es de extrañar teniendo en cuenta lo que ya había escrito en uno de sus libros, Nadie es más que nadie: “La presencia del lobo es sinónimo de ruina. Me parece bien que se habiliten espacios para proteger la especie, en recintos cerrados. Pero lobo y ganadería son incompatibles”.

Para poner un poco de cordura y coherencia ante esa avalancha de inquina contra los lobos y, de paso, contra Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica del Gobierno de España, la organización WWF España ha presentado el martes un manifiesto firmado en tan sólo cinco días por más de 300 científicos y científicas de toda España en apoyo al dictamen del Comité Científico del Ministerio de Transición Ecológica (MITECO), que recomienda incluir al lobo ibérico en el LESRPE (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial) y respaldando también al proceso seguido por el ministerio. “Entre los firmantes se encuentran directores de los centros principales centros de investigación en ecología de nuestro país, catedráticos de numerosas universidades y muchos otros investigadores e investigadoras de prestigio”.

WWF subraya que este acuerdo “terminará definitivamente con su caza deportiva, unificará la gestión al Norte y Sur del Duero (ahora fragmentada en las diferentes comunidades autónomas) y permitirá dar coherencia a las medidas de indemnización de daños, así como un apoyo más amplio y homogéneo a la coexistencia del lobo con la ganadería extensiva”, un modelo de ganadería en el que WWF viene trabajando desde hace años y que considera, junto con la agricultura extensiva, el futuro de la España abandonada, y la mejor garantía de “un mundo rural vivo”, en palabras de su secretario general en España, Juan Carlos del Olmo.

El lobo es un animal de una indiscutible belleza. Foto: Antonio Liébana.

En la presentación del informe por la ciencia y la coexistencia participó Fernando Valladares, profesor de investigación del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y director del grupo de Ecología y Cambio Global en el Museo Nacional de Ciencias Naturales: “A menudo a la ciencia se la escucha sólo cuando dice algo cómodo o que conviene, cuando lo que dice reafirma o es compatible con lo que se quiere hacer. Y no…, a la ciencia hay que escucharla entera. De ahí mi apoyo a que se respete este dictamen. Creo que con debates sosegados se entiende la gente, y no con reacciones desproporcionadas, que incluso suenan a cruzadas personales. De lo que se trata es de recuperar el equilibrio de los ecosistemas con una especie tan importante como el lobo. Un ecosistema, para que funcione, tiene que mantener cuantas más piezas mejor, y sobre todo las claves; es un equilibrio muy complejo. Si no, es un sistema disfuncional. Hemos de cambiar nuestra relación tóxica con la naturaleza; y la pandemia covid-19 nos ha dado suficientes muestras de la necesidad de un cambio. Hay que calmar los debates y adoptar el lenguaje de la ciencia para confrontar posiciones”.

Los firmantes del manifiesto lamentan las descalificaciones de diferentes sectores y administraciones, cuestionando el dictamen del Comité Científico (nombrado en 2011 y formado por 19 miembros, 9 a propuesta de las comunidades autónomas, 5 del Gobierno central y 5 de las ONG); realizado por encargo del MITECO ante una petición de ASCEL, Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo. Asimismo, “rechazan las presiones para que dicho dictamen no sea tenido en cuenta, por entender que supondría un grave precedente para otros cientos de especies cuya conservación depende de la imparcialidad de este tipo de mecanismos administrativos”.

La clave: Apoyo a la ganadería extensiva

WWF ha puesto en contexto la catalogación del lobo y ha pedido a las administraciones que se unan para trabajar en el desarrollo de una nueva Estrategia Nacional del Lobo (paralizada desde 2005) que priorice la conservación de la especie y la coexistencia con la ganadería extensiva como principales ejes de acción. Juan Carlos del Olmo comentó: “Creemos que, en lugar de una amenaza, es una gran oportunidad para terminar con el descontrol y la incoherencia que suponen los diferentes grados de protección y sistemas de gestión actual. Estamos seguros de que unificar los modelos de gestión en toda España terminará con la inseguridad jurídica actual, reducirá los daños y permitirá medidas más eficaces de coexistencia y de apoyo a la ganadería extensiva”, un punto éste en el que WWF España insiste una y otra vez. “Los problemas de la ganadería extensiva en nuestro país son otros; esta es una oportunidad para introducir un análisis serio, que vaya acompañado de medidas de apoyo económico a estos ganaderos desde la PAC y los fondos europeos. No hay que jugar a despistar con el lobo. Esa tensión es, en gran medida, artificial. Hay que apostar por las medidas de prevención y por la coexistencia”.

De hecho, esta misma semana, WWF pidió al Gobierno una estrategia estatal urgente que asegure el futuro de la ganadería extensiva. Y el mismo martes, en la sesión de control en el Senado, Teresa Ribera explicó que la inclusión de las poblaciones de lobo en el Listado de Especies en Régimen de Protección Especial mejorará la cohabitación de la especie con la ganadería; recordó que “la ausencia de un marco general estatal provoca que al norte del Duero, salvo en Asturias, no haya actualmente regulación específica para asumir pagos indemnizatorios por responsabilidad patrimonial directa de las administraciones públicas”. “Supone la implicación de la Administración General del Estado en la financiación de la protección del lobo ibérico con el fin de mejorar su coexistencia con las actividades humanas que se desarrollan en los territorios en los que habita y evitar que sean los ganaderos quienes carguen únicamente con los costes de posibles daños”.

En este empeño por calmar los ánimos, también el martes el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, se reunieron con representantes de las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA para asumir el compromiso de poner en marcha un grupo de trabajo para que las organizaciones profesionales agrarias participen en la elaboración de la nueva estrategia de conservación y gestión del lobo.

Pero es que quizá asustar con que viene el lobo (cuando no se ha actualizado el censo global de poblaciones desde 2014 ni hay un registro general e intercomunitario de los daños reales causados a la ganadería), le resulte a muchos políticos más cómodo, fácil y vistoso que trabajar de manera seria y coordinada por un mundo rural realmente vivo y realmente respaldado desde las Administraciones.

En España hay que apostar por las medidas de prevención y coexistencia con los lobos. Foto: Ana Retamero.

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Comentarios

  • chifus

    Por chifus, el 25 febrero 2021

    Precisamente esa es la cuestion : qe estan enfrentados.
    Se podia haber llegado a algo qe no perjudique a solo una d las partes
    Ambas tienen drcho a reproducirse, y si el lobo tiene drcho a matar, ls humanos tbn,
    y por eso se debe hacer cn ciencia :
    vigilando el nº d lobos y no matandoles al tuntun al eliminar al lider
    pqe luego matan mas sin comersolo
    y no eliminandondo lo e come el lobo en ls bosqes
    ni eliminando al lobo pqe apartecen plagas de topillos o ls corzos contagian ganado

    Lo otro grave es que han usado a ls ecolos como chivo expiatorio,
    pqe solo les hacen caso si a las grandes empresas les interesa :
    el lobo ataca a ganaderos pymes y extensivos pero no a macro granjas
    qe s eiran qedando cn el mercado…y ls ecolos cn la culpa,
    pqe ad+ a ls ecolos no les hacen caso cn lo d ls purinoes d las macrogranjas…

  • Ernesto

    Por Ernesto, el 25 febrero 2021

    Un amplio comentario en referencia al lobo , pero en el testo no aprecio propuestas firmes y ayudas definidas ni cuantía o estudios definitivos y de interés en relación a los daños causados por el ni valoración de las cuantías indecnizatorias reales a las que nos tendríamos que afrontar,
    Y por supuesto , valoración de las posibles intrusiones de este animal en las zonas rurales o ciudades y ataques a los que podíamos ser sometidos por un exceso masivo de población sin control , quien asumirá la responsabilidad cuando suceda ,
    Hay muchos temas que se dejan en el aire al tomar una decisión cómo está.

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