Un viaje por España siguiendo la recién creada ‘Ruta del Vidrio’

Un viaje por España siguiendo la recién creada ‘Ruta del Vidrio’

Museo Romano de Mérida, proyectado por Rafael Moneo y que cuenta con una valiosa colección de vidrio. Foto: Manuel Cuéllar.

Menéalo

Ya son 25 las localidades españolas que se han unido para crear la red ‘Municipios Hermanados por el Vidrio’, alianza que homenajea su vinculación con este material y que permite recorrer el país siguiendo la estela cultural y económica que este material milenario ha dejado en el territorio. ‘El Asombrario’ te lleva de viaje por esta peculiar y recién creada ruta, de Cartagena y Mérida a Barcelona y Manacor.

Para conocer el origen del vidrio, cuentan las crónicas que hay que remontarse hasta los tiempos mesopotámicos, allá por el tercer milenio antes de nuestra era. Nuestro viaje a ese mundo de transparencias y luz, a través de todo tipo de objetos de arte o cotidianos, se limita a nuestro territorio nacional y lo hacemos a través de una red de localidades a las que les une alguna relación con este material hecho de arena, sosa y cal. Y es que el vidrio ha quedado impreso en la historia y la cultura de muchos pueblos y ciudades de formas dispares e incluso los hay que lo llevan impreso en sus nombres, como es el caso de Cadalso de los Vidrios (Madrid) o el de Vidrere (Girona).

La iniciativa de esta red ha surgido impulsada por la entidad de reciclaje Ecovidrio  , la asociación de fabricantes de envases de vidrio (ANFEVI), las empresas recicladoras de vidrio de ANAREVI y el CSIC para conmemorar 2022, Año Internacional del Vidrio, declarado por la ONU. Su objetivo es poner en valor su historia y sus cualidades, entre las que el reciclaje es hoy fundamental: el vidrio es 100% reciclable y, de hecho, en 2021 se recogieron 885.000 toneladas en nuestro país que acabaron siendo nuevos envases. En sólo dos décadas, la tasa de reciclado, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, ha pasado del 31% a casi un 80%.

Basta echar un vistazo al mapa de los más de 30 municipios –cada uno ha recibido una llave de vidrio reciclado en reconocimiento por su implicación– para comprobar que es la costa mediterránea donde ha dejado más huella histórica, lo que no es de extrañar, ya que es zona de contacto comercial desde hace milenios y porque fue al este de ese Mare Nostrum donde se produjo la revolución técnica del vidrio soplado, allá por Siria… Otros municipios, sin embargo, están incluidos en la red por su implicación en la divulgación y promoción del vidrio y su reciclaje o porque cuentan con importantes infraestructuras para su fabricación y también reciclaje.

Empezamos esta ruta por Riba-roja de Túria (Valencia), donde las excavaciones de un yacimiento visigodo, en la villa noble de Pla de Nadal, han descubierto un centro de producción de vidrio que demuestra que era un centro importante productivo ya en el siglo VI. En el municipio hay un museo que merece la pena visitar, porque allí exponen las piezas encontradas, además de ofrecer información de esa remota época.

Casa Batlló en Barcelona. Foto: Bernard Ganon / CC.

A una hora de distancia se encuentra L’Ollería, otro municipio de Valencia con tradición de vidrio soplado a mano desde hace más de cuatro siglos: todo indica que en 1548 había allí dos maestros en su manejo, aunque fue una industria minoritaria hasta los años 60 y 80 del siglo XX, cuando la producción aumentó exponencialmente. Hoy, la mitad de la población de L’Ollería vive de forma directa o indirecta de esta producción. Especial mención merece la única fábrica que aún trabaja de forma artesanal, la de la familia Abdón Martí, cuya segunda generación tiene la marca La Mediterránea, donde continúan la tradición, pero con vidrio 100% reciclado y con pigmentos orgánicos.

Ya que estamos por la zona, y sin salir de Valencia, nos acercamos –en 10 minutos en coche– a Aielo de Malferit, con una similar tradición artesanal representada por la cooperativa Vidrios San Miguel, que también trabaja con parte de ese vidrio reciclado.

Nos vamos hacia el interior, para alcanzar los centros de Villena (Alicante) y Caudete (Albacete). En el primero, está la empresa Vidriarte, un referente internacional en objetos de decoración y vidrieras; y en el segundo, Vidrala Crisnova, que produce 900 millones de envases al año y es vecina de una planta de reciclado, la de Camacho Recycling, fundada en 1960 y, por tanto, auténtica pionera en el tratamiento de residuos de vidrio.

Como queda mucho por ver, de un salto llegamos a Cartagena, ciudad en la que se instaló una importante fábrica de cristal y vidrios en el siglo XIX y que acoge el Museo del Vidrio de Santa Lucía, fundado por la Asociación Artesanal de Vidrieros de Santa Lucía. El nombre proviene de una fábrica abierta en 1834, que ha pasado a la historia porque fue premiada con una mención especial en la exposición Universal de París de 1878.

Ya en Andalucía, no podemos pasar de largo por el municipio granadino de Castril, al pie de una gran peña y con el espectacular Parque Natural Sierra de Castril en su término. Su industria vidriera se remonta a la época árabe. Fue en un lejano 1504 cuando Hernando de Zafra instaló allí una fábrica, que con el tiempo llegó a ser el centro vidriero más importante de Andalucía. Para ver algunas de sus piezas hay que ir al Museo Arqueológico de Granada, que precisamente está en la llamada Casa de Castril, que perteneció a la familia de Zafra.

La ruta vidriera andaluza pasa también por otros lugares emblemáticos, como son Málaga, donde está el Museo de Vidrio y Cristal, con más de 3.000 piezas de diversas épocas. De hecho, el proyecto Al-Andalus Glass situó a esta ciudad como uno de los principales centros de producción en vidrio durante la época árabe. Más al oeste, hay que hacer parada y fonda en Jerez de la Frontera (Cádiz), cuna de vinos y brandies. Desde finales del XIX, La Jerezana se especializó en envases para estos elixires de la uva, una tradición vidriera que pervive en Vidriería Jerezana, dedicada actualmente a diversas técnicas decorativas.

El interior peninsular tiene diversos hermanados como municipios vidrieros. A destacar Mérida, en Extremadura, que en tiempos de Adriano tuvo hasta cuatro fábricas y que en su Museo Romano cuenta con una amplia colección de vajilla y piezas artísticas de los siglos I y II. En Castilla y León, mencionar la Real Fábrica de Vidrios y Cristales de La Granja en el Real Sitio de San Ildefonso (Segovia), uno de los mayores centros productivos del siglo XVIII, puntero en innovación tecnológica en la época.

En Alcorcón (Madrid), imprescindible pasar por el Museo de Arte en Vidrio (MAVA), abierto en 1997, que cuenta con más de 250 obras de arte contemporáneo de artistas procedentes de todo el mundo; un Museo vivo donde, además, se realizan múltiples actividades, como el reciente congreso de artistas latinoamericanas. Y en Castilla-La Mancha, destaca la localidad de El Recuenco, en Guadalajara; aquí Felipe V encargó a sus vidrieros las ventanas y alambiques del Monasterio de El Escorial.

Real Fábrica de Vidrios y Cristales de La Granja (Segovia). Foto: CC.

De vuelta hacia el norte desde la manchega Guadalajara, pasamos por Aragón, donde hay una fábrica importante de envases en Zaragoza y una planta de reciclaje en Cadrete, a 12 kilómetros de la capital, pero hay que llegar hasta Cataluña para que la ruta histórica se reanime con una gran concentración de lugares que merecen un recorrido.

Como en otras comunidades, en la red hay lugares con grandes centros de reciclaje o fábricas (Montblanc, El Prat de Llobregat, El Masnou, Castellar del Vallès o Castellbisbal), pero nosotros nos detenemos en el pueblo de Vimbodí i Poblet (Tarragona), cuyo primer horno de vidrio fue construido en el siglo XII, industria que llegó a ser su modus vivendi en el XX. Toda esa historia se puede conocer en el Museu i Forn del Vidre del municipio.

Una etapa inevitable es Barcelona, sede de muchos talleres de artesanía con este material, como puede verse en muchos de sus edificios, donde fue protagonista durante el modernismo y novecentismo. Como muestra, la Casa Batlló o el Palau de la Música. Y de ahí, nos vamos a Mataró, cuyo legado vidriero, que se remonta a la época romana, trata de recuperar la Associació Vidre recogiendo piezas, catalogando e investigando sobre ese patrimonio.

Antes de embarcarnos hacia las islas, hay que acercarse a Arenys de Mar (Barcelona), donde Francesc Sala Grimau inició una fábrica de vidrio entre los siglos XIX y XX que fue el comienzo de una saga de grandes artistas. Sus obras se exponen en diversos museos europeos.

El viaje acaba en Baleares, donde podemos encontrar fábricas con mucha solera, pero también con ese hilo que une la actual actividad industrial con el pasado artesanal. Imprescindible pasar por Algaida, donde funciona la fábrica de vidrio soplado y artesanía Gordiola desde 1719; ya van ocho generaciones que han creado un sello personal único. Su técnica del vidrio soplado forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial.

También podemos pasar por Manacor, donde además de las famosas perlas artificiales y las cuevas, hay un Museo de Historia donde están los objetos de vidrio más antiguos de las islas, de entre los siglos VI y I a.C.

Y no nos olvidemos de Palma de Mallorca para visitar el taller de la cristalería artística Fiol, especializada en vidrieras emplomadas. Allí se han confeccionado más de 10.000 vitrales con el mismo proceso que se seguía en la Edad Media. Una tradición bien visible en el Rosetón Mayor de la catedral, del que se ha dicho que es el de mayor tamaño del mundo gótico.

La red de Municipios Hermanados con el Vidrio seguirá creciendo y aspira a alcanzar las 50 localidades en 11 comunidades autónomas en los próximos meses. Hay un mapa on line donde pueden verse todos los que están () . Y en el futuro los que estarán.


Deja tu comentario

¿Qué hacemos con tus datos?

En elasombrario.com le pedimos su nombre y correo electrónico (no publicamos el correo electrónico) para identificarlo entre el resto de las personas que comentan en el blog.

Comentarios

  • Pablo Antonio Lopez Jimenez

    Por Pablo Antonio Lopez Jimenez, el 18 julio 2022

    Copio y pego:

    «De vuelta hacia el norte desde la manchega Guadalajara, pasamos por Aragón, ….»

    Guadalajara ¿MANCHEGA?. Me pregunto donde han quedado sus rudimentos de geografia politica, o de geografia sin más.

    Un saludo

Te pedimos tu nombre y email para poder enviarte nuestro newsletter o boletín de noticias y novedades de manera personalizada.

Solo usamos tu email para enviarte el newsletter y lo hacemos mediante MailChimp.