Consejo número 1 de turismo rural: déjate guiar por la gente local

Consejo número 1 de turismo rural: déjate guiar por la gente local

El periodista Javier Rico, observando aves (su gran pasión) en la Laguna Larga de Villacañas, Toledo. Fotografía de María Luisa Pinedo.

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Dentro del ciclo ‘Lecturas Verdes’ que la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) organiza mensualmente, la última entrega tuvo como invitados a dos periodistas verdes de muy larga trayectoria: Rafa Serra, director de la revista ‘Quercus’, decana de las publicaciones de medioambiente en España, y Javier Rico, colaborador de referencia en medios preocupados por lo ecológico, entre ellos, ‘El Asombrario’, y que acaba de publicar la ‘Guía de la España Rural’, un libro cuidado hasta el detalle editado por Geoplaneta con 101 viajes para descubrir mundos muy cercanos. Ambos hablaron de cómo entender las propuestas para viajar al medio rural y la naturaleza, y dejaron caer varios consejos muy a tener en cuenta.

Abrió el diálogo Javier Rico: “Todo surgió a finales de 2019. Geoplaneta buscaba en mí el perfil que unía lo que escribo para El Asombrario, la sección mensual Aire Libre en la que invito a la gente a salir, y lo que escribo para la revista Desarrollo Rural Sostenible,de la Red Rural Nacional y el Ministerio de Agricultura (en este punto quiso agradecer a otra periodista pionera en APIA, Rosa Pradas, la oportunidad que le dio de abrirse caminos en esta publicación). Querían unir esos dos conceptos”. Y cuenta Rico que algo tuvo claro desde el minuto 1: “Quería que estuviera muy presente, y de forma activa, la gente del territorio. Eso lo tenía muy claro desde el principio. Para encontrarla la ayuda fundamental me vino de la Red Española de Desarrollo Rural. Necesitaba saber lo que se estaba haciendo por personas del territorio para poner en valor el territorio, los recursos naturales, culturales, agrícolas, ganaderos… Emprendedores que crean un museo etnográfico, un restaurante, una cooperativa de guías por la naturaleza o que elabora mermeladas…”. Gente del territorio; lo que llamaríamos lugareños, si no fuera porque la palabra, aunque tiene su aquel, suena viejuna y condescendiente.

Por su lado, Rafa Serra aportó su experiencia de cuando en los años 90 publicaba Rutas Verdes en El País Semanal y sacó una ecoguía de las sierras de Gredos y Béjar con Anaya Touring. “En ambos casos, yo lo que buscaba era solo abrir puertas, dar las claves sustanciales para disfrutar esas rutas y apreciarlas. Trataba de fijar lo sustancial. Una de las premisas que siempre respeté fue contar con que hubiera alguna mínima infraestructura de apoyo para canalizar la presencia de personas en los parajes que recomendaba. Para evitar impactos de los que nos tuviéramos que arrepentir. También procuraba que los recorridos no transcurrieran por sitios excesivamente sensibles, que no fueran santuarios de la biodiversidad, aunque sí fueran ilustrativos, para no decepcionar al visitante. Sobre todo en los lugares cercanos a grandes ciudades hay que andarse con mucho tiento para no saturarlos, porque pueden pasar de sitios a conocer a sitios a esquivar para gente con una mínima sensibilidad ambiental”.

“Sí, ese riesgo de masificación que cuentas lo he vivido en algunos de mis viajes para elaborar el libro”, comentó Javier Rico. “En concreto, en una cascada en el Alto Turia. Todo el mundo me la vendía como algo prístino en el interior de Valencia, y resulta que aquello parecía una romería. ¿Por qué? Por la difusión en redes sociales. Alguien la había metido la víspera en Instagram, y aquello estaba imposible. Lo que ibas a disfrutar al final se convierte en sufrimiento. Hay que tener mucho cuidado, y más hoy día con el poder de las redes sociales”.

Rafael Serra, director de la revista ‘Quercus’, en el observatorio de aves marinas de Estaca de Bares (A Coruña). Fotografía de María Luisa Fernández del Castillo.

Rafa Serra: “La masificación puede acarrear consecuencias graves. Y ahora con las redes sociales se te escapa de las manos”.

Javier Rico subrayó lo que para él eran las dos premisas imprescindibles de las que partir para elaborar su guía: “Potenciar el viaje de cercanía y departir y compartir el viaje con la gente de allí, ni de forma bucólica ni proteccionista ni pintoresca, sino de una manera activa, integrándote, compartiendo el viaje con ellos”. Y lo desarrolló más: “Tenía muy claro que no quería la típica guía práctica, de alojamientos, restaurantes, museos, precios, horarios, porque eso supone que se quede desactualizada en muy poco tiempo. Lo que quería era dar protagonismo a la gente del lugar, a los emprendedores, que nos enseñan mejor que nadie a conocer ese lugar. Apoyarnos en la gente del territorio, esa es la gente que te tiene que llevar y guiar. Esos son los auténticos viajes rurales. Hay que valorar el conocimiento de la gente local. Porque lo verdaderamente interesante es esa imbricación entre las actividades en el medio rural y la conservación de la naturaleza. Desde una guía en el Alto Turia, que te lleva a conocer las plantas aromáticas con las que elabora infusiones y productos cosméticos, hasta las iniciativas de ecoturismo en torno al lobo en las sierras zamoranas. Hay muchos emprendedores jóvenes a los que tenemos que dar cancha. Y sobre todo hay muchas mujeres emprendedoras. Mucha gente que se fue a la ciudad y después ha decidido regresar al pueblo y ha dicho: quiero quedarme aquí y luchar por mi territorio. He conocido a gente así en Asturias, en Somiedo y Muniellos, en el Páramo de León, en las Sierras del sur de Sevilla…”.

Eso sí, tanto Rico como Serra reconocieron la necesidad de igualar las condiciones de vida de la España rural con la urbana; más allá de las telecomunicaciones, hay que atender los servicios de educación y salud para todos, el transporte público… “Más que hablar de la España Vacía o Vaciada, que no terminan de gustarme esos términos”, dijo Rico, “yo hablaría de España Desatendida”.

Ambos concluyeron con un consejo para esas visitas a los pueblos y la naturaleza. Serra: “Ve con los sentidos abiertos, incluso olvídate de las guías, que te sirvan de punto de partida, para abrirte la puerta, pero luego entra tú y empápate tú del entorno. Descubrir un sitio es una experiencia gozosa”. Rico insistió en su idea principal: “Déjate guiar por las personas del territorio. Por la gente que vive en esos pueblos. Tened muy en cuenta el conocimiento y sabiduría de quienes viven ahí”.

Aquí puedes leer las tres anteriores entregas de ‘Lecturas Verdes’ de APIA:

Camino de Santiago, ¿peregrinos o turigrinos?

Guías de la naturaleza para cuidad la naturaleza

Los hombres que le hablan a las plantas 

  COMPROMETIDA CON EL MEDIO AMBIENTE, HACE SOSTENIBLE ‘EL ASOMBRARIO’.

 


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